La Guardia Revolucionaria sostiene que tres buques cargados de crudo estallaron al tocar minas en una ruta «no autorizada». Reuters no pudo corroborarlo. La agencia marítima británica UKMTO solo verificó un ataque con explosivos adheridos al casco y un impacto de proyectil contra otro petrolero. El Brent ronda los 117 dólares.
La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó entre el jueves 29 y el viernes 30 de octubre que un superpetrolero con más de dos millones de barriles de crudo explotó al chocar con una mina marina cuando intentaba atravesar una ruta que Teherán califica de no autorizada en el estrecho de Ormuz. Según el comunicado, citado por la agencia Tasnim, el buque quedó varado e incendiado a la entrada de la vía. El parte llegó acompañado de un video filmado desde una lancha rápida, en el que se ve una gran embarcación de la que sale humo. Horas antes, el mismo cuerpo había anunciado que otros dos petroleros habían sufrido «incidentes» por navegar con los equipos apagados y sin permiso iraní por una zona que describió como insegura. Con ese balance, la Guardia Revolucionaria contabilizó tres buques en llamas en una sola jornada y responsabilizó a las acciones militares de Estados Unidos.
Ninguno de esos datos pudo ser confirmado por fuentes independientes. Reuters aclaró que no podía verificar lo informado por los medios estatales iraníes, y el agregador de seguimiento marítimo Straits Live recoge que ningún organismo marítimo atribuyó formalmente los hechos. Lo que sí está documentado es otra cosa. La UKMTO, el centro de operaciones comerciales marítimas del Reino Unido, emitió la alerta 187-26: el jueves, a las 22:12 UTC y unas 25 millas náuticas al nordeste de Khasab, en Omán, una lancha se acercó por el costado de babor de un petrolero que salía del estrecho y adhirió dos artefactos explosivos sobre la línea de flotación. Las detonaciones provocaron un incendio en la sala de máquinas y dejaron al buque temporalmente inutilizado. La tripulación resultó ilesa, el fuego fue extinguido, no hubo daño ambiental y el barco retomó su ruta.
Tres fuentes de seguridad marítima consultadas por Reuters identificaron al buque como el Louise 1, con bandera de Panamá, y los artefactos como minas lapa, cargas magnéticas que se fijan al casco. Sería el primer ataque exitoso de ese tipo contra un petrolero en la zona desde que comenzó la guerra en febrero, según dos de esas fuentes. Martin Kelly, jefe de asesoramiento de EOS Risk Group, advirtió que la modalidad es especialmente peligrosa para los buques fondeados, donde una carga bajo la línea de flotación puede colocarse sin que la tripulación lo advierta. En un aviso aparte, la UKMTO informó que otro petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado cerca de las 16:00 UTC, mientras completaba su salida del estrecho, sin heridos ni derrame. Esa agencia, además, reportó un incendio en una embarcación a nueve millas al norte de Khasab, que las autoridades regionales identificaron como un dhow que se incendió, escoró y se hundió; su tripulación fue evacuada. La UKMTO no determinó qué arma se usó ni atribuyó responsabilidad a Irán.
Un patrón de anuncios y una zona de máximo riesgo
La versión del 29 y el 30 de octubre no es la primera de este tipo. El 17 de octubre, la misma fuerza había comunicado que un superpetrolero con más de dos millones de barriles tocó una mina y se incendió mientras intentaba cruzar por una ruta no autorizada. En ese parte atribuyó el siniestro a que el buque desactivó su rastreo y confió en la escolta militar estadounidense en lugar de coordinar con las autoridades iraníes. Las autoridades de Teherán habían señalado que se trataba, al menos, de la quinta colisión con minas en el estrecho y sus inmediaciones durante la última semana. El 21 de octubre, Prensa Latina reprodujo otro comunicado con un balance semejante. La prensa especializada observa que, aunque Irán suele describir como choques con minas los ataques contra naves que usan rutas fuera de su control, las pruebas independientes de campos de minas marinas siguen siendo limitadas.
