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Paz Cornú y su flamante soltería: “Si alguien me gusta yo voy para adelante”

A los 39 años, Paz Cornú atraviesa una etapa de pleno redescubrimiento. Tras 15 años de relación con el empresario Jorge Basile (50), la diseñadora está nuevamente soltera y apuesta a disfrutar del momento.

Madre de Milan, de 2 años; e Ítalo, de 9 meses, la femme fatale realizó una producción de fotos muy sexy en la que desplegó toda su sensualidad. Además, la infartante morocha se entregó a una entrevista a fondo en la que habló de su nueva vida, la difícil separación con dos niños tan pequeños, las numerosas propuestas que recibe y hasta deslizó una dolorosa confesión sobre su infancia.

-¿Cómo estás viviendo la soltería?

-Me siento re bien porque cuando una vuelve a estar bien consigo misma, encima con hijos que te completan, es el mejor estado. Estoy pasando un muy buen momento, me siento re completa y feliz.

-¿Te costó reencontrarte con ese costado de la vida después de 15 años en pareja?

-Recién ahora, de a poco, estoy buscando ese tiempo para mí. Hace poco hice un viaje sola de una semana a Miami con Karina (Jelinek), que me parecía que no lo iba a hacer nunca más. Me parecía rarísimo tener tantas horas para mí, pero me parece que es necesario e importante volver a sentirse deseada. Está bueno encontrar el equilibrio entre la calidad de tiempo para los hijos y el tiempo mío como mujer. Lo estoy encontrando de vuelta, a sentirme súper bien conmigo, y se suman los chicos en mi vida. Es una combinación perfecta. Un hombre en mi vida hoy tendría un lugar secundario porque primero están mis hijos.

-¿Hace cuánto te separaste?

-La separación fue hace más o menos ochos meses, con la llegada del gordo (Ítalo). Uno ya se viene dando cuenta de que la remás, estuvimos 15 años con el papá de los chicos. Con el segundo bebé ya no había mucho más para hacer y decidimos tener un buen vínculo para que los chicos vivan en un buen clima. También pensé que era mejor hacerlo de chicos, porque ya crecen con esta estructura y sufren menos. Lo hicimos por respeto y amor a ellos también, porque si no nos llevábamos bien, bueno, ¿qué voy a hacer?, ¿vivir mal siempre? No quería vivir lo que me tocó de chica, con mi mamá luchando contra viento y marea para tener una familia que no se podía. Yo sola encuentro una estabilidad y una armonía, pero cuando con el otro no se puede, por más pilas que le pongas no se puede.

-¿Tuviste una infancia difícil?

-Tuve una infancia en la que mi papá tomaba alcohol y se ponía agresivo… Nada, no estaba bueno y mi mamá era todo para mí. Me ayudaba y quería cumplir los dos roles. Yo viví una madre muy luchadora, muy responsable y muy peleadora para salir adelante, pero con un padre que no la hacía fácil. Crecí en ese esquema y a mi mamá le tengo que agradecer todo. Mi papá, pobre, hizo lo mejor que pudo. Él no vive ya, era una persona muy especial. Yo tengo un nivel económico privilegiado gracias a él, porque mi familia tiene campos en Córdoba, pero pobre… tuvo esa adicción que es una enfermedad. Hizo lo mejor que pudo… Lo único que rescato es que la vida es una sola y uno tiene que salir de las relaciones tóxicas. Darte cuenta de que estás viviendo mal y tomar las decisiones para salir adelante.

-¿Fue difícil o cayó por su propio peso la separación?

-Siempre es difícil una separación. Tenías armada una cosa y de repente tenés que armar otra. Me costó mucho tiempo, pero una vez que lo decidí, no había vuelta atrás ni otro camino. Agoté todas las instancias y cuando ya agotaste todo, no hay otra opción. La relación con él está bárbara, lo re valoro y admiro como padre. Es súper presente y no tengo más que agradecerle. Lo que nos pasa no es culpa de nadie, hay veces que sucede. Y si sucede, hay que tomar una decisión. Creo que los dos estamos más tranquilos así. Siempre hay que priorizar a los niños, uno los trae al mundo y hay ser responsable.

-Volviendo al tema de tu soltería, ¿hay algún rubro de hombres que te contacte más? ¿Futbolistas, políticos, músicos, polistas?

-Está surtido el tema, ja, ja, ja. Soy una persona muy sana, como sano, hago mucho deporte, me gusta la vida al aire libre y si está relacionado con ese estilo de vida, me interesa. Hay intereses en común y me gusta poder compartirlos.

-¿Te llegan muchas propuestas?

-La verdad es que estoy en un momento bastante exitoso, ja, ja, ja. Es todo al revés: cuando una no lo busca y no lo quiere, aparece; y cuando una lo quiere, no aparece. Propuestas tengo varias, pero yo estoy mirando para otro lado. Tendría que ser alguien muy especial como para dedicarle un tiempo, no me queda mucho con los chicos. Conocer gente, sí, obvio, no es que estoy encerrada en mi casa, pero como para abrir mi corazón debe ser muy especial.

-¿Y por dónde te llegan las invitaciones? Porque 15 años atrás no estaba esta explosión de las redes sociales. ¿Chat de Instagram? ¿WhatsApp?

-Por contactos, conocidos. Redes sociales no las miro porque puede ser medio dangerous (peligroso), no respondo esos mensajes. De todo un poco, a través de amigas. Lo que pasa es que no estoy tirando, ni buscando, ni esperando.

-¿Pero sos de tomar la iniciativa?

-Sí, sí, yo voy para adelante. Si alguien me gusta, recontra voy para adelante. No me van las vueltas. Cuando es, tiene que ser fácil, porque si no me aburre. Me gusta que fluya y que crezca porque si no me aburre lo complicado. Ahora estoy muy tranqui. Me dedico a mi negocio de ropa y a los chicos.

-Por último, ¿qué tiene que tener un hombre para conquistarte?

-Amor, diversión, un camino espiritual, alguna búsqueda para que esté bien consigo mismo. Alguna filosofía como yoga, meditación que le permita estar equilibrado, que le apasione lo que haga, que sea exitoso en su decisión de vida, que yo pueda admirarlo profesionalmente. Soy bastante exigente y complicada. ¡Me parece que me voy a quedar sola, ja, ja, ja! Y obvio que me gusta el hombre protector, porque ya hago demasiadas cosas sola y me gusta un hombre que te cuide y te proteja.

Por Sergio Florez