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Warren Buffett: “No pagaría ni 25 dólares por todos los bitcoins del mundo”

El legendario inversor ya había dicho que lo consideraba “veneno para ratas”, aunque luego invirtió USD 1.000 millones en un banco digital enfocado en criptomonedas. Definiciones en el “Woodstock para capitalistas” de Buffett y un evento cripto en Bahamas al que asistieron Bill Clinton y Tony Blair

El legendario inversor Warren Buffett, apodado “el sabio de Omaha”, considerado a sus 91 años una suerte de leyenda de la inversión y las finanzas, dijo este fin de semana: “no pagaría ni 25 dólares por todos los bitcoins del mundo”.

Presidente y director de uno de los más grandes y consistentes fondos de inversión mundiales, Buffett encabezó el sábado la Asamblea anual de accionistas de Berkshire, que por primera vez desde 2019 se realizó en forma presencial en Omaha, Nebraska, en el medio de la llamada “América profunda”. El evento es considerado un “Woodstock para Capitalistas” y llegó a atraer hasta 40.000 personas de todo el mundo. La reunión de 2019, por caso, aportó USD 21,3 millones a la economía de Omaha.

El énfasis es llamativo, ya que la capitalización de mercado de todos los bitcoins en circulación en el mundo es de USD 723.000 millones, bastante más que 25 dólares. Pero Buffett es un inversionista tradicional, de pisar sobre terreno más firme. De hecho, dijo que en vez de bitcoins compraría tierras aptas para cultivo o invertiría en propiedades inmobiliarias

Buffet reiteró su opinión de que el bitcoin “no vale nada porque no produce nada” y su valor oscila según lo que las personas estén dispuestos a pagar por él. “Tiene una magia, pero la gente ha atribuido magia a muchas cosas”, dijo, comparando el bitcoin con una compañía de seguros que se presenta como una maravilla tecnológica, según reportó la edición española de Business Insider.

Charlie Munger, socio de Buffett, que incluso lo supera en edad, fue también muy crítico de bitcoin. “En mi vida, trato de evitar las cosas estúpidas, malvadas y que me hacen quedar mal en comparación con otra persona, y bitcoin hace las tres cosas”, dijo Munger, que explicó que comprar la cripto más famosa sería “estúpido” porque cree que con el tiempo valdrá cero, “malvado”, porque mina la integridad y estabilidad del sistema financiero de EEUU y lo haría quedar como un “tonto”, porque el gobierno chino fue lo suficientemente inteligente como para prohibir el bitcoin. Por si esos comentarios no bastaran, Munger comparó al bitcoin con una enfermedad venérea y señaló que el gobierno de EEUU debería prohibirlo.

Veneno para ratas

Buffett llegó a ir más allá. En 2018, cuando el bitcoin experimentaba su primera ola de euforia, había dicho que la criptomoneda más famosa era “veneno para ratas, al cuadrado”. Pero años después Berkshire invirtió USD 1.000 millones en Nubank, un “neobanco” o banco digital brasileño enfocado en el negocio de las criptomonedas.

Para inversores tradicionales, los giros del bitcoin son, por cierto, desconcertantes. La criptomoneda llegó a cotizar poco menos de USD 69.000 en noviembre de 2021, y hoy su precio no llega a USD 38.000, lo que hizo que su capitalización fuera de superar los USD 1,3 billones a ser de poco menos de USD 723.000 millones, una pérdida de valor de unos USD 600.000 millones respecto del pico.

Mientras tanto, en Bahamas

La “industria cripto”, sin embargo, apuesta fuerte. Este jueves, Sam Bankman-Fried, fundador y principal accionista de FTX, uno de los exchanges de criptomonedas más exitosos, buscando dar un aire de gran respetabilidad a su negocio, convocó a una conferencia cripto repleta de figuras en Bahamas, la isla a la que, por razones regulatorias e impositivas, mudó la compañía en septiembre de 2021.

Bankman-Fried compartió el escenario con el expresidente de EEUU, Bill Clinton, y el ex primer ministro británico, Tony Blair y asistieron figuras de las finanzas y el jet set artístico, entre ellos la super-modelo Gisele Bundchen, el actor Orlando Bloom, la cantante y compositora Katy Perry y Liam Payne, ex voz y guitarrista de One Direction.

Pelo ensortijado, aire estudiantil, Bankman-Fried es uno de los hipermillonarios del mundo cripto, con una fortuna personal estimada en USD 24.000 millones, pero sus conceptos han recibido duras críticas.

Cuando se le preguntó que explicara cómo funciona un nuevo fenómeno criptográfico llamado yield farming (traducible “granja de rendimientos”), que combina criptomonedas y DeFi (finanzas descentralizadas) y brinda altos retornos, usó una caja como analogía. “Esta es una caja valiosa como lo demuestra todo el dinero que aparentemente la gente ha decidido que debe estar en la caja. ¿Y quiénes somos nosotros para decir que están equivocados?”, observó, para concluir con una suerte de profecía autocumplida. A medida que los inversores son más optimistas sobre la evolución del valor de la caja, remató “van y vierten otros $ 300 millones en la caja y luego se va al infinito, y luego todos ganan dinero”.

Matt Levine y Jemima Kelly, columnistas de Bloomberg y Financial Times respectivamente, no lo podían creer. La descripción de Bankman-Fried era una descripción del tradicional “esquema-Ponzi”, un clásico modelo piramidal en el que los que van entrando enjugan las ganancias de los que entraron antes y se retiran a tiempo. Algo similar al caso de Generación Zoe, por el cual fue detenido Leonardo Cositorto, aunque en la “caja” que describió Bankman no hay administrador central.

Lo más sorprendente, observó Kelly en el FT, es que lo que describió Bankman-Fried no vale solo para el yield farming; también se aplica a bitcoin y las demás criptomonedas.

Algo parecido, aparentemente, piensa Warren Buffett.