El diario británico valoró la baja de la inflación y el superávit fiscal, pero alertó por el empleo, los ingresos y el desgaste político de Milei
El programa económico de Javier Milei atraviesa una etapa en la que la estabilización de las variables macroeconómicas ya no parece ser suficiente. Para The Economist, el Gobierno necesita mostrar resultados en materia de crecimiento y responder a las dificultades que todavía afectan a buena parte de la población.
El diagnóstico aparece en un editorial de la última edición del reconocido diario británico, titulado "Argentina necesita menos gritos y más crecimiento". Allí, el medio sostiene que el Presidente deberá atender las demandas sociales si pretende conservar el respaldo necesario para sostener su proyecto político y buscar la reelección.
Uno de los principales puntos de preocupación señalados por la publicación es el deterioro de las condiciones laborales y de los salarios. En paralelo, la aprobación de Milei se encuentra cerca de sus registros más bajos desde el comienzo de su gestión.
La inflación bajó, pero el desafío cambió
El balance de The Economist sobre la primera etapa del Gobierno no es exclusivamente negativo. El diario reconoce como avances el ajuste sobre el gasto público, la eliminación del déficit fiscal y la decisión de evitar la emisión monetaria.
La evolución de los precios constituye otro de los resultados que destaca. Antes de la llegada de Milei al poder, la inflación se ubicaba en 161%, mientras que en julio de 2026 había descendido a cerca del 34%.
El problema, según el editorial, es que la mejora de esos indicadores no se tradujo todavía en una solución para las dificultades que atraviesan los hogares. "Muchas personas todavía enfrentan dificultades", señaló The Economist, al describir el escenario social después de tres años de mandato.
A partir de ese diagnóstico, el medio plantea un cambio de prioridades: además de preservar el equilibrio fiscal y la estabilidad, el Gobierno debería generar condiciones para recuperar la actividad, facilitar el acceso al crédito y estimular la inversión.
"Pan y manteca, no fanfarronadas", sintetizó la publicación al reclamar que el proceso de estabilización sea acompañado por respuestas concretas frente al impacto social de las reformas.
Qué debería hacer Milei, según The Economist
El diario británico también cuestionó parte del esquema económico vigente. Su planteo es que el Presidente debería profundizar, en lugar de moderar, algunos de los principios que dieron origen a su programa.
En particular, The Economist considera que Milei debería "ser más libertario, no menos" y avanzar con la eliminación de los controles de capital. También reclamó poner fin a la intervención del Banco Central en el mercado cambiario.
La lógica detrás de esas recomendaciones es que una mayor apertura podría contribuir a ampliar el crédito y favorecer tanto la inversión como la creación de empleo. El costo, admite el medio, podría ser una reducción más lenta de la inflación.
De esta manera, el editorial coloca al crecimiento en el centro de la próxima etapa: la estabilización dejó de ser el único objetivo y ahora el Gobierno debe conseguir que la mejora macroeconómica tenga un impacto más visible sobre la economía real.
La crítica por Malvinas y las acusaciones de corrupción
El análisis también se mete en el terreno político. The Economist cuestionó que el Gobierno recurra a la cuestión Malvinas para intentar recomponer el respaldo a Milei y consideró que esa estrategia puede contribuir a desplazar la discusión sobre problemas que todavía permanecen abiertos.
No es la primera vez que The Economist pone el foco en las dificultades políticas que enfrenta Javier Milei. En un análisis publicado semanas antes, la revista británica ya había advertido sobre señales de desgaste en el respaldo al Presidente y sobre los desafíos que tendría por delante para sostener su proyecto.
El pedido de empatía y la advertencia electoral
La situación de los trabajadores y de los hogares ocupa un lugar central en la advertencia del periódico. Según su análisis, el Presidente debería prestar mayor atención al efecto que tienen sobre la población los problemas vinculados con el empleo, los salarios y la reducción de subsidios.
Por eso, The Economist reclamó a Milei "mostrar algo de empatía" y reconocer las dificultades que persisten pese a los avances obtenidos en materia fiscal y de inflación.
El desafío político, de acuerdo con el editorial, consiste en encontrar un punto de equilibrio entre la continuidad del ajuste y la necesidad de contener las consecuencias sociales del proceso de reformas.
La conclusión del diario es contundente: si el Gobierno no logra responder a esos reclamos, el proyecto libertario podría perder respaldo en las urnas. En ese escenario, el "remarcable experimento liberal" corre el riesgo de terminar en 2027.

