Chubut Para Todos

Putin reiteró que las exigencias de Rusia han sido “ignoradas” por Occidente

En medio de los esfuerzos por lograr una posible solución diplomática a la tensión entre Rusia y Ucrania, el secretario de Estado Antony Blinken sostuvo una nueva comunicación con el canciller ruso Serguéi Lavrov. EE. UU. instó a Moscú a retirar de forma inmediata a sus militares desplegados en las cercanías con Ucrania, mientras Rusia aún no ha se ha referido públicamente a su próximo movimiento. Por su parte, Vladimir Putin dijo esperar una “solución” a las tensiones con Occidente y reiteró que sus exigencias han sido ignoradas.

En una inusual declaración pública, el presidente ruso Vladimir Putin dijo este 1 de febrero esperar una “solución” a las tensiones con Occidente por el conflicto en Ucrania y reiteró que sus exigencias han sido “ignoradas” por la OTAN y Estados Unidos. Un pronunciamiento que se conoce luego de la reunión entre el secretario de Estado Antony Blinken y su par ruso, Serguéi Lavrov.

Durante el diálogo de los altos funcionarios, el segundo en menos de 15 días, Washington reiteró a Moscú que una invasión a suelo ucraniano tendrá graves consecuencias, en momentos en que se eleva la tensión armada entre Rusia y Ucrania.

“Si el presidente Putin realmente no tiene la intención de una guerra o un cambio de régimen, entonces este es el momento de retirar las tropas y el armamento pesado y entablar una discusión seria (…) que puede mejorar la seguridad europea colectiva”, afirmó Blinken.

La postura fue fijada durante un encuentro telefónico este 1 de febrero entre los dos diplomáticos, luego de la cumbre sin resoluciones que ambos sostuvieron el pasado 21 de enero en Ginebra.

El diplomático del Gobierno de Joe Biden señaló que, si Moscú lanza una invasión, las consecuencias serían “rápidas y severas”.

No obstante, el Departamento de Estado informó que el máximo representante de la diplomacia estadounidense también abogó por continuar con las negociaciones para tratar de encontrar una salida pacífica a la crisis, calificada como el enfrentamiento potencialmente más peligroso desde la Guerra Fría.

Blinken enfatizó en la voluntad de su Gobierno de continuar un “intercambio sustantivo” con la Administración de Putin sobre las preocupaciones mutuas en materia de seguridad.

Aunque Washington no ahondó públicamente en los posibles asuntos a debatir, estos podrían estar contenidos en la respuesta por escrito que EE. UU. y la OTAN entregaron al Kremlin el pasado 17 de enero.

Pese a que Occidente se rehusó a garantizar que Kiev nunca sería admitido en la alianza militar y a retirar sus tropas de Europa del Este, como exige Putin, EE. UU. contrapropuso un potencial progreso en materia de control de armas, transparencia y estabilidad.

Lavrov insistió en el nuevo encuentro que los intereses de su país fueron ignorados. No obstante, previamente aseguró que había “algo” que podría negociarse de las ofertas de la Administración de Joe Biden.  

Johnson advierte de sanciones “automáticas” en caso de invasión

Además del nuevo diálogo por separado entre Blinken y Lavrov, el primer ministro británico Boris Johnson llegó a Ucrania en las últimas horas para reunirse con el mandatario Volodímir Zelenski y el primer ministro húngaro Víktor Orbán visitó al presidente ruso Vladimir Putin, en Moscú.

En su visita, Johnson advirtió que en caso de una invasión a Ucrania, Reino Unido impondrá sanciones inmediatas contra los intereses comerciales y ciudadanos rusos. “Es vital que en Moscú entiendan que habrá un automatismo en la aplicación de sanciones”, aseguró. 

El mandatario británico acusó al presiente ruso de estar intentando modificar la seguridad europea. “No hay duda de lo que el presidente Putin está tratando de lograr aquí. Está tratando, sosteniendo un arma como si apuntara a la cabeza de Ucrania, intimidar a Ucrania” y “obligarnos a cambiar la forma en que vemos” la seguridad europea.

Los encuentros diplomáticos de alto nivel han destacado este 1 de febrero en medio de las tensiones entre Rusia y Ucrania, pero no disipan las amenazas armadas de ninguna de las partes.

Ucrania aumenta a 100.000 las tropas en sus fronteras

Zelenski anunció este martes ante el Parlamento que aumentará a 100.000 las tropas desplegadas a lo largo de la frontera con Rusia por un periodo de tres años.

Se trata de una cifra cercana a la cantidad de soldados que Kiev estima que mantiene el Kremlin en las zonas limítrofes. Una concentración considerada por EE. UU., la OTAN y la Unión Europea como una probable invasión rusa a su vecino país, pero que Moscú niega.

El mandatario ucraniano, que autorizó el envío mediante la firma de un decreto, instó a los legisladores a mantener la calma. Aseguró que el incremento de militares se produce “no porque pronto tengamos una guerra (…) sino para que pronto y en el futuro haya paz en Ucrania”.

Las fuerzas armadas de Ucrania actualmente suman alrededor de 250.000 efectivos, una diferencia considerable frente a las 900.000 que en total conforman las fuerzas rusas.

En los últimos días, la OTAN ha señalado que no intervendrá en suelo ucraniano para enfrentarse a Rusia, pero continúa con las labores para modernizar sus fuerzas armadas, programas de entrenamiento y envíos de armas para responder en caso de que Moscú decida atacar.

En una visita a Kiev, el primer ministro de Polonia Mateusz Morawiecki declaró que Varsovia ayudaría a Ucrania con suministros de gas y armas, así como con ayuda humanitaria y económica.

“Al vivir cerca de un vecino como Rusia, tenemos la sensación de vivir al pie de un volcán”, dijo Morawiecki, que prometió municiones de artillería, bombas de mortero, sistemas portátiles de defensa aérea y drones de vigilancia.

Rusia advierte que no retrocederá

Entretanto, el Gobierno ruso se mostró desafiante e indicó que no retrocederá en sus acciones militares, pese a las sanciones con las que Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea amenazan con golpear a su economía.

“No vamos a retroceder ni quedarnos quietos escuchando las amenazas de sanciones de Estados Unidos (…) Es Washington y no Moscú quien genera las tensiones”, aseguró en un comunicado la embajada de Rusia en Washington.

Además, la sede diplomática ratificó la postura del Kremlin de que “Crimea es Rusia” y culpó a Occidente de fraguar la discordia por sus intenciones de ampliar el despliegue de soldados extranjeros cerca a las fronteras rusas.

En paralelo, las fuerzas rusas realizan ejercicios militares en la región separatista moldava de Transnistria, que limita con Ucrania, y donde hay más de 1.000 soldados rusos, según las estimaciones de Kiev.

Los uniformados llevaron a cabo simulacros de movimientos encubiertos y disparos de lanzagranadas, confirmó el Ministerio de Defensa de Rusia.

Los mayores focos de preocupaciones de los aliados occidentales son los despliegues en el oeste de Rusia, la provincia de Crimea anexada por el Kremlin en 2014, y Belarús, donde Moscú y Minsk planean realizar simulacros conjuntos.

El Gobierno estadounidense pidió a los familiares diplomáticos en Belarús que abandonen el país, mientras Rusia niega cualquier comportamiento amenazante.

Fuente: France 24 con Reuters, AP y AFP