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Putin y Macron apoyan envío de una delegación de la OIEA a la central de Zaporizhia

Los presidentes de Rusia y Francia entablaron una conversación telefónica donde coincidieron en la utilidad de una misión del ente de energía atómica de la ONU a la planta nuclear más grande de Europa, actualmente punto de conflicto entre Moscú y Kiev. La compañía ucraniana Energoatom acusó a Rusia de pretender excluir las instalaciones del sistema, algo que implicaría un duro golpe energético en el sur. El Kremlin descartó un accidente nuclear mientras la planta esté bajo su poder.

La tensión crece en Zaporizhia respecto a la planta de energía nuclear que cayó en manos rusas durante la invasión a Ucrania. 

Sin embargo, una buena señal llegó este viernes 19 de agosto luego de que el presidente ruso Vladimir Putin hablara con su homólogo francés, Emmanuel Macron.

Según divulgó el Kremlin, el diálogo estuvo centrado en la situación en Zaporizhia y ambos respaldaron el envío de una misión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) al complejo del sur ucraniano.

“Los presidentes destacaron la importancia del envío urgente de una misión del OIEA a la central nuclear que permita evaluar la situación en el lugar de los hechos”, manifestaron.

Moscú remarcó que “se debatieron diversos aspectos de la situación en torno a Ucrania” y Putin “subrayó los bombardeos sistemáticos a la central de Zaporizhia por parte de los militares ucranianos”, algo que puede “generar peligro de una catástrofe de gran envergadura”.

En otros asuntos, el jefe de Estado ruso mencionó la invitación que emitió a la ONU y la Cruz Roja Internacional para recorrer la bombardeada cárcel de Olenivka, donde murieron medio centenar de prisioneros de guerra.

Por último, el líder ruso también le informó a Macron sobre el desarrollo de los acuerdos de exportación de grano ucraniano y ruso que se concretaron en julio pasado en Estambul; y advirtió las dificultades para sacar productos y fertilizantes de Rusia, algo que complica el abastecimiento de alimento a escala global.

Empresa estatal ucraniana acusó a Rusia de querer desconectar la planta

Con el trágico incidente de Chernobyl como antecedente, las alarmas se encendieron por la cantidad de militares que se movilizan dentro del complejo.

Después de que el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, solicitara el jueves la necesidad de desmilitarizar las instalaciones y retornar al manejo civil, una petición denegada por Moscú, incrementaron los temores de algún manejo que perjudique la funcionalidad energética en el sur de la nación.

En esa sintonía, la compañía nuclear estatal de Ucrania, Energoatom, acusó este viernes 19 de agosto que las fuerzas rusas planean apagar los bloques de energía y desconectarlos de la red eléctrica local.

“Hay información de que las fuerzas de ocupación rusas están planeando cerrar los bloques de energía y desconectarlos de las líneas de suministro de energía al sistema eléctrico ucraniano en un futuro cercano”, agregaron en una declaración.

Apagar la planta provocaría una presión extra sobre los suministros, con consecuencias severas en el sur del país y un contexto complejo que incluye una posible escasez energética y un invierno crudo.

La vital planta de energía fue tomada por Rusia en marzo pasado. Sin embargo, aún funciona con técnicos locales, aunque solamente dos de sus seis reactores funcionan con una capacidad total.

Rusia descarta un accidente nuclear mientras la planta esté bajo su poder

En contrapartida, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov, aseveró que mientras la sede de Zaporizhia esté bajo el mando ruso no sucederá un “escenario de Chernobyl”, refiriéndose al desastre nuclear de 1986.

Esto sucede luego de que el Kremlin rechazara la posibilidad de hacer una desmilitarización de las instalaciones, tal como propuso la ONU. Incluso, el portavoz de la cartera diplomática la tildó de “inaceptable”.

El presidente turco, Tayyip Erdogan, recalcó que entablará conversaciones con su homólogo ruso Vladimir Putin para referirse a la situación en Zaporizhia.

“Discutiremos este tema con Putin y le pediremos específicamente que Rusia haga lo que debe como un paso importante para la paz mundial”, prometió Erdogan.

El jefe de Estado de Turquía mantiene buenas relaciones tanto con Kiev como con Moscú y el jueves también se contactó en Lviv con Volodimir Zelenski.

“Nos ha pedido especialmente que Rusia desmantele en Zaporizhia todas las minas y bases para que rápidamente deje de ser alarmante, porque ahora es un elemento de amenaza”, detalló.

Guterres visita el puerto de Odessa

El Secretario General de Naciones Unidas continuó su recorrido por el territorio ucraniano. Luego de estar presente en Leópolis el jueves, ahora se trasladó hasta la icónica ciudad portuaria de Odessa.

Frente a los medios, Antonio Guterres enfatizó que la electricidad que es producida por la planta de energía nuclear de Zaporizhia pertenece a Ucrania. En tanto reiteró el pedido para que Rusia respete esa consigna y aleje a su Ejército.

El secretario general de la ONU, António Guterres, visita el puerto de Odessa, en Ucrania, el 19 de agosto de 2022. © Kostiantyn Liberov, AP

El alto funcionario de la ONU recalcó que no es correcta la misión de Moscú de conectar la planta con la red rusa que abastece a Crimea.

“Es obvio que la electricidad producida en Zaporizhia es electricidad ucraniana y es indispensable para el pueblo ucraniano, especialmente en invierno. Y este principio debe respetarse plenamente”, subrayó.

En otro asunto, instó a la comunidad internacional a dar un “apoyo masivo y generoso” para que los cereales ucranianos y los alimentos y fertilizantes rusos puedan ser recibidos.

Ante una situación de necesidad por parte de países en desarrollo, pidió que no se le pongan trabas a la circulación de alimentos.

“Este es un acuerdo entre dos partes atrapadas en un amargo conflicto. No tiene precedentes en alcance y escala. Pero aún queda un largo camino por recorrer en muchos frentes”, expresó el funcionario.

“Es hora de un apoyo generoso para que los países en desarrollo puedan adquirir los alimentos de este y otros puertos, y la gente pueda comprarlos”, cerró Guterres. 

Por Ramiro Cué Barberena-France24 con Reuters y AFP