El gobierno de Javier Milei confirmó este miércoles por la madrugada que el excandidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro despegó desde el aeropuerto de Puerto Iguazú, Misiones, a bordo de un avión Gulfstream G400 junto a su familia, según se pudo saber de fuentes oficiales.
De acuerdo con la versión de la Casa Rosada, Bolsonaro con su esposa Fernanda y sus dos hijas ingresaron a territorio nacional por la noche e inmediatamente partieron vía aérea hacia Guayaquil, Ecuador. El destino final sería Estados Unidos, donde el gobierno de Donald Trump le otorgaría asilo político. Consultado por el paradero de Bolsonaro, el presidente de EE.UU. dijo desconocerlo en la noche del martes, aunque deslizó: “Realmente no sé dónde está, pero escuché que estaba en la Argentina”.
La información fue adelantada por el canal C5N, que filmó una van ploteada con un logo de “Dallas Travel Turismo LTDA” que llegó escoltada por la Policía al aeropuerto misionero, y en la que se habría trasladado Bolsonaro desde Brasil a la Argentina.
Desde el gobierno de Milei dijeron que no saltó en la frontera ningún pedido de captura ni impedimento legal para que Bolsonaro y su familia ingresen al país, más allá de que el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre De Morais, rechazó el lunes último la posibilidad de que Bolsonaro viajara al exterior y ordenó retirarle el pasaporte brasileño. Medios de allá, no obstante, informaron que el excandidato tiene documentación europea.
LA NACION también pudo saber que el estratega de Milei, Santiago Caputo, estuvo en Misiones al momento de la partida de la aeronave privada, por lo que crecen las sospechas de colaboración del gobierno argentino en el escape del senador del Partido Liberal. Esta madrugada, en Balcarce 50 intentaban seguir diciendo que no, al igual que el martes, cuando todas las voces autorizadas negaron taxativamente estar al tanto de la maniobra que se desplegó horas más tarde. En tándem, las cuentas libertarias celebraban en redes la huida de Flavio vía Argentina.
Migraciones -que el martes por la mañana había afirmado que no tenía notificada ninguna entrada de Bolsonaro- publicó a las 02.01: “La Dirección Nacional de Migraciones informa que a las 22:50 horas del día 27/10 ingresaron por el paso fronterizo del Puente Internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones los ciudadanos Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.
Además, desde la dirección que está bajo la órbita del jefe de Gabinete, Diego Santilli, agregaron que “a las 23.30 la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A. con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo”.
Mientras esto ocurría, el presidente Javier Milei junto a su hermana, la secretaria general, Karina Milei; Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el secretario de Prensa, Fabián Fernández, se encontraban en Catamarca, para participar de la inauguración de nuevas plantas de la minera Río Tinto.
Del lado brasileño del puente Tancredo Neves, por donde entró la familia Bolsonaro, está Foz do Iguaçu, una ciudad que pertenece al estado de Paraná, gobernado hasta ahora por Ratinho Júnior, del PSD, aliado al bolsonarismo. En las últimas elecciones, en ese estado se impuso el exjuez Sergio Moro, también exministro de Justicia de Jair Bolsonaro, que compitió por el Partido Liberal.
Antes de la confirmación del Gobierno, el asesor Caputo había publicado llamativos mensajes en redes sociales que parecían avalar que Bolsonaro partía desde la Argentina.
“La cobertura periodística del día de hoy debe haber sido probablemente uno de los papelones más grandes del periodismo mundial de la historia. Dijeron cualquier cosa. Se desdijeron. Lo volvieron a decir. Todo con el mismo nivel de certeza y animosidad. En todas partes del mundo. No sé quién es el que los sacó a pasear en chota [sic], pero toda mi admiración”, se jactó Caputo, cabeza de la diplomacia paralela del gobierno de Milei con Estados Unidos y jefe político de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Trump dijo por la noche que aprobaría el ingreso de los Bolsonaro a su país porque son “personas decentes”. Acotó que la elección del domingo, en la que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso 51,7% a 48,2%, “fue terrible”.
Estados Unidos estaría al tanto de la operación de salida de Brasil de Bolsonaro. Eso reportaron los medios brasileños y estadounidenses cuando la versión del entorno del excandidato era que se iba a Florida y que allí recibiría asilo político de la gestión republicana aliada al clan conservador.
En Estados Unidos también está su hermano Eduardo, quien tiene una orden de detención vigente, asimismo pedida por el juez De Moraes.
Uno de los propagandistas libertarios que celebraron en redes sociales la huida de Bolsonaro desde la Argentina fue Juan Pablo Carreira (Juan Doe, en redes), que tiene un cargo en el Estado como director de Comunicación Digital de la Presidencia.
“El gobierno de Milei es el gobierno con más huevos de la historia. Flavio Bolsonaro está a salvo de las garras del comunismo, que quiere meter presos a todos los opositores; y ahora va a poder seguir la lucha desde Estados Unidos, en vez que desde una celda en Brasilia como su padre”, escribió.
Durante su vuelo, el avión privado evitó pasar por espacio aéreo brasileño y comenzó su recorrido por Paraguay.

Fuente: LN

