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El crédito caro y la deuda de las familias demoran la recuperación del consumo

El deterioro de la capacidad de pago de los hogares se combina con tasas elevadas y salarios formales que todavía pierden frente a la inflación

Puntos importantes

  • El crédito familiar sufre un fuerte deterioro con alta morosidad, lo que limita el consumo privado pese al crecimiento económico.
  • Los ingresos reales siguen a la baja y las tasas de interés se mantienen muy elevadas.
  • Persiste la incertidumbre sobre la recuperación del poder adquisitivo, afectando el financiamiento interno.

El crédito destinado a las familias atraviesa un deterioro que dificulta una recuperación más firme del consumo.

De acuerdo al Informe sobre bancos del BCRA, la cartera irregular con atrasos superiores a 90 días llega al 12,9% en el segmento de hogares, mientras las tasas de los préstamos a individuos se mantienen alrededor del 60% nominal anual, los salarios reales formales continúan por debajo de un año atrás y el IVA real acumula once meses consecutivos de caída.

La combinación de estos preocupantes datos forma parte del informe Dashboard de Variables Macroeconómicas de Argentina elaborado por FIX SCR.

El informe de una de las principales evaluadoras de riesgos del país coloca al financiamiento de los hogares entre los factores que explican la lenta recuperación del consumo privado.

De hecho, sus autores reúnen cuatro señales basadas en caída del salario real formal, elevada morosidad, altos costos financieros para las familias y contracción del IVA en términos reales.

El documento revela además que el 12,9% representa un deterioro considerable frente al año anterior cuando la irregularidad de las familias estaba en 5,6% y en sólo 12 meses aumentó 7,3 puntos porcentuales y quedó en más del doble de aquel nivel.

El movimiento coincidió con un cambio en la dinámica del financiamiento ya que después de la fuerte recuperación del crédito registrada durante el año pasado, los préstamos privados en pesos comenzaron a perder impulso real.

De acuerdo al documento, en julio pasado, el saldo real del financiamiento al sector privado en moneda local disminuyó 0,9% mensual y, dentro de ese movimiento, también se redujeron los créditos destinados al consumo.

Del regreso del crédito al deterioro de los pagos

Para los autores del informe, la mora permite observar con mayor precisión el cambio ya que mientras la cartera irregular de las familias llegó al 12,9%, la correspondiente a las empresas se ubicó en 3,6% y el indicador para todo el sistema financiero alcanzó 7,7%.

Para FIX, el deterioro de los hogares fue considerablemente mayor que el de las compañías a tal punto que en julio de 2025, la mora de las familias era de 5,6% y la de las empresas, de 1,2%, pero en un año, el primer indicador aumentó 7,3 puntos porcentuales y el segundo, 2,4 puntos.

De todos modos, el documento aclara que "la velocidad del deterioro comenzó a moderarse" y explica que la mora familiar había alcanzado 12,8% en junio y avanzó a 12,9% en julio, mientras el indicador de todo el sistema pasó de 7,6% a 7,7%.

Para FIX, el aumento de la irregularidad se produjo mientras el financiamiento para las personas continuaba operando con tasas elevadas.

De hecho, el trabajo de la calificadora calcula que los préstamos a individuos mantienen una TNA promedio cercana al 60%, frente a una TAMAR privada que durante septiembre promedió 23,8%, 0,5 puntos porcentuales menos que el mes anterior.

Además, FIX proyecta que la TAMAR cierre diciembre en una TNA del 23,6%, aunque adviere que la reducción de la tasa pasiva todavía convive, de acuerdo con su diagnóstico, con un precio considerablemente mayor para el financiamiento de las personas, una combinación que dificulta la reactivación del crédito y el consumo.

En el informe se destaca que ese deterioro de los pagos no implica hasta ahora un problema de solvencia del sistema bancario y recuerda que en julio, las previsiones constituidas por las entidades equivalían al 87,6% de la cartera irregular, mientras la integración de capital regulatorio alcanzaba el 30,5% de los activos ponderados por riesgo.

La tensión se extiende fuera de los bancos

Para los autores del documento de FIX, la presión financiera sobre los hogares excede al sistema bancario tradicional.

"Los proveedores no financieros de crédito, un universo que incluye fintech, emisoras de tarjetas y otras compañías dedicadas al financiamiento, también registraron un aumento de la irregularidad", destaca el paper.

Al respecto, el último informe semestral disponible del Banco Central sobre ese sector, publicado en junio con datos hasta febrero, muestra que la irregularidad total de la cartera de los proveedores no financieros llegó al 26,9%, 9,7 puntos porcentuales por encima de agosto de 2025.

En préstamos personales alcanzó el 34,1% y en tarjetas de crédito se ubicó en 19,4%.

El tamaño de ese circuito ya lo convierte en una parte relevante del negocio financiero destinado a las familias si se tiene en cuenta que los proveedores no financieros acumulaban una cartera de $13,9 billones y financiaban a alrededor de 12,1 millones de personas.

