Debido a la emergencia económica por la que atraviesa el país,la presentación del proyecto de ley del Presupuesto 2020 pasó casi inadvertido. Pero desde la Consultora Valores elaboraron un informe con los puntos principales sobre las proyecciones del gobierno.
Acá el informe:
En primer lugar, hay que destacar que las proyecciones presentadas sobre las variables más importantes de la macroeconomía son demasiado optimistas y poco creíbles. Puede decirse que con la sobre estimación de algunos datos se pretende esconder los verdaderos resultados.
Por otra parte, se prevé un mayor ajuste, caída del consumo y de la inversión pública y privada. Además, un fuerte incremento en las tarifas de servicios públicos para cubrir la reducción en el gasto en subsidios económicos y ajuste sobre las provincias. Lo que seguirá subiendo es el pago de intereses de la deuda externa que llegará al 18% del gasto.
El proyecto presentado prevé un crecimiento del 1% del PBI para el año 2020. Suena poco probable, fundamentalmente porque como los peores meses de 2019 serán los últimos, en el promedio del año en 2020 la economía arrancará desde un nivel más bajo que el de 2019. Para crecer un 1% en todo el año se requerirá un fuerte crecimiento en la segunda mitad de 2020
El consumo privado crecería 1,4% y la inversión seguirá en caída en 2020 (-4,9%).
Se espera una inflación de 34% para fin de 2020. El tipo de cambio promedio para todo el año lo proyectan en 67 pesos por dólar, algo que parece poco probable por la actual volatilidad.
Respecto a las inversiones en Capital, que tiene que ver con infraestructura, bajará 2,4% del PBI en 2016 a 1,1% en 2020.
Para 2020 este Proyecto de Presupuesto contempla alcanzar un superávit primario de 1% del PIB. Los principales ajustes que se realizarían para lograr dicho objetivo estarían concentrados en:
- Una reducción en los subsidios económicos del 0,5% del PIB, liderada por una baja en los subsidios energéticos de 0,33 p.p. del PIB. Esto impactará en un alza muy significativa de las tarifas de servicios públicos.
- Una reducción de 0,2% del PIB en los gastos de capital, sobre una base ya muy reducida. Si se cumple el presupuesto, en 2020 el Gobierno Nacional realizará inversiones por apenas el 1.1% del PBI, el porcentaje más bajo desde 2003. Por ejemplo, la inversión en viviendas caerá en términos nominales 13% a pesar de la alta inflación esperada.
- Una reducción de las transferencias corrientes a las provincias en casi 0.1% del PBI.
Respecto a la situación financiera es donde se dan, probablemente, las mayores paradojas. Para 2019 se proyecta un déficit financiero de 3.8% del PBI, producto del fuerte incremento de los intereses pagados durante este período. Este año, el pago de intereses equivale al triste récord del 17% del total del gasto del sector público, y el año que viene se prevé que tal porcentaje siga subiendo hasta alcanzar el 18%.
Para poner en perspectiva, los intereses son el segundo ítem explicativo del gasto, únicamente superados por el pago de Jubilaciones. Se pagan más intereses que gastos de funcionamiento y sueldos de todos los empleados públicos acumulados y se pagan más intereses que el conjunto de todos los gastos sociales (AUH, pensiones, planes, Asignaciones Familiares, etc.) excluyendo jubilaciones.
Éste es un primer pantallazo sobre las principales variables del proyecto de ley de Presupuesto para el 2020. Si bien resta discutirlo y, probablemente, su votación se dará luego de que se de la nueva conformación de ambas cámaras, consideramos que es importante comunicar aquellos puntos generales de la “ley de leyes”.

