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Massa y los dólares del “amigo” brasilero

En el Gobierno dialogan para sumar unos 8000 mil millones de lo que recibió Brasil del Fondo. Con eso, el ministro busca llegar al número mágico de 11 mil millones. 

El ministro de Economía, Sergio Massa, y su equipo creen que sin dólares no se resuelve casi ninguna cuestión, incluído el tema inflación. A tales fines, ya empezaron a hacer cuentas y a negociar nuevos ingresos de divisas a los ya estipulados en diferentes acuerdos. En principio, según supo Página/12, en la cabeza del ministro está la idea de sumar 11 mil millones de dólares “nuevos” antes de finalizar el primer trimestre del año 2023. 

Ese monto se integra con los 5000 millones de dólares que se activarán del swap ampliado con China; unos 4000 millones provenientes del dólar soja dos y el resto sería parte de una negociación reservada que se viene llevando con Brasil: en el Gobierno esperan la asunción formal del Lula Da Silva a la presidencia del país vecino para charlar sobre una especie de cesión de DEGS que el Fondo Monetario (FMI) le dio a ese país y que no usarán en el corto plazo. A diferencia de Argentina, Brasil no tiene un problema de restricción externa. En pocas palabras, dólares le sobran y habría en curso una negociación de caracter político en las altas esferas delos dos gobiernos. 

El FMI le entregó a Brasil 8500 millones de dólares en DEGS pero la idea es negociar algo menos de ese monto, y que sea un dinero que se utilicen en el comercio bilateral entre ambos países. De llegar ese monto, Massa pasaría el verano y la primera parte del año con cierta estabilidad de reservas en el Banco Central (BCRA), sobre todo sabiendo que la sequía muy probablemente afecte el ingreso de dólares del campo en los primeros meses del 2023. 

El dólar soja dos

Fuentes de la Bolsa de Rosario contaron a este diario que el dólar soja segunda edición lleva acumulados 1800 millones de dólares ingresados en las primeras dos semanas. El ritmo es bueno incluso considerando que esa cifra se alcanzó con dos feriados esta semana, es decir, dos días menos de ingresos. 

De todos modos, como el beneficio (230 pesos por dólar) vence el 31 de diciembre, el ritmo de liquidaciones sigue con potencialidad de atraer 4000 millones hacia la fecha de cierre. En este caso, el pacto del Massa con la agroindustria eran 3000 millones, pero vale recordar que en la edición uno del dólar soja lo pactado eran 5000 millones y terminaron entrando cerca de 9000 millones de dólares. 

Este volúmen, que naturalmente supone un fuerte beneficio para el sector agropecuario, le sirvió al ministro de Economía para sumar divisas en diciembre, un mes que naturalmente tiene casi nula liquidación de exportaciones de la agroindustria. El año que viene, en tanto, es un período electoral en el que el Gobierno evaluará cómo seguir en la política de captación de dólares del campo. La idea es llegar a las primarias con un volúmen muy importante en las arcas del BCRA. 

El acuerdo con los chinos

Durante su viaje junto al Presidente Alberto Fernández al G20 de Indonesia, Massa detalló un acuerdo para ampliar el swap de yuanes con China. En ese momento, consideró que los nuevos 5000 millones de dólares que serán de libre disponibilidad, llevarían las reservas del BCRA a unos 10 mil millones de dólares. Le sumaba por entonces los 5000 millones del primer dólar soja. 

Lo concreto es que, por ahora, esas divisas no están activas. Hasta ahora, de los 18 mil millones de dólares del ‘swap’ chino, se permitían usar 473 millones cada 90 días, con lo cual, merced a este acuerdo alcanzado un mes atrás, pasaron a ser 5.000 millones “hasta julio del año que viene, y renovable”, según las propias palabras del ministro de Economía argentino. 

El swap con China, al igual que lo que Massa busca hacer con los DEGS brasileños del FMI, es un pacto político para reforzar las reservas. De hecho, el desembolso de los chinos se dio considerando que Argentina fue uno de los países que primero se pusieron en la fila para darle apoyo y firmar la denominada Ruta de la Seda. 

Por Leandro Renou – Página/12