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Los conflictos internos de Sergio Berni

El ministro de Seguridad bonaerense genera alta tensión dentro del Frente de Todos y podría dejar su cargo luego de las elecciones. Kicillof quiere que se quede pero no depende sólo de él. Los posibles reemplazos.

El futuro del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, es incierto. Nadie del gobierno nacional o bonaerense promete la continuidad del mismo en el cargo, pero sí aseguran que, de haber cambios, serían pasadas las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Su presencia genera incomodidad en una gran parte de la coalición del Frente de Todos, pero cuenta con el soporte de Axel Kicillof.

Las elecciones que vienen y el apoyo del gobernador son los pilares por los que Berni permanece en su cargo. “Pero no depende sólo de Axel”, advirtieron  funcionarios bonaerenses. En una muestra de apoyo, hoy Berni participó junto a Kicillof de la entrega de patrulleros para las policías de Olavarría y de Azul, además de visitar la escuela de cadetes con orientación rural.

Si bien desmintieron enfáticamente que hubiera habido una agresión física del ministro hacia el jefe del bloque oficialista de Diputados, Máximo Kirchner, como así aseguró el periodista Carlos Pagni, la tensión con Berni está al tope: sus diferencias con el gobierno de Alberto Fernández (que hizo públicas varias veces), sus críticas constantes a la gestión de Sabina Frederic como titular de la cartera nacional de Seguridad y su enojo por el cierre de listas que lo dejó afuera de cualquier candidatura llevaron a que se analizara su salida, incluso por decisión propia.

Es que el ministro salió a hablar públicamente en los medios luego de los rumores de un agarrón del cuello al hijo de la vicepresidenta porque se sentía “cansado de que lo operen”. “Hubo una discusión, pero sin agarrones”, confiaron a este medio.

Encima se suma el reclamo salarial de la Policía Bonaerense, que sumó un paro mientras Berni promete un aumento de las horas core (extra).

¿Reemplazos?

Si se confirmara su salida, hay dos nombres hasta el momento: Mariano Cascallares y Alejandro Granados.

El primero, intendente de Almirante Brown, suena en diversas fuentes como el posible reemplazo, aunque desde su entorno hay hermetismo total.

El segundo, por la experiencia. Granados, actual intendente de Ezeiza, fue ministro de Seguridad en la gestión de Daniel Scioli. Tiene un estrecho vínculo con el flamante jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, otro que tampoco mantiene buena relación con Berni.

El propio Berni especula con que no hay una gran oferta de nombres para el difícil cargo.

Por Ramón Indart y Julián D’Imperio – Perfil