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Cerro Chapelco bajo la lupa: frenan obras de Don Otto por desastre ambiental que nadie vio venir

El accionar de empresas de esquí en áreas protegidas reaviva reclamos de pueblos originarios y debate sobre sustentabilidad turística en la Patagonia

La provincia de Neuquén dictó una medida cautelar de cese inmediato contra Don Otto, la concesionaria del Cerro Chapelco. La empresa venía encarando nuevas obras de infraestructura en uno de los principales centros de esquí de la Argentina.

La decisión llegó tras una serie de inspecciones que detectaron daños severos al medio ambiente. La tala no autorizada de especies protegidas y los movimientos de suelo que alteran el escurrimiento natural de las cuencas hídricas encendieron todas las alarmas, indica el periodista Andrés Sanguinetti en una nota publicada en el sitio EconomiaSustentable.com.

La temporada invernal en Chapelco quedó envuelta en una fuerte polémica. Las obras se paralizaron luego de que el gobierno provincial comprobara que se removió bosque nativo sin los permisos exigidos por la Ley de Bosques, afectando además vertientes naturales que podrían generar deslaves o contaminación de napas.

La empresa que quedó en el ojo de la tormenta es una histórica compañía de transporte de pasajeros fundada en 1938 en la Patagonia. Originalmente centrada en la conectividad terrestre entre Chubut, Río Negro y Santa Cruz, hoy opera como una de las naves insignias del Grupo Vía Bariloche.

El holding está controlado por la familia Trappa. Bajo ese paraguas, Don Otto comparte estructura con empresas líderes en diversos rubros.

Quién es el grupo que controla los principales centros de esquí de la región

El Grupo Vía Bariloche maneja un entramado de empresas que abarca desde el transporte hasta la agroindustria. En transporte opera con Vía Bariloche, El Valle, Tigre Iguazú y Vía Cargo (logística).

En aeronáutica controla Servicios Aéreos Patagónicos (SEPSA). Además, participa en agroindustria con Cabaña Curacó (La Pampa), y en servicios con Food Co (catering industrial y para centros de esquí).

Con la reciente adjudicación de Chapelco, el grupo consolidó un virtual monopolio en la gestión de centros invernales de la Patagonia, añade la nota de EconomiaSustentable.com. La concesión se formalizó en junio de 2025 mediante el decreto provincial 715/25.

Hoy el grupo maneja:

  • Catedral Alta Patagonia (CAPSA): Gestionan el Cerro Catedral en Bariloche hasta el año 2056
  • La Hoya: Operan el centro de esquí en Esquel, Chubut
  • Chapelco: Ganaron la concesión por 25 años (con opción a 5 más), prometiendo una inversión inicial superior a los $60.000 millones

En Chapelco, la empresa desembarcó con el compromiso de modernizar el cerro tras años de desinversión de la gestión anterior (Nievas del Chapelco). Don Otto opera bajo una figura de concesión que le otorga el derecho de explotación de toda la infraestructura, edificios y actividades comerciales.

A cambio, paga un canon anual del 2% sobre su facturación. También destina un porcentaje de pases de esquí para programas de promoción turística de la provincia de Neuquén.

Qué obras prometió Don Otto y por qué se frenaron

El plan original incluía la incorporación de maquinaria pisa-pistas de última generación. También contemplaba la ampliación de la superficie esquiable y mejoras en los accesos y pavimentación de la Ruta Provincial 19.

Pero a partir de la construcción de nuevas playas de estacionamiento y servicios en la base, se originó el actual conflicto ambiental. Los movimientos de suelos y la remoción de bosque nativo se realizaron sin los estudios de impacto correspondientes.

Este freno de obras representa el primer gran escollo legal y ambiental para la gestión de los Trappa en San Martín de los Andes, apenas un año después de haber ganado la licitación más importante del sector turístico neuquino.

Se constató un daño severo al bosque nativo. La remoción de ejemplares de lengas y otras especies autóctonas fue llevada a cabo sin los permisos de la Ley de Bosques, remarca el artículo publicado en EconomiaSustentable.com.

Los trabajos de ampliación y mejora en el centro invernal quedaron paralizados hasta que se presente un Plan de Remediación Ambiental. El gobierno provincial denunció que los movimientos de tierra habrían afectado vertientes naturales.

Esto podría generar deslaves o contaminación de napas en áreas inferiores de la montaña. “El desarrollo turístico no puede estar por encima de la preservación de nuestros activos naturales”, expresaron fuentes oficiales vinculadas al control ambiental.

“La sostenibilidad es el único camino para que Chapelco siga siendo un motor económico para San Martín de los Andes”, agregaron. Sin embargo, la paralización de las obras genera una tensión evidente entre la necesidad de modernización de los centros turísticos y el cumplimiento de las normativas ambientales.

Qué sanciones enfrenta la empresa y qué sigue ahora

Para el sector de la economía sustentable, este caso sienta un precedente sobre la vigilancia estatal frente a las concesiones privadas en áreas protegidas. La empresa podría enfrentar millonarias multas económicas.

