El proyecto de "inviolabilidad de la propiedad privada" volvió a abrir un viejo debate sobre soberanía, inversiones y recursos estratégicos. Aunque el Senado postergó su tratamiento por falta de consenso, en un clima de euforia post Argentina 2-Inglaterra 1 y la bandera desplegada por jugadores de la Selección Argentina en el campo de juego, la discusión que se retomará el 6 de agosto vuelve a poner el foco sobre una región que concentra petróleo, agua, minerales, energía renovable y ahora también el interés por grandes proyectos tecnológicos.
No solo fue un triunfo histórico en lo deportivo, sino que la bandera desplegada por Giovani Lo Celso y Licha Martínez, entre otros, disparó un editorial en el prestigioso diario inglés ‘The Guardian’, promoviendo la reapertura de la discusión sobre Malvinas. Pero, además, tuvo un innegable efecto interno.
A quienes cubren la actividad legislativa en el Congreso de la Nación no les pasó inadvertido el detalle. El clima que se instaló tras el partido dejaba expuestos a quienes levantaran la mano para apoyar una ley que elimina límites a la extranjerización de tierras en el país.
EL CLIMA POST PARTIDO
“A nivel timing y clima, te diría que sí influyó el partido de la Selección, porque de hecho, hasta el día anterior ya estaba cerrado el tema y justo esa mañana los aliados presentaron un nuevo dictamen, proponiendo cambios que el oficialismo no aceptó. Pero diría que sí, que vino del lado de los aliados, que no quisieron quedar pegados en el tema y trataron de ganar un poco de tiempo. Para mí no es casual el vínculo entre una cosa y otra”, dijo la periodista Julieta Cravero, especializada en cobertura legislativa para ‘Appdatelegislativo.com.ar’, ante la consulta para esta columna.
Una lectura similar hizo el senador nacional Carlos Linares, con la obvia aclaración de que ese no fue el único motivo de la postergación. "Esta no es la primera vez que la ley se cae, ya había fracasado en otras oportunidades. Pero sin duda todo suma", sostuvo, al considerar que la reivindicación de Malvinas realizada por los jugadores de la Selección también influyó sobre el clima político previo al debate.
También estuvo el fuerte cruce entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich, cuando la vicepresidenta le pidió a la jefa del bloque oficialista que postergaran el tratamiento del tema, porque los senadores querían celebrar el triunfo en sus provincias y reiteró su oposición a la iniciativa. Aunque 'Pato' primero dijo que no, en medio de una fuerte pelea, después terminó aceptando cuando los números no cerraban.
Esto no quita que el tema será retomado en la sesión del 6 de agosto, tal vez con algunos leves cambios en el proyecto para hacerlo más ‘digerible’. Por ahora, el foco de discusión quedó centrado en la propuesta de aliados para que las provincias tengan la última palabra a la hora de decidir la venta, lo que fue rechazado por el oficialismo.
En cualquier caso, el oficialismo no consiguió reunir los acuerdos necesarios para tratar una iniciativa que modifica aspectos centrales de la legislación sobre tierras rurales, expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y registros inmobiliarios.
Durante el receso, habrá tiempo para procesar varias preguntas: ¿hasta dónde debe flexibilizarse la compra de tierras rurales para atraer inversiones y dónde comienza la discusión sobre la administración de recursos considerados estratégicos?
¿QUÉ CAMBIA CONCRETAMENTE SI LA LEY SE APRUEBA?
El proyecto modifica varias normas vigentes y algunos de los cambios tienen efectos muy concretos, profundizando un proceso que ya se ha iniciado en la Patagonia, al igual que en otros puntos del país.
Uno de los principales cambios es sobre el régimen de compra de tierras rurales por parte de extranjeros. La ley vigente fija un tope del 15% de la superficie rural de cada provincia -como también sobre la superficie total del país y de cada municipio- en manos extranjeras, además de limitar que una misma nacionalidad concentre más del 30% de ese cupo y establecer restricciones para adquirir inmuebles ubicados sobre cuerpos de agua o en zonas de frontera.
