En la ceremonia también estuvieron presentes los ex mandatarios Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde y el ex diputado radical Ricardo Alfonsín
El presidente Mauricio Macri aseguró que el “mejor homenaje” al ex presidente Raúl Alfonsín es “demostrar que somos capaces de construir una Argentina unida” con “instituciones sólidas y políticas públicas que mejoren la calidad de vida de nuestra gente”, al inaugurar en la Casa Rosada una muestra dedicada al líder radical a 35 años de su triunfo electoral.
La exposición, cuyo armado estuvo a cargo de la Secretaría General de la Presidencia que conduce Fernando de Andreis, incluye notas, cartas y fotografías, material audiovisual y objetos personales en el marco de un recorrido histórico de la Presidencia de Alfonsín.
La clasificación y el ordenamiento de todo el material llevó más de un año y medio de trabajo junto a la familia del ex presidente, que a donó el archivo completo y personal de Alfonsín.
Fue la primera vez que el Museo Casa Rosada recibió una donación de esta magnitud.
“Una de las cosas que más destaco del doctor Alfonsín es que siempre fue la misma persona, antes, durante y después de ocupar la Presidencia. Nunca se lo vio alienado por el poder”, afirmó Macri.
Apuntó que “fue un Presidente que comenzó a gobernar después de una de las etapas más oscuras y trajo luz”.
Subrayó que gracias a esta muestra “los más chicos van a tener la oportunidad de conocerlo más de cerca y saber quién fue el Presidente con el que nuestro país abrió una de los capítulos más importantes de su historia”.
Agregó que “hablar del padre de la democracia es hablar también de su legado”.
El acto contó con la presencia de familiares del ex presidente y referentes de la política, la Justicia, la educación, y la cultura.
Participaron la vicepresidenta Gabriela Michetti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el ministro de Defensa, Oscar Aguad; el titular de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés.

