Chubut Para Todos

Los US$ 24.900 millones que Caputo debe conseguir antes de las elecciones

El ministro de Economía, Luis Caputo, necesita reunir cerca de US$ 25 mil millones para 2027, que como todo año electoral tiene sus complejidades. Combinará ocho fuentes: superávit fiscal, compra de reservas al Banco Central, desembolsos del FMI, fondos de organismos, bonos en el mercado local, refinanciamiento intra-sector público, una fuente bilateral sin identificar y privatizaciones, con la concesión de AySA como primer test antes de diciembre. El objetivo político consiste en evitar depender de Wall Street y llegar a las elecciones sin sobresaltos cambiarios.

Luis “Toto” Caputo necesita US$ 24.900 millones de dólares para 2027; año que, no hay que soslayar, es electoral. Lo que siempre complica. Sobre todo ante la dependencia de la necesidad de financiamiento en un país donde los ruidos políticos son ensordecedores. Y el próximo ejercicio democrático promete no defraudar. En el medio se cruza la necesidad de cerrar esta gestión de Javier Milei con un Presupuesto 2027 acorde a las circunstancias históricas, con un logro libertario no menor que es lograr un superávit fiscal primario por cuarto año consecutivo. Este éxito real, sin embargo, complica el financiero ya que obliga al Palacio de Hacienda a atender la necesidad de dólares para pagar los compromisos pactados.

El Gobierno necesita mantener el superávit fiscal y construir nuevas fuentes de dólares

El programa financiero diseñado por el ministro de Economía busca conectar ambas cosas. El Gobierno necesita mantener el resultado fiscal positivo para pagar intereses con recursos propios y, paralelamente, construir distintas fuentes de dólares para afrontar los vencimientos de capital sin depender obligatoriamente de una nueva emisión de deuda en Wall Street.

El Presupuesto presentado al Congreso proyecta para 2027 un crecimiento económico del 4%, una inflación anual del 18% y nuevamente un resultado financiero positivo. Caputo sostiene que, de cumplirse la pauta presupuestaria, sería el cuarto año consecutivo con superávit financiero.

Pero el desafío más complejo aparece cuando se pasa de los pesos a los dólares. Economía calcula necesidades financieras en moneda extranjera por US$ 24.900 millones durante 2027. De ese total, aproximadamente US$ 15.700 millones corresponden a vencimientos de capital y US$ 9.200 millones a intereses. Para enfrentarlos, el Palacio de Hacienda diseñó una combinación de ocho fuentes diferentes de financiamiento.

La primera condición es llegar a diciembre de 2026 con dinero guardado. El programa de este año calcula necesidades por US$ 19.200 millones y fuentes por US$ 22.900 millones. La diferencia permitiría generar un colchón de US$ 3.700 millones que pasaría directamente a financiar los compromisos de 2027. Si ese excedente finalmente resulta menor, el próximo año comenzaría con una necesidad adicional de dólares.

La segunda pata está directamente relacionada con las reservas. El Tesoro espera comprar US$ 4.900 millones al Banco Central durante 2027. Para hacerlo necesita disponer de los pesos provenientes del superávit y, al mismo tiempo, que el BCRA continúe acumulando divisas. El equilibrio fiscal y la compra de reservas pasan así a formar parte de una misma estrategia financiera.

El tercer componente depende de los organismos internacionales. El programa prevé recibir US$ 1.700 millones del Fondo Monetario Internacional y otros US$ 4.200 millones de organismos multilaterales. Son US$ 5.900 millones que dependen de mantener abiertas esas líneas de crédito y, en el caso del FMI, continuar cumpliendo las condiciones necesarias para superar las revisiones del programa.

Otra pieza fundamental será el mercado financiero argentino. Economía pretende obtener US$ 5.000 millones mediante emisiones de bonos en el mercado local. A eso se agregarían US$ 1.800 millones por refinanciación de capital e intereses dentro del propio sector público. Entre ambas fuentes deberían aportar US$ 6.800 millones.

El esquema incorpora además US$ 2.000 millones provenientes de una fuente de financiamiento que Economía presentó como bilateral y cuya contraparte no identificó. Esto es importante porque Caputo sostiene que el programa no necesita obligatoriamente una emisión internacional. Volver a Wall Street continúa siendo una alternativa si las tasas resultan convenientes, pero no forma parte de las fuentes necesarias para cerrar el programa originalmente presentado.