Las estadísticas de la UKMTO muestran dónde se concentra la violencia. Desde el 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto, registró 145 incidentes vinculados a la guerra entre Irán y Estados Unidos en su área de reporte, 88 de ellos contra buques en el estrecho de Ormuz hasta el 28 de octubre. De los 81 impactos de proyectiles notificados desde el 6 de julio, 59 ocurrieron en la ruta sur, la que Washington coordina para mantener el tránsito comercial pese a las amenazas iraníes. La propia agencia advierte que solo incluye incidentes verificados por fuentes primarias y que hay otros conocidos que no puede confirmar.
Tránsito, precios y diplomacia
El tráfico se recupera con lentitud. En la última semana la UKMTO contó 122 tránsitos de salida y 155 de entrada, frente a 114 y 127 de la anterior, pero el movimiento combinado sigue unas 70 % por debajo del nivel previo a la guerra. Cerca del 80 % de los tránsitos informados al organismo de coordinación naval estadounidense corresponde a buques energéticos. Aun así, los datos de la consultora Kpler indican que las exportaciones de crudo por Ormuz promediaron cerca de 11,1 millones de barriles diarios en octubre, apenas un 2 % menos que en septiembre, aun con el mes de mayor cantidad de ataques a buques comerciales desde que empezó la guerra.
El mercado reaccionó con subas. El Brent cotizaba el viernes entre 113 y 117 dólares por barril según el contrato, con un alza mensual de entre 11 % y 13 %, la cuarta consecutiva. «La continua acción cinética en torno al estrecho de Ormuz, en medio de dudas sobre una vía diplomática viable, mantiene elevados los precios ante la expectativa de una escalada del conflicto en las próximas semanas», dijo Saul Kavonic, de MST Marquee. El temor está ligado a las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre: operadores y analistas descuentan que Donald Trump, que ha advertido que los bombardeos podrían reanudarse después de los comicios, podría retomar la ofensiva. Al mismo tiempo, mediadores de Qatar volvieron el viernes a Teherán para destrabar un acuerdo, y Trump aseguró que el conflicto «se cerrará pronto». Un funcionario iraní dijo a The National que su país «acoge con agrado cualquier esfuerzo» de negociación.
Cómo se llegó hasta acá
La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y Teherán respondió con una ola de ofensivas contra buques comerciales en Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo. Estados Unidos impuso un bloqueo naval a los puertos iraníes, que su armada sigue aplicando. El 8 de julio, Washington reanudó los bombardeos y el 12 de julio Irán anunció el cierre del estrecho, que desde entonces su comandancia naval sostiene que «permanece cerrado» salvo coordinación con Teherán.
Las minas lapa tienen antecedentes en la región. En mayo de 2019, cuatro buques fondeados frente a Fujairah fueron atacados con ese tipo de explosivos, y en junio el Kokuka Courageous y el Front Altair sufrieron explosiones en el golfo de Omán; Estados Unidos responsabilizó a Irán y difundió imágenes de una carga sin detonar, mientras que Teherán negó toda participación. Durante la llamada Guerra de los Petroleros, entre 1987 y 1988, Irán usó minas contra la navegación y la Armada estadounidense escoltó buques. Según información pública disponible, el tránsito por Ormuz está amparado por el régimen de paso en tránsito de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, cuyo alcance consuetudinario es objeto de debate en el caso iraní.
Lo que se sabe con certeza es poco y se resume rápido: hubo al menos un petrolero atacado con cargas adheridas al casco, otro golpeado por un proyectil y un dhow hundido, sin víctimas confirmadas. Lo demás depende de las pruebas que presenten las partes. Los analistas siguen de cerca si el Comando Central estadounidense respalda con evidencia su versión sobre el despeje de minas, si los ataques con cargas en el casco se repiten y si la diplomacia mediada por Qatar logra bajar la tensión antes de las elecciones del 3 de noviembre.
Por Ignacio Stankewitsch
Fuentes
UKMTO (alerta 187-26 y resumen semanal del 30 de octubre), Reuters, gCaptain, Prensa Latina, HispanTV, RT, Gulf News, The National, CNBC, Straits Live, Iran International.

