La crearon científicos de los EE.UU. Fue efectiva en animales y ahora impulsan ensayos clínicos con mujeres.
Para que la píldora funcione, los investigadores buscaron materiales que pudieran sobrevivir a un fluido altamente ácido y descubrieron que dos tipos de poliuretano podrían funcionar bien para los brazos y el núcleo central de la cápsula en forma de estrella.
Una vez que el comprimido llega al estómago, se expande y se queda alojado. El medicamento anticonceptivo, que se carga en la píldora, se libera a una velocidad controlada con el tiempo.
La cápsula está diseñada para descomponerse después de tres o cuatro semanas y saldrá del cuerpo a través del tracto digestivo.
Ahora sólo basta que se pruebe en humanos y se espera que estos ensayos ocurran dentro de tres a cinco años.
Esta no es la primera vez que el equipo prueba este tipo de sistema de administración de medicamentos. Anteriormente, los investigadores habían probado la carga de cápsulas de gelatina con medicamentos contra la malaria y el VIH
Las píldoras anticonceptivas son altamente efectivas: cuando se usan de forma adecuada, menos de una de cada cien mujeres quedarán embarazadas en un año, según el grupo sin fines de lucro Planned Parenthood. Sin embargo, la tasa de efectividad está más cerca del 91%, ya que cerca de un tercio de las usuarias refirieron haber olvidado su dosis durante un ciclo menstrual, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC).