Las fintech superaban los siete millones de clientes y su cartera había crecido 47% real en términos interanuales.

En tanto, el financiamiento promedio por deudor alcanzaba $1,1 millones, aunque había caído 3% real entre noviembre de 2025 y febrero pasado, cuando el crédito concedido por los proveedores no financieros equivalía al 18% de la deuda que las personas mantenían con las entidades financieras.

Las tasas también muestran las condiciones de ese mercado teniendo en cuenta que, por ejemplo, en febrero, los proveedores agrupados por el BCRA cobraban una TNA promedio de 144% en préstamos personales, mientras las emisoras de tarjetas de crédito no bancarias registraban una tasa del 87%.

Salarios que reducen el margen de las familias

La segunda parte del diagnóstico de FIX está vinculada con los ingresos y muestra que a julio pasado, el salario real del sector privado registrado estaba 3,1% por debajo del mismo mes del año anterior y 3,4% debajo de noviembre de 2023.

Para el conjunto del empleo formal, el documento revela que la caída real alcanzaba el 2,8% interanual y el 7,9% frente a noviembre de 2023 y agrega que, entre los empleados públicos, la pérdida era del 2,1% frente a julio de 2025 y llegaba al 15,8% respecto de noviembre de 2023.

En cuanto al índice general de salarios, asegura que había aumentado 2,8% durante julio y acumulaba un avance nominal interanual del 36,2%.

Los privados registrados subieron 2,3% mensual, los públicos 3% y los privados no registrados 3,9%, según el informe que además aclara que, al descontar la evolución de los precios aparece la pérdida real que FIX incorpora a su escenario sobre la capacidad de consumo de los hogares.

Los datos permiten concluir que la presión financiera ocurre así sobre familias cuyos ingresos registrados todavía muestran dificultades para recuperar poder adquisitivo.

Es esa combinación de salarios reales, mora y precio del crédito la que la calificadora incorpora al análisis del mercado interno.

El consumo todavía avanza con dificultad

Otra señal de alerta incluida entre las conclusiones del documento de FIX aparece en la recaudación asociada con la actividad.

El IVA real acumulaba 11 meses consecutivos de contracción interanual, según el tablero de FIX elaborado sobre información de la Secretaría de Hacienda.

Las estadísticas comerciales también muestran un desempeño dispar y muestra que las ventas de supermercados a precios constantes cayeron 2,1% interanual en julio y acumulaban una baja del 2,7% durante los primeros siete meses de este año, con una serie desestacionalizada a julio que retrocedió 0,7%.

Por su parte, los centros de compras tuvieron una dinámica diferente con ventas reales que aumentaron 1,9% interanual en julio, aunque en el primer semestre todavía acumulaban una caída del 2% respecto del mismo período de 2025.

Ese comportamiento heterogéneo coincide con la descripción de FIX de una lenta recuperación de los indicadores vinculados al consumo privado, en lugar de una contracción uniforme de todos los canales comerciales.

Los motores del crecimiento

La debilidad del consumo que muestra el trabajo de FIX convive con una economía que mantiene crecimiento agregado al punto que la calificadora debió corregir su previsión para el PBI de este año al 2,2%, debido a un impulso menor al esperado de los componentes de la absorción, mientras mantiene una perspectiva más favorable para las exportaciones netas.

Según el trabajo, durante el primer semestre, el sector primario avanzó 12,5% interanual, mientras el secundario cayó 1,1%; la construcción creció 1,3%, los servicios 0,9% y el comercio permaneció sin variaciones, mientras que la intermediación financiera aumentó 6%.

En el caso del frente externo, hasta agosto, las exportaciones crecieron 21,4% en valor, impulsadas tanto por precios como por cantidades, mientras las importaciones disminuyeron 2,6%.

Combustibles y energía sobresalieron entre las ventas externas, con un incremento del 48,9%.

Con esos movimientos, FIX proyecta para todo el 2026 un superávit comercial de u$s26.678 millones, frente a los u$s11.286 millones registrados en 2025.

El costo financiero seguirá bajo presión

A partir de esas cifras externas y del contexto doméstico, FIX plantea un 2027 que ofrecerá dos escenarios, con uno base que proyecta que la economía crecerá 2,4%, impulsada principalmente por las inversiones cerradas dentro del RIGI, especialmente en hidrocarburos, y por una evolución favorable del sector agropecuario.

En este contexto, la calificadora prevé mayor volatilidad financiera alrededor del proceso electoral y proyecta que la tasa TAMAR promediará 26,6%, aunque terminaría diciembre en 18%.

También contempla una reducción de las tasas activas hacia adelante que mejoraría las condiciones de financiamiento de familias y empresas.

El segundo escenario planteado modifica esas perspectivas ya que FIX supone una mayor erosión del salario real formal, más morosidad y la persistencia de elevados costos financieros para las familias, condiciones que si se dan reducen su propia previsión de crecimiento para 2027 desde 2,4% hasta 1,5%.

Por Andrés Sanguinetti - IP