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Massa, el mal querido

El diputado nacional Sergio Massa representa una esperanza para algunos, una oportunidad para otros y una incógnita para la gran mayoría de los argentinos.

Sus idas y vueltas hicieron que cada sector con el cual tuvo alguna relación política le pusieran un sobrenombre, en el kirchnerismo fue “massita”, después terminó siendo el “traidor de la Ucedé”; en el PRO y en especial Mauricio Macri le dice “ventajita” y un sector de la dirigencia peronista no le puso un sobrenombre en particular pero están muy preocupados, todos dicen lo mismo “este pibe no escucha a nadie”.

La mayor causa de suicidios políticos en la Argentina se dan por soberbia, una tasa alarmante desde el regreso de la democracia en 1983. Fue el motivo de innumerables fracasos y caídas de dirigentes que en algunos casos hasta eran inteligentes y con brillante formación intelectual, aparte de carismáticos. Pasó tanto en el peronismo como en el radicalismo, eso nos llevó a tener presidentes que si uno se abstrae es inexplicable como llegaron a la primera magistratura del país.

Sergio Massa hoy en día tiene cosas a favor para su proyección presidencial en el 2019, por más que el macrismo enderece la economía, les pesa el poder y no pueden ni quieren disimular su idea de que proyectan un país con ciudadanos de primera y de segunda, el radicalismo terminó atomizado y desarticulado, y el peronismo no tiene candidato.

Generacionalmente el único que puede estar en carrera para el 2019 es el gobernador Juan Manuel Urtubey, pero sus antecedentes no lo ayudan y lo explicó crudamente un intendente del conurbano “A este oligarca no le importa que se caguen de hambre los salteños, ¿que les hace pensar que le puede importar el resto del país?”, pero al ex intendente de Tigre todavía algunos peronistas le tienen confianza, el problema es que él no quiere al peronismo y cree que puede llegar a la presidencia sin la “vieja política”, termino que coincide con Macri, con el agregado de que en su entorno creen que si el PRO llegó al poder, también lo puede hacer el Frente Renovador, de hecho apuntan a la misma masa electoral.

Nadie sabe que piensa Massa y muchos esperan las elecciones del 2017 para definir el futuro, lo cierto es que la dirigencia justicialista en general no confía ni cree en el tigrense, pero hasta ahora es el único que tienen para volver al poder, aunque dicen que la historia primero se repite como tragedia y despues como comedia y quizás el peronismo necesite otra derrota en el 2019 para terminar depurarse, porque en politica y la lucha hacia al poder si la coherencia y el respeto no son reciprocos, no sirve, y termina indefectiblemente en fracaso.