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El portero donde vivía Cristina en Recoleta se desdijo y afirmó que no vio bolsos con dinero: “Cometí un delito y lo acepto”

Ante el Tribunal Oral Federal 7, Julio Silva aseguró que firmó su declaración de 2018 sin leerla. Denunció presiones durante su paso por Comodoro Py y sostuvo que nunca dijo haber visto ingresar a Daniel Muñoz con bolsos y valijas.

Julio Silva, portero del edificio de Recoleta donde residió la expresidenta Cristina Kirchner, dio un giro inesperado durante su testimonio en el juicio oral por la Causa Cuadernos de la Corrupción y se apartó de lo que había declarado años atrás. “Cometí un delito y lo acepto”, dijo el encargado.

El trabajador aseguró que firmó sin revisar su declaración de 2018, aquella en la que se le atribuían afirmaciones sobre ingresos de bolsos y valijas al departamento de Recoleta vinculados con Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner.

Silva reconoció: “Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí. Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije“.

El encargado permaneció más de dos horas frente al Tribunal Oral Federal 7, encargado del debate oral por la causa Cuadernos. Durante esa exposición negó haber sostenido que observó entradas reiteradas de bolsos y valijas en el inmueble situado en la intersección de Juncal y Uruguay.

En medio de la audiencia, los magistrados repasaron un fragmento de la declaración que Silva había brindado el 14 de agosto de 2018 ante el entonces juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. En aquel expediente había quedado asentado que, entre 2007 y 2010, advirtió “movimientos de bolsos y valijas con una frecuencia semanal o a veces de 15 días” y que Daniel Muñoz ingresaba acompañado por distintas personas.

Luego de escuchar la lectura de ese tramo, Silva volvió a tomar distancia de aquellas expresiones. “Ahí es donde cometí un delito y lo acepto. Firmé pero no estaba de acuerdo, ni lo leí”, sostuvo.

Causa Cuadernos: Julio Silva denunció presiones durante su declaración sobre Cristina Kirchner

Más adelante, el encargado reconstruyó, según su relato, cómo se desarrolló aquella declaración en los tribunales de Comodoro Py. Señaló que, durante las preguntas, le mencionaban reiteradamente que “tenía dos hijas” y describió ese momento como una situación atravesada por una fuerte presión.

“Uno entraba y el otro salía, así fue el interrogatorio mío. Lo pasé muy mal”, dijo. Y agregó que, después de declarar, sufrió insultos en el barrio y en el edificio donde trabaja desde hace décadas. “’Hijo de mil puta’ me decían, vos debés ser otro chorro como ella”, recordó.

Silva tiene 68 años y cumple funciones como encargado del edificio desde 1989. Frente al tribunal afirmó que mantuvo trato con Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y también con Máximo y Florencia Kirchner.

Según relató, la familia dejó de residir allí poco tiempo después de la llegada de Néstor Kirchner a la Presidencia y Cristina Kirchner volvió a ocupar el departamento tras finalizar su etapa como vicepresidenta.

Además precisó que jamás tuvo acceso con llave al departamento ubicado en el quinto piso y subrayó: “No era encargado de Cristina Kirchner o Néstor Kirchner, soy encargado del edificio”.

Sobre Daniel Muñoz, indicó que “siempre andaba con un portafolio y a veces andaba con un bolsito de mano”. También detalló que el exsecretario privado de Néstor Kirchner contaba con llave propia y podía ingresar por cualquiera de los accesos al edificio.

En el caso del señor Muñoz a veces lo veía y a veces no”, declaró ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori.

Mayra Mendoza vinculó el testimonio de Julio Silva con un caso de lawfare

Tras la declaración de Julio Silva sobre presuntas presiones durante su paso por Comodoro Py, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, publicó un mensaje en redes sociales en el que vinculó el episodio con la situación judicial de Cristina Kirchner y cuestionó las investigaciones judiciales en su contra.

“Leo lo que está pasando en Argentina. Mirá vos: al portero de @CFKArgentina lo obligaron a mentir, amenazaron a sus hijas para que mienta. Qué mafia! Todo armado, todas causas judiciales preparadas para secuestrarla, aislarla y proscribirla y, con ella, al peronismo todo. ¿Se dan cuenta? Por eso, NO HAY QUE PARAR de decir lo más importante en esta hora: CRISTINA es INOCENTE y tiene que estar LIBRE”.

La dirigente también sostuvo: “Porque mientras CFK está presa, en el Congreso se llevan puesta la ley de zonas frías, Milei ajusta en salud, universidades, etc. Mientras CFK está presa arrasan con la calidad de vida del pueblo argentino”.

Y agregó: “Así como durante la última dictadura, como denunciara Rodolfo Walsh, los crímenes que se cometieron tuvieron el objetivo de impulsar una política económica que destruyera el país que había construido el general Perón, hoy el lawfare funciona para enterrar los avances que conseguimos con Néstor y Cristina, y como amenaza para que nunca nadie más se atreva a intentar algo parecido”.

Finalmente, concluyó: “¡A ver si se entiende! CRISTINA LIBRE no es en contra de nadie, es a favor de la Argentina y, sobre todo, del pueblo trabajador que merece volver a vivir con dignidad”.

Causa Cuadernos: qué dijo Julio Silva sobre los allanamientos en el departamento de Cristina Kirchner

En otro tramo de la audiencia, Silva volvió a hablar sobre un episodio ligado a un procedimiento realizado en el departamento de los Kirchner. De acuerdo con su testimonio, permaneció allí durante más de once horas y aseguró haber escuchado un intercambio telefónico entre un comisario y el magistrado que conducía el operativo.

“Llamó el juez al comisario inspector a cargo. A los gritos, que se sentían, le dijo que no había nada en el edificio y el juez le dijo: ‘Se van a quedar hasta mañana, hasta que encuentren algo’”, afirmó.

Luego añadió: “Lo escuchaba claro. Llamó al juez y le dijo: ‘Señor, acá no hay nada, damos por terminado el operativo si usted está de acuerdo’. Y le contestó: ‘Si no encuentran algo, hasta mañana se van a quedar ahí’”.

El encargado además relató que durante años recibió numerosas cartas destinadas a los Kirchner provenientes de personas que solicitaban empleo. Según explicó, ese material era retirado por Muñoz cada dos o tres semanas.

Incluso sostuvo que el exsecretario privado consiguió trabajo para sus dos hijas en distintos organismos del Estado. Una de ellas permaneció en funciones hasta el cambio de administración ocurrido en 2015.

La declaración de Silva ya había surgido en otro proceso oral relacionado con Cristina Kirchner. En noviembre de 2021 compareció como testigo en la causa Vialidad. En esa oportunidad hizo referencias a Muñoz y al intercambio de correspondencia del edificio, aunque no habló sobre movimientos de bolsos ni valijas.

En el juicio por la Causa Cuadernos, la fiscalía sostiene que al departamento de Recoleta ingresaban bolsos con dinero proveniente de presuntos sobornos asociados a la obra pública y que esos elementos eran recibidos por Muñoz.

La expresidenta figura acusada en el expediente como presunta jefa de una asociación ilícita que, de acuerdo con la imputación, habría operado entre 2003 y 2015 dentro del Poder Ejecutivo. En el debate oral también comparecen exfuncionarios, empresarios y exchoferes involucrados en la investigación.

Fuente: Perfil