La disputa judicial por la residencia de sus hijas sumó un cruce de mensajes públicos, en medio de audiencias, prohibiciones y acusaciones cruzadas
El conflicto entre Mauro Icardi y Wanda Nara volvió a acaparar la agenda mediática tras una serie de hechos que tensaron aún más la disputa judicial entre ambos. La reciente decisión de la justicia italiana, que rechazó el reclamo económico de Wanda en el proceso de divorcio, coincidió con un episodio que complicó el día a día familiar: el robo de los documentos personales de sus hijas durante la final de la Copa del Mundo, lo que impide su regreso a la Argentina. Mientras tanto, la justicia argentina dictó una prohibición de salida del país para el deportista, y el escándalo cruzó fronteras y jurisdicciones. En este clima, la expareja volvió a cruzarse en las redes, exponiendo versiones opuestas y sumando tensión al panorama.
Icardi eligió su cuenta de Instagram para hacer pública su postura después de la audiencia celebrada en Milán, Italia. Allí, expresó: “Terminó la audiencia en Milano, la jueza se reservó el resultado porque para la Justicia italiana la señora solo se hace la que llora pero no presenta documentación. En Argentina la joyita de jueza de feria reparte prohibiciones de salida del país como si fueran caramelos y sin medio documento acreditado. Y me decían loco... Como dije siempre, voy a ir con todo y contra todos.” Así, el futbolista dejó en claro su malestar tanto por la actitud de Wanda como por lo que considera un accionar judicial apresurado y carente de fundamento en ambos países.
Wanda también utilizó las redes para compartir su versión de los hechos. “¡Recién salgo del tribunal italiano, donde el papá de las menores comunicó a través de su abogada presente que no quiere que mis hijas menores vuelvan a tocar piso ARGENTINO! Además agregó que no autoriza a que vuelvan al colegio Argentino y que las anotara en Italia hasta que las deporten en TURQUÍA donde él sostiene que deben estar”, escribió en un primer mensaje, acompañado por un emoji de corazón roto.

En una segunda publicación, la empresaria sumó: “Francesca e Isabella que piden de todas las maneras posible volver. Aún no están enteradas de esto, ya que su padre les continúa diciendo que va a firmar cuando él quiera.” De este modo, la conductora remarcó el deseo de las niñas de regresar a la Argentina y la incertidumbre que atraviesan mientras se define la situación judicial.
En las horas previas, tras dictarse la prohibición de salida del país, Icardi había publicado un extenso descargo donde cuestionó el accionar de la justicia argentina. Allí, señaló: “Qué triste es ver cómo algunos jueces parecen actuar con una rapidez extraordinaria cuando se trata de determinados pedidos”. Según detalló, la jueza dictó la medida a las 9 de la mañana, antes de que se cumpliera el plazo de 24 horas previsto en la resolución anterior. “Me pregunto cuál es el fundamento jurídico de esa decisión. ¿Considera que tiene jurisdicción para hacerlo? ¿O simplemente está ignorando lo que establece la ley?”, escribió el exdelantero del Galatasaray.


Icardi también señaló que, al mismo tiempo que la justicia argentina avanzaba con su decisión, en Milán se realizaba una audiencia sobre el mismo tema bajo la jurisdicción italiana, lo que, a su entender, pone en evidencia la superposición de competencias y la complejidad internacional del conflicto familiar. En su mensaje, criticó además la diferencia en los tiempos de respuesta judicial: “Siempre aparecen resoluciones dictadas en una velocidad inusual e incomprensible, mientras mis presentaciones, aún más urgentes, demoran días”.
El comunicado del delantero cerró con una declaración de principios: “Confío en que, más temprano que tarde, prevalezcan el derecho, la competencia de cada jurisdicción y el debido proceso por encima de cualquier otra consideración”.

Mientras tanto, el enfrentamiento entre Nara y Icardi sigue sumando capítulos tanto en tribunales como en las redes, con el futuro de sus hijas aún pendiente de resolución y la atención pública enfocada en cada nuevo movimiento de la pareja.

Por Martina Cortés - Infobae

