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Se agrava la crisis del frigorífico Dicasur: ya no queda carne y sus empleados temen por el cierre definitivo

Los trabajadores denuncian que se les adeudan cuatro quincenas. La planta está paralizada y se quedó sin gas tras un incendio. “No hay otra fuente de empleo en la zona”, advierten desde el sindicato.

La situación del frigorífico Dicasur, en Trevelin, se agravó en las últimas semanas y mantiene en vilo a unas 60 familias que dependen de la planta. Los trabajadores denunciaron que se les adeudan cuatro quincenas, mientras que los empleados mensualizados acumulan ya dos meses sin cobrar.

El delegado del Sindicato de la Carne, Tomás Ríos, explicó tras una presentación realizada ante la Subsecretaría de Trabajo que “la situación es imposible de sobrellevar, porque todos tienen deudas, gastos de luz, gas o alquiler, y no hay otra fuente de empleo en la zona”.

El conflicto se arrastra desde julio, cuando el propietario del frigorífico pidió “aguantar unos días” a la espera de un acuerdo con un socio inversor que nunca se concretó. La actividad quedó paralizada luego de un allanamiento judicial que se llevó las computadoras de la planta y tras un incendio que ocasionó el corte del suministro de gas, esencial para la faena.

La combinación de deudas salariales, parálisis productiva y ausencia de soluciones concretas llevó a los empleados a formalizar su reclamo ante la cartera laboral.

Según relató Ríos, los trabajadores intentaron sostener el vínculo laboral a pesar de las dificultades: algunos aceptaron tomarse vacaciones anticipadas como un modo de obtener ingresos, aunque la mayoría siguió asistiendo al frigorífico sin percibir sus sueldos.

“Esperamos pasivamente, pero la situación nos superó. Ya no da para seguir esperando”, resumió el dirigente, quien además reclamó la intervención del gobierno provincial para evitar la pérdida definitiva de los puestos de trabajo.

La dura realidad que afrontan los trabajadores

Entre los trabajadores que se presentaron para realizar el reclamo estuvo Daniel Pilquiman, con 16 años de antigüedad en la planta. “Al principio nos dijeron que nos fuéramos de vacaciones para aliviar la situación, pero desde el 27 de julio que no cobramos las quincenas. Aguantamos con lo que teníamos en el freezer, pero eso se termina”, relató en diálogo con los medios.

Pilquiman describió un panorama angustiante: su esposa busca trabajos domésticos para sostener el hogar, mientras él intenta conseguir changas que son escasas e inestables.

Otra empleada, con cuatro años en el frigorífico, coincidió en la necesidad de mantener la fuente laboral: “Yo quiero que Dicasur continúe porque a mí me dio trabajo. Pero hoy no tenemos respuestas y sentimos que nadie se acerca a vernos, ni siquiera desde el gobierno provincial”.

El reclamo apunta directamente a las autoridades provinciales, a quienes los trabajadores piden que intervengan de manera urgente. Temen que los 60 puestos de trabajo se pierdan definitivamente y remarcan que la crisis del frigorífico golpea a toda la comunidad de Trevelin, donde las alternativas laborales son limitadas.

Mientras tanto, la planta sigue paralizada y las deudas salariales se acumulan. Los trabajadores sostienen que en las cámaras ya no queda carne y que los últimos lotes de faena se destinaron a intentar cubrir parte de los sueldos. “Con el incendio se paró todo”, resumió Pilquiman.

La incertidumbre domina el presente de Dicasur y de sus empleados. Los testimonios recogen, además de bronca y cansancio, un pedido común: que el frigorífico vuelva a producir y que el Estado no deje caer una fuente de empleo clave para la zona cordillerana.

Fuente: ADNSur