Chubut Para Todos

Riesgo país cruza los 600 puntos y Caputo ajusta el plan para evitar otra crisis del dólar

El Gobierno evalúa recurrir al swap chino, acelera la compra de reservas y prepara una millonaria defensa financiera para atravesar el año electoral

El riesgo país no baja. Los dólares para pagar la deuda no sobran. Y el escenario electoral 2027 ya se metió en la conversación y empiezan a pesar sobre las decisiones de los inversores.

Frente a ese escenario, Luis Caputo decidió mover sus fichas. El ministro desplegó una estrategia con dos mensajes diferentes: uno para llevar tranquilidad a los acreedores internacionales y otro para convencer a los argentinos de que el dólar no volverá a convertirse en un problema.

La preocupación tiene números concretos.

Ayer, el riesgo país volvió a superar la barrera de los 600 puntos básicos. Cerró en 611 unidades, con un deterioro del 2,3%. Una señal incómoda para un Gobierno que necesita recuperar el crédito internacional, pero que observa cómo esa posibilidad se aleja.

Con ese nivel de riesgo, una emisión de bonos argentinos en dólares exigiría rendimientos cercanos al 10% u 11% anual. Demasiado caro para Caputo, que ya había desistido de conseguir financiamiento cuando las tasas rondaban el 9%.

El problema es que los vencimientos no esperan. Y mucho menos el calendario electoral.

La sorpresa de Caputo desde Bangkok que alertó a los mercados

Desde Bangkok, donde participa de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, Caputo dejó una definición que llamó la atención del mercado.

Durante un encuentro privado con inversores organizado por JP Morgan, el ministro reconoció que el Gobierno podría recurrir al swap de monedas con China si no consigue refinanciar los compromisos previstos para 2027.

El mensaje también sorprendió en Buenos Aires, donde la novedad llegó mediante un cable de la agencia Bloomberg.

El programa financiero contemplaba emisiones por u$s5.000 M en Bonares durante el próximo año. Pero el deterioro de las condiciones internacionales y la resistencia del riesgo país a bajar complicaron esa alternativa.

Caputo buscó transmitir que existe un plan alternativo y eligió una herramienta que, por su origen y características, representa una novedad en la estrategia financiera oficial.

Acuerdo con China que marca un giro político inesperado

El swap con China nació en 2009 como un mecanismo de cooperación monetaria destinado principalmente a facilitar operaciones comerciales y fortalecer la liquidez. Ahora aparece sobre la mesa la posibilidad de atender obligaciones financieras.

El acuerdo vigente ronda los u$s19.000 M. Existe un tramo activado de unos u$s5.000 M y cualquier utilización adicional dependerá de las condiciones acordadas con Beijing.

La señal política tampoco pasa inadvertida. Un Gobierno que convirtió el alineamiento con Estados Unidos en una bandera de su política exterior contempla recurrir al financiamiento chino para garantizar pagos a los acreedores.

En definitiva, Caputo pretende demostrar que los compromisos serán atendidos incluso si Wall Street continúa cerrado para la Argentina.

El mensaje para adentro sobre el dólar electoral

Mientras el ministro hablaba con inversores internacionales, desde Buenos Aires llegaba un discurso diferente, aunque complementario.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que el Gobierno no espera volatilidad cambiaria durante el año electoral y que la economía llegará a octubre de 2027 mucho más fortalecida.

La definición fue categórica: "No va a haber volatilidad ni tensión el año que viene", sostuvo el funcionario en declaraciones radiales.

Agregó una frase que permite entender la verdadera preocupación del equipo económico: "Nos preparamos para el peor de los mundos".

La estrategia consiste en construir un verdadero escudo financiero para desalentar cualquier intento de dolarización masiva antes de las elecciones.

Ese monto reúne herramientas de naturaleza muy diferente. Incluye recursos potenciales, líneas de financiamiento, proyecciones de acumulación de reservas, operaciones de futuros y flujos comerciales esperados. No equivale, por lo tanto, a disponer de u$s125.000 M líquidos para intervenir inmediatamente.

El BCRA acelera y revela la urgencia del plan oficial

Hay otra señal que permite comprender el giro de la estrategia oficial: el Banco Central aceleró la acumulación de divisas.

Desde comienzos de octubre, las compras vienen promediando alrededor de u$s90 M diarios. Ayer miércoles adquirió u$s101 M.

Una velocidad que contrasta con los registros de septiembre y revela la decisión de reforzar las reservas antes de ingresar de lleno en el año electoral.

El propio Caputo explicó en su cuenta de X cómo pretende administrar esa intervención.

El ministro sostuvo que el Banco Central debe comprar dólares cuando el mercado es vendedor, porque si intenta adquirir divisas cuando predomina la demanda, termina empujando la cotización hacia arriba y consigue menos dólares.

El razonamiento deja al descubierto una prioridad: fortalecer las reservas sin provocar una escalada cambiaria.

No es una tarea sencilla. El Gobierno necesita comprar dólares para mejorar su posición frente a los acreedores, pero al mismo tiempo debe evitar que esas compras alimenten expectativas de devaluación.

La estrategia oficial tiene una lógica definida. Hacia afuera, Caputo busca garantizar que habrá dólares para pagar los vencimientos. Hacia adentro, pretende convencer a los inversores de que no habrá motivos para refugiarse masivamente en la moneda estadounidense.

Son dos mensajes dirigidos a públicos distintos, pero atravesados por una misma preocupación: evitar que la incertidumbre electoral termine desestabilizando el programa económico.

El Gobierno apuesta a que la acumulación de reservas, el superávit comercial y las líneas de financiamiento disponibles permitan atravesar 2027 sin sobresaltos.

El riesgo país por encima de los 600 puntos demuestra que los inversores siguen exigiendo una prima elevada para financiar a la Argentina. Y esa desconfianza encarece precisamente los dólares que el Gobierno necesita conseguir.

Por Claudio Zlotnik-IP