Chubut Para Todos

Los Caballeros de la Quema volvieron al ruedo con un Obras agotado

Después de 25 años, la banda de Castelar se reencontró con su público en La Catedral del Rock mostrando una solidez que los llevó a repasar sus clásicos, sus hits y los no tanto, haciendo delirar a las 5000 personas que no dejaron ni una entrada a la venta.

A las 21.20 las luces se apagaron y empezó a sonar el clásico Tango “Volver” para que la gente fuera entonándolo y se empezara a preparar para saltar en “Huelga de Princesas”, tema que abrió el show.

Iván Noble, corriendo de un lado al otro del escenario como nos tiene acostumbrados, saludó con su clásico “Buenas noches monada” y se pegó a eso “Todos Atrás y Dios de 9″ con un guiño en la letra incluído para Duki, el artista del momento.

“Claro vale la pena volver” se lo escuchó decir a Noble y la lista siguió con “Patri” y “Qué Pasa en el Barrio”, que fueron de los más festejados por los fanáticos de la primera hora. Después de eso, Noble redobló la apuesta: “Ya nos iremos dando cuenta quiénes son de la vieja guardia” y preguntó quiénes iban a verlos a Arpegios, cuando la banda arrancaba allá a principios de los 90, recibiendo la respuesta afirmativa de un puñado de fans dispersos por la platea y las populares. El desafío siguió con “Casi Nadie” del segundo disco de la banda, de 1994.

La banda siguió buceando en la nostalgia con “Malvenido” y “Jodido Noviembre” del “Perros, Perros y Perros”, sumado a un popurrí de rarezas como : “Similaun”, “Domingo Muerto”, “Buenos Aires Esquina Vietnam”, “Primavera Negra” y “Con el Agua en los Pies”, pero también se daba permiso para algunos tapados como “No me Despaches Así”.

“Ni siquiera la venden, ahora la rifan” disparó Ivan Noble cuando la gente desde abajo cantó “La Patria no se vende…”, mostrando su clara posición contra el gobierno.

“Quiero saber que estaban haciendo hace 38 años” dijo el cantante de la banda para pasar el video del gol de Maradona a los ingleses y hacérselo gritar a todo el Estadio Obras de nuevo.

“4 de Copas” fue uno de los más coreados por la gente, fiel a lo que fue siempre en los recitales. Le siguió la llegada al escenario de Basilio, un joven bandoneonista invitado para hacer “Fulanos de Nadie” y el clásico “Hasta Estallar”.

Otra perlita, quizás la más fuerte de la noche, fue cuando tocaron “Vencedores Vencidos” de Los Redondos, en una versión bien adaptada de la mano del tándem guitarrero “Guerra/Méndez”. A esa altura de la noche, Obras era una caldera a punto de explotar. Iván Noble se preguntó: “¿Y cómo seguir ahora?”. La rápida respuesta fue “Sapo de Otro Pozo”.

El show iba entrando a la recta final con los clásicos “Celofán” y “Mientras Haya Luces de Bar” (ya en los bises) y los hits “Avanti Morocha” y “Oxidado”. La banda se despidió de la monada y prometieron volverse a ver pronto.

Párrafo aparte para “El Nene” Cavo, el baterista, que en la semana sufrió un esguince en el pié izquierdo y tuvo que tocar con una bota ortopédica, llevándose una de las ovaciones más fuertes de la noche.

Los Caballeros de la Quema, como muchas bandas, han pasado por todos los estadíos habidos y por haber, atravesando sacrificios, el éxito, la pérdida de Garfield su tecladista, su separación y desde 2017 su reencuentro como el de un viejo grupo de amigos que se conocen de chicos pero que cada uno siguió en la suya y cada tanto se ven para comer un asado o jugar al fútbol y la siguen pasando bien como cuando eran adolescentes. La banda muestra una complicidad y una madurez que no pasa solo por lo personal, si no también por lo musical y lo profesional. Y ellos lo saben, cuando vuelven a la cucha con esas ganas borrachas de volverse a ver…

Por Rodrigo Guerrero-TN