Gobernador Costa: la gestión de Gómez que incomoda a otros intendentes vecinos.
En nuestra recorrida por la provincia nos detenemos hoy en Gobernador Costa, donde el intendente Miguel Gómez encabeza una gestión prolija, de cuentas ordenadas y sin sobresaltos.
Entre los gremialistas que han negociado paritarias con él circula una anécdota llamativa: en una de esas mesas de discusión, la gestión terminó ofreciendo un incremento superior al solicitado. El dato no pasa desapercibido; de hecho, trascendió que esos acuerdos generaron malestar entre otros jefes comunales, resentidos por quedar expuestos ante sus propios empleados frente al estándar salarial de este municipio.
Desde la salida de Maciel Carrasco, antecesor de Gómez, la localidad no atraviesa las internas ni las turbulencias que suelen caracterizar la escena política chubutense.
De cara al próximo año electoral, el panorama se anticipa notablemente más calmo que en otros distritos. El único dirigente que amaga con disputarle el sillón municipal es Luciano Lombardo, exdocente jubilado que ya lo enfrentó en los comicios anteriores sin lograr torcer el resultado. Aunque por el momento es la única figura en carrera, en el pueblo coinciden en que vencer a Gómez será una tarea titánica si decide presentarse nuevamente como candidato: mientras la administración funcione, advierten, ganarle en las urnas será cuesta arriba.
Aunque no se descarta la aparición de nuevos contendientes conforme se acerque el calendario electoral, el clima de estabilidad que exhibe la gestión atenta contra cualquier pretensión de renovación a las tres gestiones encabezadas por el intendente del Partido Vecinal Gobernador Costa. Así, por ahora, la disputa se sintetiza en dos nombres: un intendente que gobierna sin sobresaltos y un rival que va por la revancha.
Por A.N