Los montos van a depender del grado de irreversibilidad del daño. También deberá garantizar la reposición de biomasa perdida y ser protagonista de una profunda auditoría externa.

Las autoridades evalúan la posibilidad de contratar peritos independientes para determinar el alcance del impacto en el suelo. La resolución de este conflicto determinará no solo el cronograma de obras para la próxima temporada.

También fijará el estándar ético y legal que deberán cumplir los prestadores de servicios en la Patagonia argentina. Pero más allá de esta denuncia, el Cerro Chapelco también se encuentra bajo la lupa de organizaciones vecinales y ambientales.

Exigen mayor transparencia en las licitaciones y estudios de impacto ambiental previos a cualquier movimiento de maquinaria pesada. La situación actual no es un caso aislado.

Qué denuncian las comunidades mapuche y por qué hablan de violación al Convenio 169

Más allá de la suspensión de la obra en la playa de estacionamiento, existen otros focos de tensión. Las comunidades Mapuche de la zona (como la comunidad Vera) lideran denuncias por falta de consultas previas.

Este grupo ha denunciado que no se cumplió con el derecho de consulta previa, libre e informada en el proceso de licitación que derivó en la concesión del cerro. Exigen que se detenga la pavimentación de la Ruta Provincial 19.

También reclaman que se frenen otras obras de infraestructura hasta que se completen estudios de impacto ambiental participativos. La Comunidad Mapuche Vera tiene posesión territorial en parte del Cerro Chapelco.

Sostiene además que el Estado neuquino y la empresa violaron el Convenio 169 de la OIT. Firmado en 1989, es el principal tratado internacional sobre derechos de los pueblos indígenas y tribales.

Establece la obligación de los gobiernos de reconocer sus tierras, culturas e instituciones. También garantiza su derecho a la consulta previa, libre e informada ante medidas que les afecten.

En el caso de Chapelco, la comunidad asegura que las obras de pavimentación y el nuevo estacionamiento se iniciaron sin el consentimiento de quienes habitan el territorio. También denuncian que la remoción de suelo y la tala de lengas afectan zonas de uso ancestral.

La recolección de plantas medicinales se ve comprometida, lo cual eleva el conflicto de un plano administrativo a uno de derechos humanos y culturales. Además, advierten que se violó la llamada «cláusula de paz social».

Esta cláusula está establecida en el contrato de concesión. Menciona la necesidad de mantener una relación armónica con las comunidades.

El grupo mapuche sostiene que no se está cumpliendo, lo que podría generar contingencias legales a largo plazo para los inversores. En la provincia advierten además que lo que sucede en Chapelco es un reflejo de la estrategia del Grupo Vía Bariloche en otras concesiones a su cargo.

Qué pasó con el grupo en otros centros de esquí que administra

En Bariloche, por ejemplo, la empresa ha sido señalada por intentar avanzar en el Cerro Catedral con proyectos de real estate en áreas de fragilidad ambiental. En paralelo, se sostiene que el grupo mantiene un monopolio de servicios.

Al igual que en Chapelco, la estrategia de integración vertical (transporte + pases + gastronomía + obras) genera resistencia en las PyMEs locales. Sectores ambientalistas ven una «privatización del paisaje» con poco derrame hacia la sostenibilidad local.

En febrero pasado, surgieron fuertes advertencias por un megaproyecto inmobiliario impulsado por el grupo. Se los acusa de intentar urbanizar áreas catalogadas como «Suelo No Urbanizable».

Esto pondría en riesgo zonas de alto valor paisajístico y ambiental protegidas por planes estratégicos locales. En tanto, en el Cerro La Hoya (Chubut), en 2022, la empresa enfrentó duras críticas y amenazas de demandas por «abandono de persona».

Tras un temporal, turistas quedaron varados y denunciaron que la sociedad priorizó la venta de pases a pesar de las alertas meteorológicas. Dejó luego a las familias sin servicios básicos ni calefacción.

Qué irregularidades detectó la fiscalía en los allanamientos

Durante el proceso de toma de posesión del cerro Chapelco, se realizaron allanamientos ordenados por la fiscalía de Delitos Ambientales. Está a cargo de Maximiliano Breide Obeid.

Se detectaron varias irregularidades como tala de lengas en zona amarilla (áreas de conservación media según la Ley de Bosques). Se comprobó la remoción de ejemplares sin autorización.

También se encontraron módulos sanitarios retirados en las cotas 1600 y 1700. Eso dejó cañerías expuestas y falta de protección en el terreno, afectando potencialmente la calidad del agua de vertientes.

En el sector, todas estas irregularidades refuerzan la idea de que no se trata de un error operativo puntual en Chapelco. Hablan de una falla sistémica en el cumplimiento de los estándares de ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza).

El conflicto también expone denuncias de comunidades mapuche, cuestionamientos al modelo de negocios del Grupo Vía Bariloche y el creciente debate sobre los límites entre desarrollo turístico y preservación ambiental en la Patagonia.

Fuente: IP