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Lula sería candidato a presidente de Brasil

Ante la profunda recesión que vive Brasil y la crisis política que ha colocado a la presidenta Dilma Rousseff al borde del impeachment, su antecesor y padrino político, Luiz Inacio Lula da Silva, no descarta volver a presentarse como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones de 2018, según señaló al diario español El País.

“Sinceramente, no quisiera, me gustaría que fuese otro candidato. Me gustaría que apareciera dentro de mi partido o un aliado alguien que tuviera las condiciones de hacer que Brasil siga avanzando. Lo único que digo es lo siguiente: si existiera la perspectiva de que gane una persona que fuera a derrotar el exitoso proyecto de inclusión social que construimos en este país, para evitar ese retroceso, me dispondría a ser candidato otra vez”, dijo el ex presidente (2003-2010), que se encuentra de visita por España mientras en su país varias figuras del PT han sido encarceladas por el escándalo de sobornos en Petrobras, y uno de sus hijos, Luiz Claudio, está siendo investigado por corrupción.

Lula expresó también que no se arrepiente de haber elegido a Dilma como candidata para sucederlo y dijo que “el pueblo brasileño no se va a arrepentir de haber elegido a Dilma para un segundo mandato”, pese a que desde que asumió el nuevo período de gobierno, el 1° de enero, Brasil ha caído en una grave crisis político-económica.

“No me arrepiento. Era la mejor candidata y creo que ella va a hacer lo que tiene que ser hecho en Brasil. Dilma es una mujer extraordinaria, de mucho carácter, muy seria. Y la dificultad que estamos sintiendo ahora no puede ser atribuida a ella”, apuntó el ex presidente.

En la entrevista, Lula reiteró que el proceso de impeachment que el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, abrió contra Dilma por las irregulares maniobras contables del gobierno el año pasado, supuestamente tendientes a esconder el déficit fiscal, “no tienen ninguna base legal o jurídica”. Y calificó todo el caso como una venganza de Cunha, acusado él mismo de haberse beneficiado del escándalo delpetrolão.

No obstante, las pruebas que demostraron que el jefe de Diputados ocultaba varios millones de dólares en cuentas en Suiza, Cunha -miembro del principal aliado del PT, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aunque él se ha declarado opositor al gobierno- se ha negado a renunciar a su cargo. Ayer, el Consejo de Ética de la Cámara eligió a un nuevo instructor del caso para intentar expulsarlo, luego de que el anterior fue impugnado por pertenecer al mismo bloque parlamentario del PMDB. Después de una caótica sesión en la que no faltaron insultos y hasta trompadas, el nuevo diputado a cargo, Marcos Rogerio (del Partido Democrático Laborista), se comprometió a entregar un informe al Consejo el próximo martes.

Será una semana en la que se decidiría no sólo el proceso contra Cunha, sino también el impeachment contra Dilma. El miércoles, el plenario del Supremo Tribunal Federal (STF) se reunirá para evaluar si todos los procedimientos realizados hasta ahora en la Cámara de Diputados fueron correctos, luego de que uno de sus magistrados interpusiera una medida cautelar para no avanzar. Si el proceso recibe el visto bueno del STF comenzaría a funcionar la comisión especial de juicio político conformada esta semana.

Sin embargo, aún resta por saberse si el Congreso suspenderá su receso veraniego, programado entre el 23 de diciembre y el 2 de febrero, y convocará a sesiones extraordinarias para lidiar con ambos procesos de destitución, o si quedarán totalmente para 2016.