Chubut Para Todos

Un street fighter llamado Trump por Fernando León

Fiel a su estilo, el presidente más excéntrico de la historia norteamericana termina su primer año entre las cuerdas, pero sin dejar de contestar ninguno de los golpes que recibe.

La gran jugada, que cambió las piezas en el tablero mundial y en el equilibrio geopolítico, especialmente en Medio Oriente y quitó el foco de atención de Corea del Norte para trasladarlo a Israel, fue el reconocimiento de Jerusalén como capital de ese país. Con esa simple decisión de oficializar a los aliados israelíes como bastión occidental en el mundo árabe -Mike Pence ya está viajando a Tel Aviv para robustecer esta decisión y explicar sus alcances- Trump ya se puede dar por satisfecho. Y como si esto fuera poco, también llegan desde Rusia más noticias halagadoras para el republicano: Vladimir Putin lo llama por teléfono para agradecerle una información que, gracias a la acción del espionaje de la CIA, permitió al Kremlin desbaratar un atentado de Isis en San Petersburgo.

Por cada golpe recibido, Trump devuelve otro. El mundo no termina de reponerse de la sucesión de réplicas del terremoto político en la Casa Blanca por la trama rusa -que todos los días agrega algún escándalo o novedad-, pero el hiperactivo Trump ni se inmuta ni retrocede. Sus abogados ya han acusado al fiscal general Robert Mueller de lograr pruebas en su contra de forma ilegal, mientras su órgano de propaganda oficialista, la Fox, le hinca los dientes a Mueller acusándolo de “cazar brujas” para derribar a Trump.

¿Cuál es el secreto de este líder atípico en Occidente, que gobierna con el control remoto de su TV en una mano y el Smartphone para Twittear en la otra, mientras bebe 4 litros de gaseosas por día y devora una comida rápida que llevaría al hospital a cualquier otro mandatario? No lo sabemos. El año termina y los gobiernos del mundo no saben si alinearse con el nuevo camino planteado por la Casa Blanca o hacer una pausa y esperar, pacientes, la llegada de una nueva administración.

Por lo pronto ya se están tomando medidas contra el cambio climático para salvar los acuerdos de París sin respetar la nueva agenda de Estados Unidos. Pero todo indica que Trump subirá hoy la apuesta en un giro sin precedentes, cuando salga a anunciar que su país va a quitar el cambio climático de su lista de amenazas a la seguridad nacional, a contramano de los estudios científicos que alertan a la comunidad mundial sobre el problema. El documento, según las fuentes que revelaron la noticia, indica que el liderazgo de los EE. UU. es indispensable para contrarrestar la agenda “anti-crecimiento”, que va en detrimento de los intereses económicos y de seguridad energética estadounidense.

A esta altura del año muchos creían que Trump estaría derribado y lleno de golpes en la lona del ring, rezando para que suene la campana que le ponga fin al primer round, pero, si atendemos a las últimas señales, tal parece que ocurre todo lo contrario.

Es probable que Vladimir Putin brinde con vodka Trump este año nuevo, pero no tendrá que pedir deseos: un mundial en su país y un aliado en la Casa Blanca

¿qué más se puede pedir?

*Abogado -UBA-. Analista internacional, especialista en Asuntos públicos.