Image default

Para hacer de una reforma electoral una gran reforma política Por Cristina Álvarez Rodríguez

La Argentina fue el primer país latinoamericano en aplicar una ley de cupo femenino. Ahora, podemos producir un progreso del que vuelva a hablarse en todo el continente: la representación equilibrada #UNAyUNO de mujeres y varones.

Será un avance para quienes entendemos que la idea de equidad es fundamental en el concepto de justicia. Estoy convencida de que, con más de nosotras en los espacios de decisión, nuestra democracia será mejor.

Hubo otras oportunidades, pero el Gobierno las dejó pasar, como la de promover dos mujeres juezas para las vacantes en la integración de la Corte.

Nuestra Constitución, en el artículo 37, sostiene: “La igualdad real de oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios se garantizará por acciones positivas en la regulación de los partidos políticos y en el régimen electoral”.

Me entusiasma ver que cada día es más amplio el consenso entre distintos bloques parlamentarios para incluir la paridad en la reforma electoral que se está debatiendo. Es un gran desafío que atraviesa fronteras partidarias. Hay varios proyectos presentados en el Congreso y todas las legisladoras estamos muy dispuestas a mejorarlos y debatirlos.

Las mujeres cambiamos la realidad todos los días con nuestra larga historia hecha de luchas, esfuerzos y solidaridades. Trabajamos, sostenemos y cuidamos.

“Cuanto más arriba llegas, menos mujeres hay”, decía la keniata Wangari Maathai, nobel de la Paz. Necesitamos buenas leyes para construir sociedades menos autoritarias, al menos hasta que las buenas prácticas se consoliden.

Queremos una sociedad en la que cada uno reciba igual respeto y en la cual cada día haya menos discriminación.

Queremos que el principio de la justicia social sea fundamento y propósito de esta reforma, para que podamos vivir seguras, sanas y libres, para elegir y desarrollarnos en nuestra vida.

Queremos que la paridad en la representación sea una garantía para la vigencia y el progreso de los demás derechos.

Con Evita votamos por primera vez. Ahora, la inclusión de la ley de una y uno sería un gran paso hacia la igualdad.

En el bicentenario de la independencia argentina, propongámonos hacer efectiva la paridad para las mujeres argentinas.

@CrisAlvarezRod

La autora es diputada de la nación (Frente para la Victoria-Partido Justicialista), distrito provincia de Buenos Aires.