El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice a los cuatro vientos que no piensa en regular el desarrollo de la inteligencia artificial. Sin ir más lejos, lo repitió en un posteo publicado en su red Truth Social este jueves, justo antes de la reunión bilateral con su par Xi Jinping. Sin embargo, el mandatario chino lo dejó solo en su audacia: en el discurso posterior al encuentro, tuvo palabras prudentes en relación al desarrollo tecnológico.
Después de que los directores ejecutivos de las principales empresas de inteligencia artificial pidieran al gobierno estadounidense que cooperara con China para contener los peligros de esta tecnología, el presidente Donald Trump comenzó el día de su cumbre con el presidente chino Xi Jinping manifestando que quería dejar el desarrollo de la IA, a la que llama "Super Inteligencia", "exactamente donde está". Por el contrario, al momento de tomar la palabra, el presidente chino aseguró que debía gestionarse "de forma responsable".
“Tanto China como Estados Unidos son naciones líderes en inteligencia artificial”, dijo Xi. “Tenemos la capacidad y la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien común, y garantizar que su desarrollo esté siempre bajo control humano y sirva al bienestar de la población”.
Trump y sus aliados en Silicon Valley vienen rechazando los pedidos de algunos empresarios tecnológicos para que se haga más lento el desarrollo en IA, precisamente bajo el argumento de que si se detienen en esos pruritos, China les ganará la carrera tecnológica y comercial.
En la cena de líderes de empresas de tecnología celebrada en la Casa Blanca este jueves, en la que participaron Greg Brockman y Sam Altman por OpenAI; Elon Musk; el fundador de Amazon, Jeff Bezos; el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; y el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, llamó la atención la ausencia de Dario Amodei, fundador de Anthropic y uno de los más críticos acerca de cómo la administración de Trump se relaciona con la tecnología.
La posición de China ante la IA: es más complejo
En China tampoco son amigos de desacelerar el desarrollo, pero el presidente Xi Jinping y algunos de sus colaboradores se muestran prudentes frente a los desafíos que podría traer una inteligencia artificial general (IAG), y la posibilidad de que se vuelva peligrosa para la sociedad. Sus regulaciones sobre IA ya son más estrictas que en Estados Unidos.
Xi Jinping afirmó en un discurso pronunciado en julio en la principal conferencia anual de IA de China que se debería desarrollar una supervisión de la tecnología para "prevenir la pérdida de control". A principios de este mes, un funcionario de la principal agencia reguladora de la IA de China advirtió en una conferencia de prensa que la creciente capacidad de los modelos de IA para encontrar y explotar vulnerabilidades de software estaba generando el riesgo de una "pérdida extrema de control".
Un resumen de la reunión entre Trump y Xi Jinping difundido por el gobierno chino señala que Xi dijo a Trump que las dos naciones “pueden continuar su diálogo sobre IA, intercambiar puntos de vista sobre sus riesgos y beneficios, y prevenir conjuntamente el mal uso y el abuso de la IA”. Sin embargo, no se mencionó ninguna discusión sobre un acuerdo formal respecto de regulaciones. Según los expertos, es poco probable que ese acuerdo suceda.
En 2017, China afirmó que su objetivo era convertirse en el líder mundial en IA para 2030. Las empresas chinas de IA desarrollan modelos de inteligencia artificial muy competentes, que casi igualan a los mejores de las compañías estadounidenses, a pesar de que Estados Unidos busca impedir a China el acceso libre a los chips de alta gama necesarios para entrenar y ejecutar IA avanzada.
Sin embargo, los recientes incidentes de mal funcionamiento de la tecnología empujan la agenda y podrían ayudar a acercarse a un acuerdo, que analistas de todo el mundo consideran crítico para mantener la seguridad no solo entre naciones, sino como humanidad, en términos de lo que llaman "riesgo existencial".
Fuente: Perfil

