El temblor ocurrió el mismo día que se conmemoran 32 años del terremoto que destruyó la capital y 11 días después del que dejó 96 muertos en el sur del país.
Una vez más la naturaleza mostró su peor cara en México: un terremoto de 7.1 grados provocó serios derrumbes en el centro del país azteca y dejó decenas de muertos y heridos.
Segundos después de que se iniciara el movimiento, las calles se colmaron de gente que se abrazaba y lloraba, el tráfico se detuvo por completo y nubes de polvo generadas por el derrumbe de algunas estructuras opacaron la visibilidad.
Al igual que el resto de los fenómenos en la actualidad, todo se vio reflejado en tiempo real en las redes sociales.