Un informe del Observatorio de Tierras sostiene hoy existen unos 13 millones de hectáreas rurales en manos extranjeras, equivalentes a aproximadamente el 5% de la superficie rural del país. Lo más grave es que 30 departamentos argentinos ya superan el límite del 15% previsto por la legislación vigente, precisamente en zonas donde se concentran recursos considerados estratégicos.
Aun con las restricciones actuales, el límite del 15% todavía dejaría margen para vender alrededor de otros 26 millones de hectáreas, pero hay municipios ya excedidos y provincias cercanas al límite. Ese dato explica por qué los sectores que rechazan la eliminación completa de las restricciones.
Esto se evidenció en un fuerte comunicado de la UCR, aliada del gobierno nacional, que salió a expedirse en contra del proyecto, sentando un argumento del que será difícil prescindir en las próximas sesiones: "Todos los países que buscan promover el desarrollo protegen responsablemente sus recursos estratégicos", sostuvo la UCR, al citar como ejemplos a Estados Unidos, Canadá, Francia, Austria y Nueva Zelanda.
DE LOS INCENDIOS A LA VENTA DE TIERRAS SIN PLAZO DE ESPERA
Otro de los cambios menos conocidos aparece en la Ley de Manejo del Fuego.
La normativa vigente, modificada en 2020, impide cambiar el destino de un terreno afectado por incendios durante 30 años en áreas agrícolas y 60 años en bosques nativos, bosques implantados, humedales y áreas protegidas. El objetivo de esos límites de tiempo era evitar que los incendios terminaran favoreciendo emprendimientos inmobiliarios o cambios especulativos en el uso del suelo.
El proyecto oficial elimina esa prohibición para la mayor parte de las superficies incendiadas y mantiene la restricción únicamente para los bosques nativos. En la práctica, eso significa que un bosque implantado o un campo forestal afectado por un incendio podría volver mucho antes al mercado inmobiliario o destinarse a otro tipo de emprendimiento.
Ese punto prácticamente no sufrió modificaciones durante la negociación política previa al tratamiento en el Senado, con el dictamen que estaba listo para su tratamiento en la fracasada sesión del jueves.
LAS POSICIONES QUE DIVIDIERON A LA REPRESENTACIÓN CHUBUTENSE
En el Senado, la chubutense Edith Terenzi, alineada con el gobernador Ignacio Torres, firmó en disidencia el dictamen emitido por las comisiones, reflejando que incluso dentro de los sectores dialoguistas persistían diferencias respecto del alcance de la iniciativa.
Según revelaron diarios de Buenos Aires, ni Terenzi ni Andrea Cristina -también alineada con el gobernador, que apoyaría la iniciativa pero con condicionantes- asistieron a la sesión del jueves y si bien el oficialismo logró el quórum con lo justo, al momento de posponer el tratamiento estimó que le faltaban dos votos para la aprobación.
Ambas legisladoras apoyarían la iniciativa siempre que se incluya la facultad de las provincias para decidir en última instancia sobre las ventas, un aspecto que por ahora es rechazado por el gobierno nacional.
Desde la vereda opuesta, el senador chubutense Carlos Linares (PJ) ratificó el rechazo de su bloque a la iniciativa (a la que llamó “ley de extranjerización de la tierra”) y sostuvo que la discusión excede el régimen de propiedad rural. "Hoy vemos que los grandes conflictos internacionales tienen que ver con el territorio y los recursos naturales", afirmó, al sostener que la apertura irrestricta a capitales extranjeros puede tener consecuencias que recién se adviertan dentro de varios años.
