Image default

Máximo vinculado al escándalo Petrobras

Documentos recolectados en la investigación judicial confirman un circuito de retornos de dinero entre el ex presidente Lula Da Silva y los empresarios procesados en el esquema de corrupción de la Operación Lava Jato. El documento que complica a Lula en relación al inmueble de Atibaia.

La relación directa se relaciona con facturas a la Inmobiliaria de Máximo que vendió después del escándalo y que investiga el Juez Bonadío
Ahora para que entienda la introducción al caso “lava jato” y después los documentos
La relación más encarnada en la investigación de esta causa se revela a través de dos empresas que pertenecen al ex presidente: el Instituto Luiz Inacio Lula Da Silva y la empresa LILS Palestras, Eventos y Publicaciones Ltda.
Algunos de estos empresarios, según el documento, viajaban al exterior con relativa frecuencia junto a Lula. Sumado a este indicio, la justicia también confirmó que entre los años 2011 y 2014, los mayores donantes de recursos financieros para el Instituto Luiz Inacio Lula Da Silva fueron exactamente los mayores contratantes de conferencias mediante LILS:Camargo Correa, Odebrecht, Queiroz Galvao, OAS y Andrade Gutierrez, todas ellas implicadas en la Operación Lava Jato.
El Instituto del ex presidente Lula recibió en ese período 35 millones de reales. De ese monto, 20.7 millones (cerca del 60%) fueron pagados por estas cinco empresas constructoras. Y entre las dos empresas de Lula Da Silva, recaudaron en total más de 55 millones de reales entre 2011 y 2014.

1

También descubrió la justicia que en ese período las empresas de Lula destinaron recursos financieros hacia personas cercanas al ex presidente y a ex funcionarios y empleados de su gobierno. En especial, destaca la justicia que la empresa que más dinero recibió de parte del Instituto Luiz Inacio Lula Da Silva fue G4 Entretenimiento y Tecnología Digital ( 1.34 millones de reales entre 2012 y 2014), empresa de la que es socio Fabio Lula Da Silva, hijo del ex presidente, junto a Fernando Bittar, quien es el titular de la lujosa propiedad en Atibaia, sospechada de pertenecer a Lula.
Otra empresa que recibió recursos fue FlexBR Tecnología Ltda, que tiene el mismo domicilio que G4 y cuyos socios se encuentran dos hijos de Lula Da Silva, junto a su nuera Marlene Araujo. Esta empresa recibió 72 mil reales de parte de LILS Palestras, Eventos y Publicaciones Ltda entre 2013 y 2014, además de 227 mil reales que recibió como particular Luis Claudio, otro de los hijos del ex presidente Lula.
Entre las justificaciones de los pagos recibidos figuran, por ejemplo, el pago de U$S 200 mil que realizó la constructora OAS por una conferencia de Lula Da Silva, el 30 de agosto de 2011, en el hotel Hyatt Regency de Trinidad y Tobago. El mismo pago (U$S 200 mil) también realizó OAS por otra conferencia de Lula en Costa Rica, denominada “La Integración Regional y Desarrollo Social y Económico de los países Latinoamericanos”.
Odebrecht, la constructora cuyo CEO fue condenado recientemente a 19 años de prisión, también realizó pagos similares: entre 450 y 400 mil reales (cada conferencia) recibió Lula Da Silva por eventos realizados en en Luanda (Angola), Lima (Perú), Havana (Cuba), Santo Domingo (República Dominicana), Lisboa (Portugal) y en Venezuela.
Entre los documentos secuestrados, figuran varios pagos de Odebrecht, entre ellos un pago de 480 mil reales que realizó esta constructora a LILS en referencia a un evento de lanzamiento de “LE Plantas Industriales en Angola”, con fecha de pago en mayo de 2014 y otro pago de 375 mil reales respecto a una charla de Lula en Lima, Perú (foto).

