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Suba del petróleo: Irán endurece sus condiciones a EE.UU. para reabrir Ormuz y crece la incertidumbre por el precio del crudo

Teherán exige además compensaciones económicas, la liberación de activos congelados y el fin del bloqueo a sus puertos; la incertidumbre sobre la estratégica vía marítima impulsó al alza los precios del crudo

Irán advirtió este lunes que no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos cumpla una serie de condiciones, entre ellas el levantamiento del bloqueo a sus puertos, el pago de compensaciones por los daños causados durante la guerra y el fin de las sanciones económicas, en una nueva señal de que cualquier acuerdo para restablecer el tránsito por la estratégica vía marítima todavía enfrenta importantes obstáculos.

“Depende de la parte estadounidense detenerse y enmendar sus acciones ilegales y destructivas”, declaró el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, al referirse al bloqueo estadounidense de los puertos iraníes.

Teherán también exige el levantamiento de las sanciones, la liberación de activos iraníes congelados y el cese de nuevas amenazas militares. Las autoridades iraníes reclamaron además el fin de las acciones contra Irán y sus aliados regionales, incluidos los grupos vinculados a Teherán en el Líbano, Palestina, Yemen e Irak.

La posición iraní mantiene en suspenso una eventual reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo y una ruta por la que antes del conflicto circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados globalmente.

Irán mantiene conversaciones por separado con Omán para establecer nuevas rutas marítimas y definir las condiciones para un eventual corredor temporal a través del estrecho. Sin embargo, Teherán insiste en que cualquier acuerdo con Mascate no implica por sí mismo la reapertura de la vía navegable y que será necesario que Estados Unidos cumpla primero las condiciones planteadas por la república islámica.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, dijo el domingo que el acuerdo con Omán se encontraba en su “fase final”, pero reiteró que Teherán no reabrirá el estrecho hasta que Washington adopte medidas concretas.

Araqchi señaló además que Irán y Estados Unidos no mantienen conversaciones directas y que Teherán no tiene previsto retomarlas mientras Washington, según su interpretación, incumpla el protocolo provisional firmado en junio. Por ahora, ambos países intercambian mensajes a través de intermediarios.

Un funcionario estadounidense dijo el viernes que, una vez que se anuncie un acuerdo para restablecer el transporte marítimo comercial sin impedimentosWashington levantaría el bloqueo de los puertos iraníes. La medida, según el funcionario, dependería a su vez de que Irán cumpla sus compromisos.

Sin embargo, Trump endureció este lunes la posición de Washington y respondió al reclamo iraní de compensaciones con una exigencia propia: sostuvo que Teherán también deberá pagar indemnizaciones por las personas que, según afirmó, murieron o resultaron heridas como consecuencia de acciones iraníes.

Es una idea interesante porque ahora yo también exijo una indemnización a Irán por todas las personas que han matado y herido gravemente con sus bombas colocadas en las carreteras y en numerosos conflictos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.

“Jugadores de ajedrez profesionales”

La tensión verbal entre ambos gobiernos continuó el lunes. Baghaei calificó a los iraníes como “jugadores de ajedrez profesionales” en respuesta al presidente estadounidense Donald Trump, quien había comparado el conflicto con una partida de ajedrez.

Trump había dicho el domingo en una entrevista con Axios que Estados Unidos se estaba “tomando con calma” la situación con Irán y que el conflicto terminaría resolviéndose. “Solo estamos semi-negociando con ellos. Estamos mirando a Irán con su inflación monstruosa y el hecho de que no tienen dinero”, aseguró.

“Esto se va a arreglar. Al final siempre se arregla”, afirmó el mandatario estadounidense, quien añadió que Washington estaba negociando parcialmente con Teherán y observando la situación económica iraní.

La guerra, iniciada por una ofensiva estadounidense-israelí el 28 de febrero, se encuentra actualmente en un punto muerto. A mediados de junio, Washington y Teherán alcanzaron un protocolo de acuerdo y un alto el fuego, pero el entendimiento se deterioró a comienzos de julio y desde entonces ambos países han intercambiado acusaciones de incumplimiento.

Sube el petróleo por la expectativa

Debido a la negativa iraní a reabrir inmediatamente el estrecho, los precios del petróleo subían este lunes ante la incertidumbre de que las conversaciones lo logren desembocar en una solución en las próximas semanas.

Por la mañana, los futuros del Brent ganaban 67 centavos, o un 0,8% y cotizaba a 84,22 dólares el barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos avanzaban 54 centavos, o un 0,7%, a 78,72 dólares.

Ambos referenciales habían caído más de un 7% la semana pasada, debido a las expectativas de que Irán y Omán estuvieran cerca de alcanzar un acuerdo que permitiera restablecer el tránsito por Ormuz.

Los operadores descuentan que una reapertura del estrecho reduciría el riesgo de una interrupción prolongada de los suministros y, con ello, la prima geopolítica incorporada en el precio del crudo.

“Aunque el estrecho sigue estando prácticamente cerrado, el petróleo se cotiza actualmente entre 80 y 85 dólares por barril, lo que refleja la esperanza de que se alcance una solución en un futuro próximo”, señalaron analistas de SEB Research.

La evolución de los precios dependerá en buena medida de si las negociaciones pueden pasar de los contactos técnicos entre Irán y Omán a un acuerdo político que involucre también a Estados Unidos.

Presión sobre la infraestructura energética

Mientras continúan las negociaciones sobre Ormuz, la seguridad de la infraestructura energética regional volvió a quedar bajo presión.

Los hutíes, alineados con Irán, afirmaron el domingo haber atacado la refinería de Jazan, propiedad de Saudi Aramco, en el suroeste de Arabia Saudita. El episodio representa una nueva amenaza para una infraestructura clave del mercado energético regional.

El ataque se produjo dos días después de que Arabia Saudita firmara un pacto de defensa con sus aliados musulmanes sunitas Turquía y Pakistán, en respuesta a la creciente inestabilidad regional provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán.

La situación también se extiende al mar Rojo. El Ministerio de Defensa yemení anunció un nuevo balance de muertos por el ataque más reciente atribuido a los rebeldes hutíes contra la ciudad de Mokha, aumentando la presión sobre otra de las principales rutas marítimas de la región.

Además, Emiratos Árabes Unidos informó el sábado que Irán había atacado un buque vinculado a su compañía petrolera estatal. Teherán no hizo comentarios inmediatos sobre el episodio. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní ha atacado anteriormente embarcaciones que, según afirma, intentaban atravesar el estrecho sin autorización.

Fuente: LN