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Macri define la fecha del acto de relanzamiento del PRO, toma distancia de Milei y empieza a pensar el 2025

El ex Presidente analiza junto a su mesa política el futuro político de su partido. Trabaja en el ordenamiento interno de cara a una posible confluencia electoral con Milei. Apoya al Gobierno, pero comenzará a marcar diferencias

Mauricio Macri está molesto. Al mismo tiempo ve con satisfacción que el Congreso sancione, finalmente, la Ley Bases. Apoyó públicamente el proyecto del oficialismo. Llamó a gobernadores y a legisladores para sumar avales a esa normativa en el debate parlamentario. Juega para Javier Milei desde el 23 de octubre de 2023. Ha hecho movimientos para ratificar ese apoyo. Y, sobre todo, ha hecho silencios para no opacar al Presidente. Por eso está con fastidio.

Macri tomó el control del PRO y garantizó que su partido sea aliado leal del Gobierno. Sin embargo, dio consejos que no fueron tomados. Expresó sugerencias que no fueron escuchadas. Milei lo elogia, pero no tiene en cuenta todas las recomendaciones del “Presi”, como le dice al ex Jefe de Estado. Y, sobre todo, el líder de La Libertad Avanza decidió no incorporar al Gabinete en lugares decisivos a cuadros técnicos y dirigentes de peso en el PRO.

Macri hace saber que él no pidió nunca por nadie en el Gobierno. En el PRO y en sectores del macrismo, no obstante, señalan que en el espacio consideran que Milei “desaprovecha” la “experiencia” que le puede aportar a su Gabinete incorporar a nombres fuertes del partido amarillo. “Si no abre su Gobierno y se encierra cada vez más en el círculo de hierro, le será difícil sobrellevar la gestión”, soltó ante Infobae un histórico del PRO que frecuenta al ex Presidente.

El ex Presidente le ha dicho a Milei y a asesores de su máxima confianza, como a Santiago Caputo, que es clave tener una buena implementación de políticas. El PRO es un partido que nació enarbolando la bandera de la gestión. Conoce que además de programa e ideas, un Gobierno debe tener gestión y volumen político.

En la primera línea hay empatía con Macri y el PRO. Pero conocen que deben mantener una distancia justa. “Javier ganó las elecciones y es el protagonista”, dice un colaborador con acceso al despacho Presidencial. Son palabras que coinciden con las de Patricia Bullrich, la otra referente del partido amarillo que hoy es una fiel aliada política de Milei y construye poder propio dentro del PRO.

En el macrismo valoran el Gobierno de Milei. Comparten la mayoría de las ideas. Conocen, especialmente, que los libertarios absorbieron el electorado amarillo. No tienen margen hoy para contrariarlos. No obstante, plantean mayor sintonía en el vínculo político.

Como contó Infobae, Macri ve que hace falta mejorar la fluidez en la relación. “En el funcionamiento en general”, desliza a Infobae un dirigente que habla a diario con el ex presidente. “El PRO quiere que a este Gobierno le vaya bien. Por eso, vemos que es necesario tener mejor coordinación en el Congreso”, profundiza la misma fuente.

Macri ha planteado este tema ante el propio Milei. Le propuso crear una mesa con los jefes de los bloques del PRO y LLA junto a representantes del Gobierno. Y realizar reuniones de trabajo semanales o cada quince días. “Es aplicarle método a la dinámica legislativa”, le explicó a Infobae un diputado amarillo cercano al ex Jefe de Estado.

Milei tomó en consejo, aunque decidió no aplicarlo. La comunicación entre los legisladores libertarios y los del PRO es fluida. Pero existen diferencias de criterio y matices que, por momentos, traban la coordinación.

En este contexto, el PRO organiza un gran acto político de relanzamiento. Tendrá como protagonista al propio Macri, en su rol de nuevo presidente del partido. Asumió esa responsabilidad en marzo, pero esperó el tiempo justo para retomar centralidad. Será el punto de inflexión en la relación con Milei y Bullrich. Su equipo evalúa escenarios y apunta a julio o agosto como meses posibles para llevar adelante ese evento.

A la par, Macri ya ordena institucionalmente al partido para retomar el control político y aislar al bullrichismo, que monopolizaron el sello hasta el año pasado. El ex Presidente sigue de cerca las elecciones internas del partido en Mendoza, que tendrán lugar el 30 de junio. Así como también instruyó intervenirlo en Tucumán. Existe la posibilidad de que Alejandro Finnochiaro, diputado nacional, adopte temporalmente el rol de interventor en ese distrito para reordenar la situación partidaria a nivel provincial.

En tanto que Cristian Ritondo espera asumir la presidencia del partido en la provincia de Buenos Aires en las próximas semanas. Así como Jorge Macri hizo lo propio en la Ciudad de Buenos Aires. Otra fecha significativa es la de la elección de la presidencia de la Asamblea, el órgano que define las alianzas electorales del partido. El acuerdo original era que ese rol lo ocupe Bullrich. La pelea interna creció y ahora el macrismo analiza algún ardid para evitar que la ministra de Seguridad tome ese asiento.

Son movimientos con los que Macri delinea la situación interna del partido. Lo hace pensando en 2025. Pretende que el PRO llegue a la elección legislativa con “cara nueva” y busca ser él quien controle la lapicera partidaria para definir los términos y condiciones de una posible coalición con La Libertad Avanza.

Por Robertino Sánchez Flecha-Infobae