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Jueves negro: bonos argentinos caen hasta 3,7% y el riesgo país supera los 900 puntos

Los bonos argentinos profundizan las pérdidas y el riesgo país se acerca a los 1.000 puntos, mientras Caputo descarta cambios en el vínculo con EE.UU.

Los bonos argentinos en dólares volvieron a registrar fuertes pérdidas este jueves en Wall Street y en el mercado local. La presión llevó al riesgo país a alcanzar un máximo intradiario de 982 puntos básicos, aunque posteriormente el indicador retrocedió hasta las 927 unidades.

La jornada negativa se produce después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, que terminaron con una victoria del Partido Demócrata y representaron un revés para el presidente Donald Trump. Sin embargo, el resultado electoral no sería el único factor detrás de la presión sobre los activos argentinos: los analistas también apuntan a cuestiones internas y a las dudas sobre la continuidad del programa económico.

La presión sobre la deuda soberana no comenzó con el resultado electoral estadounidense. Los registros de Portfolio Personal Inversiones (PPI) muestran que el riesgo país ya había sumado cerca de 440 puntos básicos hasta el martes, en un proceso que se inició a mediados de julio. Antes de ese recorrido, el indicador había marcado un piso de 402 unidades.

Para la firma, la incertidumbre ya no se limita a los movimientos financieros inmediatos. Los inversores también incorporan en sus decisiones el escenario político que se abrirá en 2027 y las posibilidades de que la administración actual conserve las condiciones necesarias para mantener su plan económico.

A esas preocupaciones se suman las necesidades de financiamiento para afrontar los vencimientos de deuda de 2027, la capacidad del Banco Central para acumular reservas y la continuidad del superávit financiero. Entre los compromisos que siguen de cerca los inversores figuran los pagos previstos para enero, estimados en unos u$s4.400 millones.

Cómo operan los bonos, las acciones y el dólar

Los títulos públicos en dólares profundizaron las bajas durante la rueda. Entre las referencias más castigadas se encontraban el AE38D, con un retroceso del 3,7%; el GD46D, que perdía 3,4%, y el AL35D, con una caída del 2,7%.

En el mercado cambiario, el dólar mayorista operaba en torno a los $1.546, mientras que la cotización minorista del Banco Nación se mantenía en $1.570. En los segmentos financieros, el dólar MEP se ubicaba en $1.581,54 y el contado con liquidación (CCL) avanzaba hasta los $1.683,75.

En el segmento de renta variable, el panorama también era negativo. El índice S&P Merval retrocedía 3,9% y se ubicaba en torno a los 84.779 puntos. La caída se sumaba a las pérdidas registradas por las acciones argentinas que cotizan en Nueva York.

Entre las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, se registraron los siguientes movimientos:

  • Mercado Libre: se desplomó 14,9% tras presentar su balance trimestral.
  • YPF: retrocedió 3,7%.
  • TGS: cayó 3,5%.
  • Pampa Energía: bajó 0,5%.
  • Tenaris: avanzó 3,7%.
  • Globant: subió 2,6%.

La jornada previa también había dejado un saldo negativo para los títulos soberanos. Los bonos argentinos retrocedieron en promedio 1,1%, mientras que la deuda de otros mercados emergentes cayó alrededor de 0,3%, según el análisis de Cohen Aliados Financieros.

Qué dijo Caputo sobre el impacto de las elecciones en Estados Unidos

En medio de la reacción negativa de los mercados, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó transmitir tranquilidad respecto del vínculo entre Buenos Aires y Washington. Durante la conferencia anual de FIEL, realizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, sostuvo que el resultado electoral estadounidense no alterará de manera significativa la relación bilateral.

"Con respecto a la elección, yo creo que para la Argentina no cambia. Ya lo hablé con el Tesoro en el G20. Era esperado, tal vez no por tanto, pero no va a cambiar esencialmente la relación", afirmó ante una consulta sobre los comicios.

El funcionario también se refirió a las discusiones sobre el rumbo económico y advirtió que una cotización más elevada del dólar podría complicar tanto la evolución de los precios como el equilibrio de las cuentas públicas.

Por último, el Banco Central tenía previsto difundir el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a octubre al cierre de la jornada. El informe recopila las proyecciones de los principales analistas económicos sobre la inflación, el tipo de cambio y el crecimiento esperado para los próximos meses.

Qué factores explican la suba del riesgo país y qué niveles anticipaba la City

La escalada del indicador ya había generado preocupación antes de las últimas elecciones en Estados Unidos. A fines de octubre, el riesgo país acumulaba un avance cercano al 30% durante ese mes y se ubicaba en torno a los 787 puntos básicos. Además, había duplicado el registro de mediados de julio y alcanzado su valor más alto de 2026.

Pese a ese incremento, todavía permanecía por debajo de los 1.300 puntos que había marcado antes de las elecciones legislativas del año anterior. Entre los factores que explicaban esa tendencia figuraban las condiciones financieras internacionales.

El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años se ubicaba por encima del 5%, un nivel que favorecía la búsqueda de activos considerados más seguros y podía impulsar una salida de capitales de los mercados emergentes. En ese escenario, países como Argentina debían ofrecer retornos más elevados para atraer inversiones.

La situación doméstica también sumaba presión. Los indicadores de actividad económica difundidos durante octubre mostraban un panorama débil, mientras que el resultado electoral en Brasil y la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva generaban movimientos sobre el real. La depreciación de la moneda brasileña agregaba un elemento de preocupación para el mercado cambiario argentino y el comercio regional.

A esos factores se incorporaban las dudas sobre el financiamiento de los compromisos de deuda previstos para 2027, la capacidad de acumular reservas y la continuidad del superávit financiero. En particular, los vencimientos de enero, estimados entonces en unos u$s4.400 millones, aparecían entre las cuestiones que los inversores seguían de cerca.

Las proyecciones de los analistas consultados por iProfesional mostraban distintos escenarios. Algunos ubicaban los 800 puntos básicos como el próximo umbral de referencia y advertían que el indicador podía superarlo si persistían las tensiones internacionales. Otros consideraban posible una vuelta a la zona de entre 600 y 700 puntos si mejoraban la actividad, la inflación y las señales sobre las reservas y el pago de la deuda.

También había advertencias sobre otros riesgos externos, como una eventual suba del petróleo y la incertidumbre en torno al gasto de las empresas tecnológicas vinculadas con la inteligencia artificial. Estos elementos podían reducir el apetito global por activos de mayor riesgo y complicar la recuperación de los bonos argentinos.

En ese contexto, los especialistas señalaban que un riesgo país más elevado no implicaba necesariamente un problema inmediato de solvencia, pero sí reflejaba una mayor tasa de retorno exigida por los inversores para mantener deuda argentina. Esa exigencia encarece el financiamiento externo tanto para el Estado como para las empresas.

Fuente: IP