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Comodoro Rivadavia duplicó su desempleo en un año: hay 5.000 desocupados, según el INDEC

El dato marca un quiebre en uno de los aglomerados históricamente con menor desocupación del país. La suba coincide con la crisis petrolera, aunque el impacto todavía no aparece plenamente reflejado en las estadísticas oficiales. En Chubut hay 36.000 personas con problemas de empleo.

Según los datos difundidos por el INDEC correspondientes al cuarto trimestre de 2025, la desocupación en Comodoro Rivadavia–Rada Tilly pasó del 1,9% al 4,7% en doce meses. En términos absolutos, implica que la cantidad de personas sin trabajo más que se duplicó, al subir de alrededor de 2.000 a 5.000 hombres y mujeres sin trabajo, sobre una población económicamente activa de 105.000 habitantes. El aumento se da en paralelo a la retracción de la actividad petrolera, donde fuentes sindicales y políticas vienen advirtiendo sobre la pérdida de miles de puestos de trabajo en el último año.

Los últimos datos del INDEC, difundidos este miércoles con base en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del cuarto trimestre de 2025, confirman un deterioro del mercado laboral en Chubut. El fenómeno impacta tanto en Comodoro Rivadavia–Rada Tilly como en Rawson–Trelew, con subas interanuales significativas en la desocupación, aunque todavía con niveles por debajo del promedio nacional.

Comodoro: la desocupación que se duplica en un año

El dato más sensible se registra en Comodoro Rivadavia–Rada Tilly, donde la tasa de desempleo pasó del 1,9% al 4,7% en apenas doce meses. Se trata de un salto de 2,8 puntos porcentuales que, en términos absolutos, implica que la cantidad de desocupados abiertos creció de alrededor de 2.000 a 5.000 personas sobre una PEA estimada en 105.000.

El incremento es significativo y rompe con el piso históricamente bajo que mostraba el aglomerado petrolero. Sin embargo, el dato abre una pregunta central: ¿por qué este aumento todavía no refleja en su totalidad la crisis que atraviesa la actividad hidrocarburífera?

En las últimas semanas, tanto el sindicato petrolero como distintos dirigentes políticos estimaron en torno a 7.000 los puestos de trabajo perdidos en el sector, entre despidos, retiros y caída de la actividad en contratistas. Aun tomando ese número como referencia (y aclarando que se trata de estimaciones sectoriales, no de un dato oficial consolidado), la brecha con los 3.000 nuevos desocupados que muestra el INDEC es evidente. 

Si se considera además que sólo en el último año se perdieron 5.200 puestos de trabajo, según un informe basado en datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación, que ADNSUR reflejó el lunes pasado, la diferencia se agranda aún más.

Por qué el desempleo no capta toda la crisis

La explicación está en la propia metodología de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y en la dinámica del mercado laboral petrolero:

– No todos los que pierden el empleo quedan como “desocupados”: para el INDEC, una persona solo es desocupada si busca activamente trabajo. Quienes dejan de buscar —por desaliento o retiro del mercado— pasan a ser inactivos y no computan en la tasa.
– Absorción parcial en otros segmentos: parte de los trabajadores desplazados puede haber sido reubicada en actividades informales, changas o sectores de menor productividad (aplicaciones de transporte, servicios basados en algún oficio, etc.), lo que los ubica como “ocupados”, aunque en condiciones más precarias.

– Impacto diferido: en economías con fuerte peso de un sector como el petrolero, los efectos suelen derramarse con rezago sobre comercio, servicios y construcción. Es decir, la destrucción de empleo indirecto todavía podría no estar plenamente reflejada.
– Subocupación y búsqueda de mejores ingresos: muchos trabajadores continúan ocupados pero con menos horas o menores ingresos, lo que los ubica en categorías intermedias.

El “otro desempleo”: 16 mil personas con problemas laborales en Comodoro

Cuando se amplía la mirada más allá del desempleo abierto, el cuadro es más consistente con la percepción de crisis.

En Comodoro Rivadavia–Rada Tilly hay unas 16.000 personas con dificultades de inserción laboral, si se suman, a los 5.000 desocupados, otros 7.000 ocupados que buscan un mejor empleo y 4.000 personas subocupadas, que trabajan menos de 35 horas y, en su mayoría, quieren trabajar más.

Este indicador —la presión sobre el mercado laboral— permite dimensionar mejor el deterioro, ya que incluye a quienes, aun teniendo empleo, no logran sostener ingresos o condiciones adecuadas.

El Valle también se deteriora: 20.000 personas con complicaciones laborales

El aglomerado Rawson–Trelew muestra una dinámica similar, aunque con niveles más altos de desempleo. La tasa pasó del 3,0% al 5,4% interanual, con unos 4.000 desocupados sobre una PEA de 67.000 personas.

En el valle de Chubut, la presión laboral alcanza a 20.000 personas, contabilizando 4.000 desocupados plenos, 9.000 ocupados demandantes y 7.000 subocupados.

En términos absolutos, el valle concentra incluso más población con problemas laborales que Comodoro, lo que refleja una estructura económica más diversificada, pero también más frágil en la calidad del empleo.

Patagonia y país: Chubut, en una zona intermedia

A nivel regional, la Patagonia mantiene indicadores relativamente más bajos que el promedio nacional, aunque en alza. La desocupación regional se ubicó en 4,8% (contra 4,0% un año atrás), mientras que a nivel país trepó al 7,5%, con 1,1 millones de desocupados en los 31 aglomerados relevados.

El contraste dentro de la región también es marcado:
 Río Gallegos registra el nivel más alto, con 9,5%, por encima de la media nacional.
• Neuquén–Plottier muestra uno de los más bajos del país, con 2,3% y en descenso.
• Ushuaia–Río Grande alcanza el 6,6%

Una foto parcial de una crisis en desarrollo

Los datos del INDEC confirman que el deterioro del empleo ya es visible en los principales centros urbanos de Chubut. Sin embargo, en el caso de Comodoro Rivadavia, la magnitud del impacto petrolero todavía aparece parcialmente contenida en las estadísticas oficiales.

La diferencia entre los 5.000 desocupados actuales y las estimaciones de pérdidas de empleo en el sector sugiere que una parte relevante de la crisis se está procesando por canales menos visibles: precarización, subocupación o salida del mercado laboral.

En ese contexto, la evolución de los próximos trimestres permitirá determinar si el desempleo abierto termina de absorber ese impacto o si la crisis se consolida en formas más difusas, pero igualmente profundas, dentro del entramado social y productivo de la región.

Por Raúl Figueroa-ADNSUR