2

Además la justicia confirmó que Paulo Okamotto, socio de Lula en LILS y poseedor del 2% (el otro 98% está en manos de Lula), fue parte de las maniobras para “lavar” parte de ese dinero recibido, mediante el pago del alquiler de un depósito mensual para guardar muebles y pertenencias de Lula Da Silva cuando dejó la presidencia. Esos pagos fueron por 1.2 millones de reales.
Respecto a este dato, la justicia confirmó mediante evidencias que OAS, otra de las constructoras implicadas en la causa Lava Jato, le pagaba dinero indebido a Lula Da Silva por medio del contrato del depósito guardamuebles de la empresa Granero Transportes, “con adopción de medidas de ocultamiento del origen y propiedad de los bienes con el fin de dar apariencia lícita a la transferencia de valores provenientes de delitos penales practicados en el ámbito de la causa Petrobras”, reza el texto judicial.

3

Finalmente, el extenso documento probatorio señala los fuertes indicios que tiene la justicia de Brasil respecto a la titularidad real de la propiedad de Atibaia. En ese sentido, una factura secuestrada (foto) en 5 Estrellas, una de las empresas de mudanzas de Granero Transportes, refleja que parte de la mudanza de las pertenencias de Lula Da Silva, después del fin de su mandato, tuvo como destino el referido inmueble de Atibaia. Rogerio Pimentel, ex asesor de Presidencia bajo la gestión de Lula, fue el encargado y responsable del recibimiento de estos bienes, el 8 de enero de 2011.
Andrés Ballesteros
@gilmourde9
////

Ahora la parte de los Documentos que  vinculan a Máximo Kirchner con Lula

LA CONEXIÓN ENTRE MÁXIMO Y ODEBRECHT? ES INTERESANTE VER COMO TODOS LOS SOCIOS DE LA FAMILIA K

max1

Y ADEMAS MAS DATOS QUE LO RELACIONAN CON EXTRAÑOS PAGOS QUE EL JUEZ BONADIO PODRIA PREGUNTARLE A LA FAMILIA K

Se dice que por negocios que hizo y por los que no hizo, siempre se pagó.
Pero no es solo esa sino varias otras petroleras. Posiblemente sea la punta del Iceberg… pero del dinero negro y del blanco:
Uno de los refugios de Máximo Kirchner en esta última década fue la inmobiliaria Sanfelice-Sancho y Asociados, en Río Gallegos, la cual administra los bienes de su familia. Allí compartía oficinas con Osvaldo “Bochi” Sanfelice y Carlos Sancho, sus socios. La sociedad controlante de la empresa es Negocios Inmobiliarios SA y en los papeles, hasta hace unos meses, los socios de Máximo eran “el Bochi” y María José Fernández Clark, la ex esposa de Sancho. En un movimiento llamativo, el pasado 8 de julio se realizó ante la AFIP una “registración de transferencia de participaciones societarias”. Fernández Clark le vendió a Sanfelice sus 200 acciones. A partir de ese momento Sanfelice, quién tenía el 33,34% de las acciones (200) pasó a tener el 66,67% (400 acciones). El 27 de julio, veinte días después, Máximo le cedió sus 200 acciones a Carlos Sancho, lo que lo dejaba fuera de la empresa. La operación quedó registrada con el número 136418. En el caso de Fernández Clark, la venta se realizó por un monto de $ 150.000, mientras que Máximo no cobró nada, según los documentos a los que accedió NOTICIAS. Raro. Hoy la inmobiliaria hace honor a su nombre: los únicos socios son Sanfelice y Sancho.
Quienes conocen la intimidad de la operatoria afirman que “hubo un problema con Fernández Clark”. “Quisieron dejarla afuera del negocio sin pagarle nada”, agregan. “Majo”, como la llaman sus amigas, está separada desde hace algunos años de Sancho y, como ex esposa, ya había dejado de ser una garantía de discreción. La salida de Máximo la explican como un despegue del hijo presidencial para que no quede involucrado en una maniobra extraña en los libros contables
El tema es que se apuraron para no quedar pegados en la red de lavado y de coimas, pero los registros existen :

10.1jpg_Page1
10.2jpg_Page2
81

10.2jpg_Page110.2jpg_Page210.2jpg_Page3
6.3jpg_Page1factura agostojpg_Page1

Fuente: Seprin