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Natalia Maderna: “Es un montón entrar en la historia de la radio pública como la primera relatora”

Comentó partidos del Mundial de Fútbol Femenina en 2019 y amistosos de la Selección Femenina pero en estos días relató dos encuentros del Mundial de Qatar. 

La periodista y locutora Natalia Maderna, la primera mujer en relatar partidos de la Copa del Mundo en los 85 años de historia de Radio Nacional, considera que el hecho de que las mujeres empiecen a ganar espacio en la agenda deportiva se debe “a la militancia feminista”.

Durante una entrevista con Télam, Maderna postula que junto a sus colegas “tenemos que tener fe, optimismo, perseverancia, pero por sobre todas las cosas, seguir con la militancia colectiva para que cada vez seamos más”.

Con 36 años y una extensa trayectoria radial que actualmente se expresa en los micrófonos de Nacional, Futurock y Radio con Vos, la relatora empezó esa faceta profesional transmitiendo partidos de la liga de fútbol femenino en la pantalla de Depor TV y, de a poco, fue incorporándose al equipo deportivo de la radio pública.

En ese proceso, comentó partidos del Mundial de Fútbol Femenino que se disputó en Francia en 2019, relató un amistoso de la Selección Femenina contra Brasil a través de Nacional Rock y empezó a hacer historia cuando fue la primera mujer en narrar un match a través de la AM de la emisora con el partido en el que el combinado nacional de mujeres se jugó – y consiguió- el pase a semifinales de la Copa América 2022 que se disputó en Colombia.

Además, le contó al país a través de la emisora estatal la final de la Copa Libertadores femenina que en octubre pasado en Quito (Ecuador) tuvo como protagonista a Boca Juniors que perdió la definición 4 a 1 contra Palmeiras de Brasil.

Sin embargo, otro paso profesional trascendente la esperaba en el actual Mundial Qatar 2022 donde Natalia fue la voz de dos encuentros de la máxima cita futbolera planetaria: Polonia-Arabia Saudita por la fase de grupos y Japón-Croacia por los octavos de final.

En este último match, además, todo el equipo de transmisión estuvo integrado por mujeres ya que la acompañaron Viviana Vila comentando, Martu Cartañá y Fabiola Natalio (desde Radio Nacional Bahía Blanca) haciendo “campo de juego), la locución comercial fue de Mariana Gil Laborde y Natalia Lliubaroff estuvo en la operación técnica.

“Esto de entrar en la historia de la radio pública como la primera relatora, es un montón pero es interesante también entenderlo por lo colectivo. Yo creo que a partir de ahí es donde las luchas y los logros empiezan a tomar un sentido mucho más hermoso”, reflexiona Maderna.

En ese sentido, subraya las históricas presencias de Viviana Vila, con 12 años en transmisiones deportivas, y Ángela Lerena con una década haciendo campo de juego”.

“Pero además – agrega- Morena Beltrán es un plus valor, Luciana Rubinska es un plus valor y Lola del Carril (quien en dupla con Lerena encabezó un par de partidos de Qatar 2022 por la TV Pública) es un plus valor, pero ellas son solamente parte de una gran cantidad de mujeres que están en la profesión y no tienen lugar porque no se los otorgan en los medios más allá de cierta práctica de cumplir una suerte de cupo mínimo”.

-Télam: Sin perder de vista la potencia transformadora de los feminismos en el ámbito social ¿sentís que vos y tus colegas cargan con la responsabilidad de hacer un buen trabajo para empujar a una mayor apertura?

-Natalia Maderna: Es muy difícil y por eso también es tan importante formarnos como lo hice yo con Néstor Centra porque nosotras no soñábamos ni con ser futbolistas, ni con ser relatoras de fútbol pero porque no era una opción y eso mismo sucede con las jugadoras hoy en día están en primera división que empezaron a jugar y empezaron a entender de juego y las cuestiones tácticas y técnicas muy de grandes.

Es difícil determinar si lo hacemos bien o mal porque esa vara es masculina y siempre vamos a estar 15 escalones más abajo, pero también eso va a ir cambiando con el tiempo y para eso necesitamos que quienes manejan los medios de comunicación nos den lugar y ayuden a cambiar un paradigma en un proceso largo que incluya la deconstrucción de periodistas deportivos varones que siempre han hecho este trabajo entre varones.

Para nosotras es doble trabajo porque implica militar e insistir para que las cosas cambien y lo podemos hacer porque sabemos que no estamos tan solas como estaba Viviana Vila hace 12 años atrás ni como estaba Ángela Lerena hace 10 años atrás. Yo creo que se ha armado una red de contención también que nos incita y nos motoriza a nosotras mismas a ocupar espacios y me parece que en ese camino estamos.

-T: ¿Qué le decís a la persona que te escucha relatar?

.NM: Que hay que desarmar también la escucha patriarcal que tenemos todos y todas porque yo no me crié escuchando a una mujer relatando sino a Muñoz, a Víctor Hugo, a Closs, al “Pollo” Vignolo, y, por ejemplo, mi estilo lo iré haciendo en el andar, en los partidos que vaya relatando.

-T: A partir de tu vasto conocimiento en la disciplina ¿cómo ves el presente del fútbol femenino?

.NM: El día que el fútbol femenino se empiece a convertir en un espectáculo, un montón de cosas van a cambiar, pero para que eso pase tiene que ser más competitivo y para que el fútbol femenino sea más competitivo las futbolistas tendrían que poder dedicarse ciento por ciento al deporte y hoy eso todavía no existe aunque se haya decretado su profesionalización.

Muchas veces da bronca como juegan la carta de que el fútbol femenino es profesional y nunca pisaron el predio Tita Mattiussi donde juega Racing o cuando te salen los “Verones” (por el exjugador y dirigente de Estudiantes de La Plata) diciendo que el fútbol femenino no es negocio y no, claro, qué tipo de capitalismo te da guita antes de que inviertas. Lo único que estamos pidiendo es que las pibas puedan tener un salario digno, puedan ir a entrenar con pelotas de cuero, tengan su ropa para entrenamiento y su ropa para jugar y que abran los estadios para que la gente pueda a ir verlas porque las pocas experiencias que se hicieron fueron muy positivas pero no se repitieron.