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Quién es Pedro Castillo, “el primer presidente pobre” de Perú

Finalmente la justicia electoral confirmó que el candidato de izquierda superó a Keiko Fujimori en el balotaje. Es un campesino, maestro rural y sindicalista que tuvo como promesa: “No más pobres en un país rico”.

Asus 51 años, el candidato de izquierda Pedro Castillo, “el hombre del sombrero de paja”, y tras un mes y medio de espera, finalmente es el presidente electo de Perú. Es un campesino, maestro rural y sindicalista que tuvo como promesa de campaña: “No más pobres en un país rico”. Los analistas lo definen como “el Lula del campo” y el “el primer presidente pobre del Perú”.

Pedro Castillo ganó con Perú Libre, un partido izquierdista minoritario, superando por un ajustado margen en la segunda vuelta a Keiko Fujimori.

El presidente electo nació en Puña, un pueblo del distrito de Chota, en la región norteña de Cajamarca. Actualmente, con 51 años, su vida sigue desarrollándose en ese territorio, donde trabaja como maestro de una escuela rural desde hace 24 años. Otra actividad que desarrolla es la agricultura, en una chacra familiar donde cultiva camotes. Es el tercero de nueve hermanos y sus padres son campesinos analfabetos.

pedro castillo peru
Castillo de 51 años es campesino, maestro rural y sindicalista.

“No más pobres en un país rico” es una de sus promesas más sobresalientes de Castillo en referencia a Perú. A esta frase, que es parte de su engranado discurso de izquierda, la viene utilizando desde hace cuatro años cuando saltó del anonimato al liderar una prolongada huelga nacional del magisterio.

Su mensaje simple (como la mencionada frase) le ha permitido hacer una buena conexión con una parte de su país, que lo observa como un hombre capaz de canalizar y compartir el sentimiento de indignación de esos sectores.

Pedro Castillo, candidato de Perú Libre
Pedro Castillo, presidente electo de Perú.

Castillo tiene tres hijos (Arnol, de 16, Alondra, de seis, y Jennifer, de 23, quien es adoptada) y una esposa evangélica (Lilia Padedes), aunque el profesa el culto católico. Las demandas sociales de cambio mezcladas con una moral conservadora son un buen catalizador en un país donde la religión suele ser un factor electoral. Suele apelar a la moral para justificar su rechazo al aborto, al matrimonio homosexual y la eutanasia, con ese objetivo también cita pasajes bíblicos como una estrategia discursiva.

“Castillo es una especie de Lula del campo, sin las dotes sindicalistas del ex presidente brasileño, pero demuestra ser un buen comunicador”, dijo la periodista y analista Sonia Goldenberg a la agencia AFP. A sus 51 años Castillo es “el primer presidente pobre del Perú”, según definió el analista Hugo Otero para la AFP.

Promesas de campaña

“Planeamos cambios, no parches o reformas como otros candidatos de izquierda”, dijo Castillo como candidato presidencial por Perú Libre. Desde su plataforma electoral se plantean tres ejes centrales para impulsar el desarrollo de la nación: salud, educación y agricultura. Este último punto es central para convocar al electorado ya que 7 millones, de los 33 millones de peruanos, viven en zonas rurales.

pedro castillo peru

En la esfera laboral prometió generar un millón de puestos de trabajo en un año; y negó que vaya a confiscar los fondos de pensiones de los trabajadores, como aseguran algunos de sus críticos.

En lo interno también prevé convocar a una Asamblea Constituyente para desarrollar una nueva Constitución y que reemplace a la actual ya que entiende que privilegia la economía de libre mercado. La mencionada Carta Magna (1993) es un legado del gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000); la hija del encarcelado ex presidente que se opone a cambiarla.

El campesino y maestro podría generar algunos cortocircuitos con la comunidad internacional debido a que una de sus promesas es expulsar a los extranjeros que cometan delitos. Al respecto manifestó que otorgará un “plazo de 72 horas a extranjeros ilegales para dejar el país, los que han venido a delinquir”. En su compromiso por la seguridad expresó que con el objetivo de combatir a la inseguridad propone que Perú se retire del Pacto de San José para restablecer la pena de muerte a los delincuentes.

El sindicalista pretende que su país recupere el control de sus riquezas energéticas y minerales (gas, litio, oro) en manos de multinacionales. Su partido, a diferencia de otras agrupaciones de la izquierda peruana, simpatiza con el gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

De todas maneras, aclaró: “No somos chavistas, no somos comunistas, nadie ha venido a desestabilizar a este país, somos trabajadores, somos luchadores, somos emprendedores”.

Su principal asesor económico, Pedro Francke, aseguró a la AFP que los cambios que promueven no tienen “nada que ver con la propuesta de Venezuela“. “No haremos expropiaciones, no haremos estatizaciones, no haremos controles de precios generalizados, no haremos un control de cambios que haga que no puedas comprar y vender dólares y sacar los dólares del país”, dijo Francke.

“El pueblo se siente identificado con una persona que nace del mismo pueblo“, expresó Castillo montado a caballo cuando fue a votar en la primera vuelta en Tacabamba (Cajamarca), el medio de transporte tradicional de esa zona rural.