INVESTIGADORA DEL CONICET: “BUSCAN LA TIERRA MÁS VALIOSA”
Durante una entrevista con Actualidad 2.0, la investigadora del Conicet Julieta Caggiano, integrante del Observatorio de Tierras, sostuvo que la distribución de las propiedades rurales extranjerizadas "no es azarosa", sino que aparece concentrada alrededor de lagos, cursos de agua, zonas cordilleranas y áreas fronterizas.
"No buscan cualquier tierra; buscan la tierra más valiosa", resumió. “Muchos ya compraron en la cordillera, en Misiones, en Salta, a la vera del Paraná, en lugares donde hay tierras raras y con cuerpos de agua”, detalló.
Para la investigadora, la iniciativa apunta a favorecer el control, en manos extranjeras, de bienes considerados estratégicos, como el agua o determinados corredores territoriales.
Caggiano dio un ejemplo concreto sobre las posibles consecuencias en caso de que el proyecto avance como está hoy:
“Hay zonas donde ya superaron el límite impuesto y quieren avanzar más allá de ese límite. En la zona del lago Lácar, en San Martín de los Andes, donde ya tienen el 54% de la superficie extranjerizada y si esta ley se aprueba, los habitantes locales de esa zona se tendrán que ir a vivir a otro lado. Por eso sostenemos que es un problema de soberanía -advirtió-. ¿Cuánto valdrá un lote si se abre a la oferta internacional? No van a venir a comprar un terreno en la Meseta, salvo que descubran que ahí hay petróleo, sino en lugares con salida al mar o cercanos a recursos de agua”.
El Gobierno sostiene exactamente la posición inversa. Su argumento es que muchas de las restricciones vigentes desalientan inversiones productivas y generan inseguridad jurídica para proyectos de gran escala, razón por la cual propone flexibilizar buena parte de las limitaciones incorporadas hace quince años.
Para Caggiano, esa apertura se complementa con otras como el RIGI, lo que exime a las compañías de cualquier obligación con el desarrollo local, con el riesgo de entregar recursos naturales a cambio de condiciones financieras, ya que vinculó la próxima visita de la titular del FMI con este debate legislativo. “¿Vamos a entregar más tierras a cambio de que nos den más préstamos?”, planteó como ejemplo.
CUANDO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ENTRA EN LA DISCUSIÓN SOBRE LA TIERRA
Hasta aquí, el debate parece concentrarse en la propiedad rural y en los límites para la compra de tierras por parte de extranjeros. Sin embargo, algunos especialistas advierten que detrás de esa discusión comienza a perfilarse otra agenda: la creciente competencia internacional por territorios capaces de albergar proyectos tecnológicos de gran escala.
Los centros de procesamiento de datos para inteligencia artificial aparecen entre esos desarrollos. Estas instalaciones requieren enormes cantidades de energía eléctrica, disponibilidad de agua para refrigeración, conectividad digital y grandes superficies para su emplazamiento. Por esas características, distintas regiones de la Patagonia comenzaron a ser mencionadas en los últimos meses entre las áreas con condiciones favorables para recibir inversiones de ese tipo.
Aunque el proyecto de ley no hace ninguna referencia a los data centers, Caggiano considera que ambos debates podrían terminar cruzándose. "No es una especulación vacía, sino que se vincula con otras leyes que está tratando el Congreso", sostuvo, al advertir que una mayor flexibilización para la compra de tierras podría facilitar, en el futuro, el desembarco de emprendimientos de gran escala vinculados con la inteligencia artificial.
LOS CASOS QUE INSTALARON EL DEBATE EN LA PATAGONIA
Si existe un caso que marcó el debate sobre la extranjerización de tierras en la Patagonia es el de Joe Lewis. El empresario británico controla unas 12.000 hectáreas en la zona de Lago Escondido, en Río Negro, donde desde hace años persiste la disputa por el acceso público al lago.
En los últimos años, sin embargo, el foco dejó de estar exclusivamente sobre Lewis. Distintas investigaciones periodísticas y judiciales comenzaron a poner la atención sobre inversiones vinculadas a capitales de Emiratos Árabes Unidos y Qatar en la cordillera rionegrina.
