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Macron le apuesta a la energía nuclear para alcanzar la neutralidad en el carbono

El presidente francés presentó el jueves en Belfort su plan de reactivación de energía nuclear para Francia con la construcción de seis plantas atómicas y la posibilidad de ampliar el proyecto con otras ocho centrales más. Francia obtiene alrededor del 70% de su electricidad de la energía nuclear y busca alcanzar, para 2050, la neutralidad de las emisiones de carbono por medio de energías renovables.

El presidente de francés, Emmanuel Macron, anunció este jueves 10 de febrero, que Francia construirá al menos seis nuevos reactores nucleares en las próximas décadas y que alargará la vida útil de sus plantas nucleares existentes como medio para cumplir el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global.

Macron anunció que los trabajos de construcción están programados para iniciar en 2028, y así, tener el primer reactor nuclear operando en 2035. Entretanto, la autoridad de seguridad nuclear de Francia ha acordado prolongar, hasta los 50 años, la vida útil de los 32 reactores nucleares más antiguos – construidos en la década de 1980 – lo que significa que podrían durar hasta la década de 2030.

“Queremos en 30 años, convertir a Francia en el primer gran país del mundo en liberarse de la dependencia de los combustibles fósiles y reforzar nuestra independencia energética industrial. Esa es nuestra ambición.”, afirmó Macron.

Las nuevas plantas serán construidas y operadas por el proveedor de energía controlado por el Estado, EDF, empresa que actualmente enfrenta problemas de corrosión y se ha visto obligada a desconectar varios reactores nucleares antiguos durante largos períodos.

Macron anunció el proyecto atómico como la oportunidad de movilizar “decenas de miles de millones de euros de financiación pública” para patrocinar los proyectos y salvaguardar la economía de EDF.

“Tenemos la suerte en Francia de poder contar con una industria nuclear fuerte, rica en conocimientos técnicos y con cientos de miles de puestos de trabajo”, dijo Macron al presentar su nueva estrategia nuclear en la ciudad industrial oriental de Belfort.

Mientras se espera la construcción y funcionamiento de la primera central atómica en este nuevo y ambicioso proyecto, el jefe de Estado de Francia también prometió la creación de proyectos de energías renovables con posibilidad de funcionamiento inmediato, incluso cuando varias de ellas ya cuentan con años de retraso.

La construcción de 50 parques eólicos marinos es uno de los primeros proyectos que se verá realizado, con fecha de funcionamiento para el próximo mes de abril.

Un proyecto impopular para algunos

No obstante, aunque se ha comprobado que la energía nuclear produce mucho menos emisiones que el carbón, el petróleo o el gas, activistas ambientales critican las costosas construcciones y los residuos radiactivos que generan los centros atómicos, siendo estos una amenaza mortal durante decenas de miles de años para cualquier tipo de vida cercana.

Este jueves, grupos de activistas antinucleares y organizaciones ambientales internacionales reaccionaron ante la propuesta francesa para promover la fuente de energía nuclear, señalando que sus usos son inseguros y suponen residuos que ponen en riesgo el medio ambiente.

“6 o incluso 14 nuevos reactores EPR: ¡en cualquier caso es poco realista e irresponsable! El presidente Emmanuel Macron, demuestra una vez más que ¡es un incompetente en términos de ecología!” reaccionó Green Peace Francia en su cuenta de Twitter.

A tan solo dos meses de las elecciones generales en Francia, la energía nuclear es uno de los temas más importantes de la campaña presidencial de 2022 y marca la diferencia entre los candidatos, en donde algunos buscan una salida más rápida a los problemas energéticos por medio de propuestas 100% amigables con el medio ambiente, y otros, mayoritariamente de la derecha, que aseguran que la energía nuclear es el futuro.

¿Alcanzar la neutralidad de carbono para 2050?

Aunque el Gobierno francés argumenta que la construcción de nuevos reactores nucleares permitirá a Francia cumplir su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050 y ayudará a reducir la dependencia del país de los combustibles fósiles importados, otros países europeos niegan rotundamente su apoyo a los proyectos atómicos y se han cerrado sus plantas nucleares en los últimos meses.

La Comisión Europea (CE) aprobó a inicios de febrero que el gas natural y la energía nuclear ahora serán catalogadas como energías “verdes” y “sostenibles”, algo que discrepa con la postura de países como Alemania, España, Luxemburgo, Dinamarca y Austria. 

El 31 de octubre, bajo el mandato del nuevo canciller alemán Olaf Scholz, Alemania clausuró tres de las seis centrales nucleares del país como parte del compromiso de Berlín de abandonar el uso de la energía atómica y abrazar la renovable. Scholz prometió que las otras tres serán desconectadas para 2022.

Y dos meses después, con la decisión de la Comisión Europea de incluir a la energía nuclear como “sostenible”, Steffi Lemke, ministra alemana de Medio Ambiente, arremetió contra el plan asegurando que “la energía nuclear es cualquier cosa menos sostenible, es arriesgada, demasiado cara y los procesos de construcción y planificación son demasiado largos para contribuir a la neutralidad climática en 2050″.

Por su parte, la ministra para la Transición Ecológica y vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, dijo que el gobierno español no financiará nuevas centrales nucleares ni infraestructuras de gas y el Ejecutivo no descartó la posibilidad de presentar un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en contra de la decisión de la Comisión Europea.

Fuente: France24