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Nace la nueva “Policía de la Ciudad”, el último experimento del macrismo porteño

La nueva fuerza estará formada por unos 26 mil efectivos, y funcionará a partir de 2017 en la Ciudad de Buenos Aires.

No es un anuncio menor: es quizá la política pública más importante que anuncie el Gobierno porteño este año. En unos días el Jefe Comunal, Horacio Rodríguez Larreta, presenta la nueva “Policía de la Ciudad”: una fuerza renovada que surgirá de la fusión entre los agentes de la Policía Federal recién traspasados desde la Nación y los “viejos” efectivos de la Metropolitana.

Quedará así configurada una sola fuerza para todo el territorio porteño con unos 26 mil efectivos. Se cambiarán todos los uniformes, se repintarán –plotearán– los patrulleros con un nuevo color y serán reequipados todos los agentes.

Prometen mejor armamento (por estas horas están comprando armas), nueva tecnología, chalecos antibalas para todos los policías y hasta un nuevo sistema informático que llevará las bases de datos con antecedentes penales y registros vehiculares al alcance de cada policía.

En los puestos de control policial, la nueva fuerza contará con tabletsconectadas al ministerio de Seguridad para arrojar en segundos información sobre antecedentes de un posible contraventor o pedidos de captura sobre un determinado vehículo. Otro dato: para contener cualquier tipo de desborde social, en las calles de la ciudad sólo está operativo un camión hidrante. Habrá más.

Según remarca BigBang News, hace una semana, Larreta y Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad nacional, terminaron de firmar los documentos para el traspaso oficial de 19 mil agentes de la Policía Federal a la esfera porteña. Las discusiones entre ambos y la obstinación de la ministra empastaron la documentación durante meses.

De esta manera, además de los 19 mil federales, se sumarán a la nueva Policía macrista de la Ciudad unos 7 mil efectivos de la Metropolitana, mil de los cuales se recibirán a fin de año en el Instituto de Formación Policial porteño. Si bien el anuncio se hará en unas semanas el nuevo esquema de policías, con nuevos uniformes, recién estará operativo y custodiando las calles el 1 de enero de 2017.

En el ministerio de Justicia y Seguridad porteño terminan de estructurar en estos días los pliegos de las licitaciones para la compra de nuevo equipo y nuevos uniformes. La vestimenta no es un tema menor, porque debe preservar a los agentes de posibles “internas”.  Como los Federales no querían ser absorbidos por la Metropolitana y viceversa, la solución política fue crear una nueva fuerza superadora de ambas, con nuevo nombre y nueva identidad.

Se hicieron estudios de marketing y hasta hubo equipos de diseño trabajando en el nuevo look de los agentes. La fuerza cambiará de color, los patrulleros serán ploteados con la nueva marca y los uniformes tendrán un nuevo logo, el de la Policía de la Ciudad. Desaparecerán para siempre la Federal y la Metropolitana. Menudo desafío: habrá que darle nueva identidad a unos 1.800 vehículos que custodian la Comuna entre patrulleros, motos y bicicletas.

Existen algunas discusiones no menores por estas horas. ¿Quién será el nuevo Jefe de la Policía de la Ciudad? Hasta ahora, cada fuerza tiene su propia conducción. La Federal es comandada por el comisario generalGuillermo Calviño y la Metropolitana por Horacio Giménez y Ricardo Pedace, ex Jefe de Custodios de Néstor Kirchner. El Jefe de Gobierno decide por estos días quién será el Jefe de la Nueva Fuerza. La última experiencia con un civil (no proveniente de una fuerza), Eugenio Burzaco, actual secretario de seguridad Nacional, no fue buena. Lo más probable, entonces, es que un ex federal sea quien quede finalmente a cargo de la policía macrista.

Otro de los puntos más críticos que se trabaja en la mesa de planeamiento de la fuerza es el rol que tendrá en la intervención de la vía pública. ¿Se terminarán los piquetes y cortes de avenidas en la Ciudad, una deuda pendiente, de acuerdo con los estudios de opinión pública que encargaron los funcionarios porteños? La respuesta es: “Sí, pero gradualmente”.