La visita del presidente emiratí Mohammed bin Zayed Al Nahyan a Bariloche, en febrero pasado, y la posterior declaración del empresario Hugo Barabucci durante un juicio oral -al afirmar que adquirió unas 14.000 hectáreas con fondos provenientes de una donación de Emiratos- reactivaron el debate sobre el uso de fideicomisos y sociedades para adquirir grandes extensiones de tierras rurales.
SANTA CRUZ CON EL MAYOR PORCENTAJE DE EXTRANJERIZACIÓN EN LA PATAGONIA Y EL DATO EN ROJO DE CHUBUT
De acuerdo con el relevamiento del Observatorio de Tierras, en la Patagonia es Santa Cruz la provincia con mayor porcentaje de tierras en manos extranjeras. Alcanza el 8%, con un total de 1.900.000 hectáreas, principalmente vinculadas a proyectos mineros, vinculados mayormente a capitales italianos.

OBSERVATORIO DE TIERRAS
Neuquén ocupa el segundo lugar, con un 5,5% del total de su superficie (504.000 hectáreas), pero con una grave situación en el Departamento Lácar, con el 54% de su superficie en manos de capitales extranjeros.
Chubut ocupa el tercer lugar en la Patagonia, con un 4% de su territorio, pero con una superficie mayor a Neuquén, al alcanzar 882.628 hectáreas. El indicador en rojo es el departamento Cushamen, con un 23% de su superficie que ya está en manos extranjeras.
En la provincia hay 30 proyectos mineros, también con mayoría de capitales italianos, según el mapa desplegado por el Observatorio. Otro caso especial es Río Negro, donde el porcentaje de tierras en manos extranjeras es menor al 2%, pero en el departamento Bariloche, donde está la base de Lewis, está cerca del 14%.
En términos proporcionales, la mayor concentración no está en la Patagonia, sino en otras regiones del país. Misiones tiene más de un 11% de su superficie en manos extranjeras, con un total de 325.767 hectáreas, con capitales predominantemente chilenos: si bien el porcentaje es más alto, la superficie representa menos de la mitad de Chubut y una sexta parte de Santa Cruz.
San Juan tiene el 10% de su territorio en manos extranjeras, con una cantidad de hectáreas similar a la de Chubut, a partir de proyectos mineros principalmente en manos de capitales estadounidenses. Otro territorio con alto porcentaje es Mendoza, con el 9% de su territorio, equivalente a unas 1.344.000 hectáreas, con predominancia de capitales españoles. Y Catamarca, con un 8% de su superficie, también con un rango de hectáreas similar a Chubut, en este caso con proyectos mineros impulsados por capitales estadounidenses.
EL DEBATE SIGUE EL 6 DE AGOSTO
Cualquiera sea el efecto provocado por el partido de la Selección días atrás y lo que vendrá después de hoy, el oficialismo volverá a la carga con el proyecto de extranjerización de tierras en la próxima sesión del Senado. No estará exento de tensiones internas, porque el ministro Federico Sturzenegger fue quien le había anticipado a la jefa de senadores libertarios, Patricia Bullrich, que no aceptarían los cambios para dar preeminencia a las provincias a la hora de decidir las ventas.
El debate y los posicionamientos que finalmente adopte cada uno de los representantes de las provincias en el Senado será reflejo de las negociaciones que se den en las próximas semanas. No será tan atractivo ni apasionante como un partido de la ‘Scaloneta’, pero algo es seguro: lo que se defina en estas semanas marcará el manejo del territorio en las próximas décadas.
Como sociedad, conviene hacer el esfuerzo de estar atentos. Pocas regiones concentran tanto interés, e intereses, como la Patagonia.

IMAGEN GENERADA POR I.A BAJO SUPERVISIÓN DE UN PERIODISTA DE ADNSUR.
Por Raúl Figueroa - ADNSUR

