Detrás de cada expediente hay un hogar con una cuenta que no cierra. El miércoles, en el cerro del barrio Badén de Esquel, esa cuenta tuvo cara. Franco Cayul, vecino del sector, contó a EQSnotas que al volver del trabajo encontró a los inspectores desarmando la casa de un joven con cinco hijos, que la levantaba con esfuerzo propio. El municipio sostiene, según el mismo medio, que son terrenos fiscales, sin habilitación ni factibilidad de servicios y sin habitantes.
Cayul vive allí hace siete años con su esposa y sus dos hijos. Trabaja todos los días y, aun así, dijo a EQSnotas que "El alquiler está re caro, es imposible". Contó que el agua y la luz llegan de vecino a vecino y que nadie fue a relevar a las familias del cerro.
La vía formal tiene sus condiciones. Según Diario Jornada, en febrero el municipio anunció el sorteo de 120 lotes en Valle Chico: 60 para afiliados a gremios y 60 para inscriptos en el registro de Tierras Fiscales. Para la lista gremial se exige recibo de sueldo y trabajar en relación de dependencia o como monotributista: quien trabaja sin recibo no entra por esa puerta. En la primera etapa se sortean 60 lotes con servicios, y a partir del recupero de las cuotas de los beneficiarios se avanzará con las obras del resto.
No encontramos publicada la cantidad de familias inscriptas ni un cronograma de nuevos loteos. Sin ese número no se sabe si 120 lotes son mucho o poco.
Para las expulsiones, en cambio, la agenda es precisa. El secretario de Gobierno, Diego Austin, dijo a Canal 4 Esquel que hay expedientes listos hasta octubre, que la gestión busca que algunas ocupaciones pasen a tratamiento penal y que "una cosa es la necesidad y otra cosa es la oportunidad". Unas tres hectáreas de Ceferino Alto, donde no había personas, se desmantelaron en unas dos horas. La distinción es válida, porque existen loteos clandestinos con cartel de venta, como describió Austin a Red43. Pero exige un dato que no encontramos publicado: cuántas de esas familias no tienen otro lugar adonde ir.
La demora tiene antecedentes. En 2011, Jornada informaba que se preveía fraccionar 600 terrenos en Valle Chico. En mayo de 2025, adjudicatarios que decían haber pagado sus lotes por completo intimaron al intendente Matías Taccetta a instalar los servicios. Él respondió que las cloacas estaban terminadas y que la licitación eléctrica se abría el 6 de junio. En febrero de 2026, reconoció que lotes entregados hace años siguen sin servicios.
Cuando la respuesta más rápida es la expulsión y la más lenta es el lote con servicios, quedan familias con pocas puertas: el alquiler no les alcanza, el lote formal tarda y el cerro se les cierra. Corresponde pedir un relevamiento de las familias del faldeo, la cifra de inscriptos con fechas de loteo, notificación escrita antes de cada expulsión y una alternativa para quien se queda sin lo construido.
Mientras no lleguen, la pregunta de fondo no es si se puede ocupar el cerro. Es adónde va un padre con cinco hijos cuando le desarman la casa que estaba levantando.
Continuará...
Por El cordillerano en modo electoral


