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Riesgo país y tasas: el mercado advierte a Caputo por los costos de su estrategia con el dólar

La consultora 1816 alerta sobre la suba de tasas de interés y riesgo país como consecuencia de sostener el dólar en torno a $1.500

Para los financistas, la campaña rumbo a las presidenciales de octubre 2027 ya comenzó. Demasiado temprano, en opinión de quienes necesitan extender el clima políticamente tranquilo lo más que se pueda antes de entrar, de nuevo, en el vértigo electoral.

De hecho, en las mesas de la City porteña se respira un clima de tensa calma que resulta extrañamente familiar.

Lo reflejó, desde un punto de vista técnico, el último informe semanal de 1816, la consultora de mayor llegada y más escuchada por los banqueros locales.

Esa consultora reflejó los costos que tiene para la economía la obsesión oficial por sostener el dólar en torno a los $1.500 a pesar de que la inflación minorista todavía está lejos de empezar con "0", como le gustaría al Presidente.

La consultora 1816 advierte por el costo de la estrategia con el dólar

El reporte de 1816 encendió las alarmas con un análisis descarnado sobre la estrategia de Luis Caputo y Santiago Bausili. Bajo el título de "El costo de defender $1.500", los economistas advierten que el mercado volvió a revivir, aunque en dosis acotadas, la receta de la corrida de 2025: utilizar la tasa de interés como garrote cambiario.

Para la consultora que dirigen Adrián Rozanski y Mariano Skladnik, el quiebre tiene una fecha de inicio precisa: el 28 de julio. Ese día, al fijar el tipo de cambio de la Lelink D31L6, el equipo económico envió la señal contundente de que no quería que el dólar spot superara los $1.500.

Se trata de un título dolar linked que venció el pasado 31 de julio.

En aquella rueda, el BCRA interrumpió una racha de 135 jornadas consecutivas con saldos positivos en el MLC y el Tesoro vendió casi u$s150 millones.

El gran dilema con las tasas de interés

Tras aquella señal, el dilema oficial era qué hacer si las presiones no cesaban: dejar correr al tipo de cambio (golpeando la credibilidad del equipo económico que había fijado ese techo) o bien aceptar una suba de las tasas de interés en pesos.

La encrucijada se dio en un contexto sumamente delicado: en la Argentina actual hay 5,9 millones de personas bajo la espada de la mora de sus préstamos (atrasados al menos en tres meses en deudas bancarias o no bancarias).

Finalmente, tras un breve respiro internacional a principios de agosto, el mercado forzó al Gobierno a elegir y optó por el segundo camino: subir las tasas.

La incógnita de los banqueros es dónde frenará este movimiento. Para 1816, el desenlace dependerá de cómo evolucione el sentimiento del mercado sobre la economía y su impacto en la política.

En este sentido, los datos de la calle no ayudan: el empleo asalariado registrado privado cayó en mayo por decimosegundo mes consecutivo. Además, los salarios reales del sector privado medidos por el SIPA cedieron 1,6% mensual y se ubicaron 2,0% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.

Las últimas encuestas de la Universidad Di Tella -monitoreadas de cerca por banqueros y el mercado financiero en general- dieron cuenta de un nuevo traspié para el Gobierno, indicando que la actividad económica continúa golpeada.

Tasa volátil, riesgo país en alza

La prioridad absoluta del Gobierno es controlar el dólar mayorista, que el viernes cerró a tan sólo un peso del techo imaginario de los $1.500 .

Sin embargo, la estrategia de Caputo afectó no solo a las tasas cortas y a la tasa de repo a un día entre bancos -que mostró una volatilidad no vista desde fines de febrero-, sino también a la deuda soberana en pesos, que retrocedió de manera generalizada.

En este marco de inestabilidad, el riesgo país escaló más de 100 puntos básicos hasta los 517 pbs.

Frente a esto, los analistas se preguntan por qué Economía no implementa un régimen monetario tradicional con un corredor de tasas de interés (por ejemplo, de 20% a 25% anual), lo que aportaría previsibilidad al sistema financiero.

Según 1816, la negativa oficial se debe a que el Palacio de Hacienda y el BCRA quieren tener flexibilidad total. Prefieren tener las manos libres para, llegado el caso, poder mover las tasas "overnight" más de 500 puntos básicos en pocos días, algo imposible bajo las reglas de un corredor estándar.

Sequía cambiaria y la riesgosa apuesta al crédito privado en dólares

El BCRA está comprando divisas en el mercado al ritmo más lento en lo que va del año. Ante este panorama, la apuesta oficial parece volcarse a generar oferta mediante los nuevos créditos en moneda extranjera.

El Gobierno acaba de habilitar a los bancos a prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a empresas de todo tipo, aun aquéllas que no tengan ingresos en moneda extranjera . Esto crea un potencial de expansión del crédito de hasta u$s6.000 millones (que se liquidan automáticamente en el mercado), frente a un stock actual de préstamos privados en moneda extranjera algo superior a los u$s24.000 millones.

La sombra electoral de 2027

La advertencia de 1816 para el mediano plazo es tajante: si a 14 meses de las elecciones el Gobierno está dispuesto a que las tasas se muevan tanto para defender un precio del dólar spot, es de esperar que a medida que nos acerquemos a los comicios vivamos episodios de estrés de liquidez mucho mayores.

Esto explica la fragilidad de los bonos largos en pesos. La flojedad responde también a la inundación de oferta: el stock de títulos en pesos con vencimiento en el próximo mandato presidencial se multiplicó por más de 4 en lo que va de 2026, escalando de $23 billones a $96 billones a valor de mercado.

El apetito del mercado por absorber deuda de 2028 en adelante no es ilimitado. Más bien todo lo contrario, por lo que se empezó a ver en las últimas operaciones de deuda.

El súper vencimiento del miércoles

La prueba de fuego más inmediata para este esquema ocurrirá este miércoles 26, cuando se fija el tipo de cambio final la Lelink D31G6.

Los operadores miran de reojo el antecedente del 28 de julio, cuando el vencimiento de la Lelink previa desató la intervención oficial y las ventas del Tesoro.

La capacidad de Caputo para atravesar este nuevo vencimiento sin disparar las tasas o comprometer aún más divisas determinará si la trinchera de los $1.500 es sostenible o si demandará costos prohibitivos para una golpeada economía real.

Por Claudio Zlotnik-IP