Con las elecciones de mitad de mandato cada vez más cerca, las campañas se redefinen. Desde el lado demócrata se sostienen en la figura del expresidente Barack Obama, quien cuenta con un muy alto porcentaje de aprobación dentro del partido. Entre los republicanos, las posturas respecto a Donald Trump difieren. El mandatario se bajó de algunos eventos en escaños muy disputados, alegando complicaciones de la voz, en medio de una evaluación de su propio mandato en un momento de desaprobación.
El próximo martes 3 de noviembre, Estados Unidos irá a las urnas para definir la nueva conformación del Congreso en las elecciones de mitad de mandato, donde el partido republicano pone en juego la mayoría de ambas cámaras.
En este tramo final de campaña, demócratas y republicanos diagramaron nuevas estrategias para intentar afianzar su base de electores y captar a los indecisos. En ese sentido, el cambio más abrupto se dio en el ala roja del Congreso.

Trump, ¿un peso para los candidatos republicanos?
Luego de semanas de enfoques autorreferenciales de Donald Trump, los candidatos sopesan métodos para desligarse del presidente estadounidense. Hay una clara razón: la imagen del líder republicano ha decaído duramente.
Esta situación también abre otro interrogante: ¿sigue siendo Trump el principal activo electoral republicano o se está convirtiendo en un costo que algunos candidatos prefieren administrar a distancia?
En los últimos días, el presidente se ha apartado de las zonas donde las elecciones no van según lo esperado. Contrariamente a sus afirmaciones de que esos candidatos “están muy bien”, se trata de aliados en varias de las carreras más competitivas, como el caso del senador Roger Marshall en Kansas.
En este contexto, el republicano se ha mostrado titubeante en continuar el ritmo e inicialmente dio de baja algunas paradas de campaña previstas para el fin de semana, como los casos de Kansas e Iowa. Un día después dio marcha atrás y comunicó que sí asistiría.
Incluso el grupo de financiación de campañas electorales alineado con Trump, MAGA Inc., anunció que habrá una serie de ‘telemítines’ en 19 estados antes del martes. No obstante, aún se prevé que viaje a algunos territorios donde la situación es más favorable, como en Florida.
La versión oficial sobre estos alejamientos argumenta el desgaste por la serie de actos de campaña a las que ha acudido el republicano. Incluso, el lunes se lo vio con la voz ronca en un evento desarrollado en Mississippi.
Desde el 1 de octubre, el presidente de Estados Unidos estuvo presente en 25 mítines en 19 estados. Tantas apariciones suyas fundamentan un punto anteriormente mencionado: Trump se ha puesto en el centro de las campañas y las conversaciones, haciendo de estas midterms un plebiscito sobre su primera parte del mandato.
Aunque él afirma que es el motor del partido republicano, la realidad marca que arrastra un gran número de seguidores del bloque MAGA, pero simpatizantes históricos del espacio político se ven alejados por su figura y sus políticas, como las actividades militares en Medio Oriente.

Este es el momento de mayor desaprobación para Trump, según marcan las encuestas. Una de ellas realizada por Reuters/Ipsos fijaba su aprobación en 32%. Otra, hecha en octubre y publicada por el 'New York Times' y Siena College, situó la imagen positiva en 36% y la desaprobación en un 59%.
Con esas cifras, distintos candidatos comenzaron a desligarse de Trump de distintas maneras, sin hacer una fractura, sino para atraer a los independientes en un intento de un equilibrio delicado.
Algunos candidatos retiraron fotografías, menciones o respaldos del presidente en sus páginas de campaña; otros se despegaron de decisiones de la administración o evitaron pronunciarse sobre si querían que Trump hiciera campaña para ellos.
Uno de los casos fue el de María Elvira Salazar, representante republicana de origen cubano que disputa su banca en Florida. Ella criticó las políticas migratorias de Trump, afirmando que las llevó “demasiado lejos” y que había decepcionado a una gran parte de sus votantes hispanos que lo eligieron en 2024. El presidente había apuntado contra ella, pero este fin de semana anunció que la respaldará en las elecciones de medio término.
Los demócratas juegan la 'carta Obama'
El expresidente de Estados Unidos es la figura a la que se confían los demócratas en estos últimos días de campaña. Hasta hace poco, Obama había pasado con un bajo perfil durante la carrera hacia las midterms.
No obstante, la semana pasada hizo su aparición en Morrow -en Georgia- con un discurso crítico hacia la administración Trump y un fuerte respaldo hacia el senador demócrata Jon Ossof, en disputa con el republicano Mike Collins.
En su discurso, Obama formuló comentarios sobre decisiones de Trump, como los aranceles o la guerra en Irán. Pero fue a un punto más profundo: los valores estadounidenses en juego según el modelo republicano y el demócrata.

“No vamos a arreglar el sistema que está roto, no vamos a reformar nuestra economía, mientras tengamos una cultura donde todo vale, donde las personas en los más altos cargos del país piensen que está bien mentir, engañar e intimidar, si seguimos teniendo una cultura donde el dinero se considera la única medida de nuestro valor”, enfatizó Obama.
Además de sostener un discurso contra el gobierno actual, fundado en críticas por el costo de vida, la política internacional y los valores, la aparición de Obama también responde a dos necesidades demócratas: arrastrar los votos del partido y los independientes, por un lado, y por el otro, dar lugar a una figura sólida y popular para contrarrestar la de Trump, con su popularidad en declive.
La valoración de Obama es diametralmente opuesta a la del líder republicano. Según una publicación de Roll Call que difundió una encuesta de CNN/SSRS de junio, el expresidente tenía una aprobación dentro del partido Demócrata del 96% y a nivel nacional del 57%.
Las apariciones presenciales de Obama fueron escasas y puntuales, pero en estados donde la competencia es muy reñida: Ohio y Michigan (ambas el 24 de octubre) y Georgia (el 28). Anteriormente había aparecido con respaldos grabados en el inicio de la contienda electoral hacia los hombres demócratas en Detroit, Texas y, nuevamente, Michigan.
Por Ramiro Cué Barberena - France24

