La ex pareja de Diego Maradona es jugadora del club, y ahora comentará los partidos que River juegue de local.
Rocio Oliva está feliz y un poco nerviosa. El mediodía estalla en el Monumental y ella entra con su credencial de periodista colgada en el pecho, con su amiga Rochi y con todo el equipo de Lito Costa Febre referencia inevitable del Mundo River. Rocío saluda mientras camina por los pasillos del Monumental, lugar que conoce de memoria desde hace años como hincha, como jugadora de fútbol y desde ahora lo hará como mujer de prensa.
“Acá están mis pasiones juntas cómo no estar feliz, el fútbol, River, el sentimiento, la historia de esta camiseta”, cuenta mientras se sienta en la cabina y prueba el micrófono y sus auriculares. Será la noticia de la tarde, entre tantas otras, y será inevitable que hable del sobrino nieto del Diego.
“Juega bien, es zurdo, la lleva pegada, tiene buen mano a mano y le pega fuerte y con mucha precisión, lo conozco desde chico y todo lo consiguió lo logró sin necesitar el apellido, se hizo lugar sólo y se lo merece, nadie le regaló nada por ser pariente de…”, dice Rocio Oliva con firmeza en una de las primera intervención radiales.
Entonces, Lito Costa Febre, le hace pruebas para detectar su ADN millonaria y las seis preguntas las responde con soltura y deja en claro que si hay algo que nunca negoció fue su fanatismo con la banda. Entonces en el momento de las ironías tira: “Muchas veces me quisieron convencer de hacerme de Boca”.
En la cabina le quieren arrebatar los nombres de ese intento y ella se ríe y advierte que ser hincha de River nunca se negocia. El fantasma de Maradona sobrevuelan pero nunca aterriza y Rocío Oliva opina del de fútbol analiza y ya quiere que arranque el partido.