La última pata son las privatizaciones. El Gobierno incorporó US$ 1.500 millones por ventas de activos durante 2027. Las privatizaciones dejan entonces de ser exclusivamente una política destinada a reducir la participación estatal y pasan a cumplir una función financiera concreta: conseguir dólares para atender compromisos de deuda. Si las operaciones se retrasan, no encuentran compradores o recaudan menos de lo previsto, Economía tendrá que reemplazar esos recursos mediante otra fuente. El primer ensayo en este sentido llegará pronto. Antes de diciembre Luis “Toto” Caputo quiere cerrar el ingreso de unos U$S 500 millones mínimo por la concesión por 30 años de los servicios de Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), con un proceso en marcha que esta semana dejó a dos candidatos en gateras: el Grupo Roggio y la sociedad integrada por Rowing SA y Transclor.

Caputo planea usar los dólares de las privatizaciones para pagar parte
de la deuda

El mecanismo diseñado por Caputo puede resumirse como una cadena. El Presupuesto debe generar superávit; ese superávit permite al Tesoro disponer de pesos; parte de esos pesos deben utilizarse para comprar dólares; simultáneamente deben ingresar fondos del FMI y otros organismos, renovarse deuda pública, colocarse bonos localmente y concretarse privatizaciones.

Fuentes alternativas

Por eso el cumplimiento de la pauta fiscal se convierte en la primera condición del programa financiero. Caputo afirmó que el Gobierno no necesita regresar al mercado internacional y que pretende continuar utilizando el mercado local, la venta de activos y fuentes alternativas mientras resulten más baratas. En marzo incluso aseguró que ya estaban identificadas las fuentes para cubrir aproximadamente US$ 9.000 millones correspondientes a los siguientes vencimientos de capital.

El problema es que varias de las fuentes financieras previstas para 2027 no están completamente bajo control del Ministerio de Economía. Dependen de la acumulación de reservas, del cumplimiento del acuerdo con el FMI, de desembolsos multilaterales, de la demanda de bonos argentinos y de la concreción de privatizaciones. Todo esto depende de la estabilidad financiera general, de los números que presente Caputo de cierre del 2026 y, fundamentalmente, de lo que arrojen las encuestas sobre lo que pueda suceder desde octubre 2027 cuando Javier Milei se mida en las urnas. Si las posibilidades del libertario de repetir gestión son concretas, podría haber colocación de deuda en los mercados voluntarios internacionales en un número no menor a los U$S 2.000 millones. Más o menos lo que se necesita para cerrar los casi US$ 25.000 millones para cumplir y cerrar el 2027 financiero. La “obligación política” que tiene Caputo es despejar el panorama en el primer semestre del año, para luego dejar despejada la ruta electoral de todo ruido moleste. Especialmente cambiarios. El dilema para el ministro y su estrategia es que la variable fundamental (la de las encuestas), no depende de el sino de lo que suceda frente al Palacio de Hacienda que maneja. Concretamente, en la Casa Rosada. O en Olivos.

Ese es el verdadero desafío que esconde el Presupuesto 2027. No alcanza con cerrar las cuentas públicas en pesos. El Gobierno deberá transformar el superávit fiscal y la estabilidad financiera en dólares suficientes para afrontar casi US$ 25.000 millones de compromisos. La apuesta de Caputo consiste en conseguirlos recurriendo lo menos posible a Wall Street; y que el mercado internacional sea una opción y no una necesidad.

Y que esta situación, este panorama, sea comprendido en el edificio que queda enfrente al Palacio de Hacienda.

-----------------------------------------

El FMI llega a la Argentina

El Fondo Monetario Internacional volverá a visitar el país con una misión técnica para evaluar el programa vigente con el Gobierno, en lo que será la tercera revisión, que se dará en la previa de un importante vencimiento de deuda.

El arribo del equipo técnico del organismo se dará con el comienzo de la primavera, el próximo lunes 21 de septiembre, y no contará con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, que viajará a Nueva York junto al presidente Javier Milei para participar de las reuniones de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En paralelo a la llegada de la delegación técnica, el país enfrenta el viernes 25 de septiembre un vencimiento con el FMI por US$ 803 millones. Después quedarán un pago por US$ 840 millones para principios de noviembre y otro de US$ 344 millones para diciembre.

Romper el chanchito. El ministro de Economía va a buscar los dólares de ocho fuentes. | Pablo Temes

Por Carlos Burgueño-Perfil