Chubut Para Todos

Piter Robledo y la lógica de La Cámpora camuflada en la mueca antipolítica

El cruce con Cristina Kirchner y el relato del contraste PRO-K. Las presuntas diferencias se estrellan contra los parecidos comprobables. Los límites de la identidad construida en la negación.

“’Acá estamos’ no es militancia rentada. Ni militancia. Si no, empleados estatales que trabajan para la gente. ¿Cuál es la gran diferencia con lo que pasaba antes? Nosotros, Cristina, usamos pecheras para identificarnos como integrantes del Gobierno, porque nosotros alcanzamos a los vecinos los recursos del Estado. Porque estos recursos pertenecen a la gente y no a un partido político, como ocurría antes. Nosotros no pedimos nada a cambio. No pedimos llenar un micro ni presencia en un acto político.”

Con ese manifiesto, expuesto en un video posteado en Facebook para responder críticas de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el subsecretario de Juventud de la Nación y jefe de la Juventud PRO, Piter Robledo, abundó en un relato que le dio buenas ganancias a la alianza Cambiemos en la campaña presidencial de 2015, una línea discursiva que tributó a la idea del cambio que interpretó las expectativas de una porción electoralmente determinante de la sociedad y que –a estas alturas- ya hace tiempo reduce al frente gobernante a una fuerza que es lo que no es; a una entidad definida por la negación más que por una construcción positiva de su identidad. O sea: Cambiemos no es el kirchnerismo. No obstante, en este caso particular al que se refiere Robledo, Cambiemos es igual a La Cámpora.