En una columna, Lousteau imaginó un Cambiemos ampliado a Lavagna y gobernadores peronistas. “No sirve para nada”, rechazó la idea el ex ministro.
En este marco, Lavagna consideró que una aceleración de los tiempos en la ejecución de las medidas de Macri no habría cambiado la realidad, porque el problema era las políticas. “La discusión entre gradualismo y shock es inútil. Si uno tiene que ir al Norte y va al Sur, no importa si uno va a 100 km/h o a 200 km/h. Debemos superar ese debate, ya no tiene sentido debatir sobre el pasado y los errores del futuro”, enfatizó.
“Nos dio ocho años de estancamiento, caída (económica), inflación alta y fuerte endeudamiento, hay que ver cómo salimos de esto”, indicó, y planteó que la Argentina debe “demostrar” que es capaz de crecer. “Es la única forma de salir de esta situación y de pagar la deuda contraída”, subrayó.
El extitular del Palacio de Hacienda estimó que el próximo Gobierno recibirá un país con un déficit fiscal de 3% del PBI y que se avecina una dura renegociación con el FMI. “La deuda era mínima y de largo plazo (cuando asumió Macri) y ahora se asumió más de u$s 150.000 millones. El que asuma se tiene que dejar de explorar. La gente del Fondo me visitó y estuvimos hablando de eso. Ellos mismos entienden que habrá una reestructuración y todos esperamos que sea seria, responsable y discutida, porque saben la Argentina no podrá pagar u$s 42.000 millones en 2021 y 2022”, observó.
Lavagna estimó que en los próximos años habrá más de una reestructuración de deuda y aseguró que no habrá “una situación de default” o cesación de pagos. “La deuda es muy grande y de muy corto plazo. Es probable que haya una y a los dos o tres años otra. Mientras tanto el país debe demostrar que es capaz de crecer”, panteó.
Estrategia electoral
En otro tramo de la charla radial, Lavagna confirmó que mantuvo al menos tres encuentros con el Presidente. El último fue a fines de 2018. En esas charlas privadas, el exministro aconsejó a Macri, pero aclaró que no esperaba que siga sus recetas. “En economía es como la medicina: el remedio puede ser importante, pero el momento en el que se lo aplica y la dosis es fundamental. Y cuando se pierde la credibilidad es muy difícil conseguir resultados”, analizó.
En este marco, Lavagna rechazó rotundamente la intención de Martín Lousteau de armar una nueva coalición política que incluya a Cambiemos, pero que se extienda al radicalismo díscolo del PRO, al socialismo, a “muchos” gobernadores peronistas y a partidos provinciales, como propuso el joven economista. “Seguramente tiene buena intención, pero hay que hablar de realidades. Hoy usted tiene claramente instalado a Macri de un lado y a Cristina del otro, y acá hay un intento de un grupo de personas de no caer en uno u otro lado de la grieta”, replicó el veterano exfuncionario.
Lavagna aclaró que detrás de su proyecto “Consenso 19” ya se encolumnaron los sectores de la UCR que reniegan de Cambiemos, el GEN de Margarita Stolbizer, un sector del Justicialismo, el Partido Socialista, un sector desarrollista de las provincias y algunos partidos vecinales. “Partimos que si no hay un Gobierno de unión nacional, con una base amplia, del orden del 55% o 60% va a ser muy difícil enfrentar las cosas heredadas del gobierno anterior y del anterior”, expresó.
El excandidato en 2011 lamentó la separación con Sergio Massa. “Cada uno tiene el derecho a presentarse y hacerlo como guste. Si hay otros que tienen el camino para hacerlo, tiene el derecho a hacerlo. Todo lo que fragmente y no ayude a crear la base amplia, dificulta la salida a futuro. Gane quien gane no va a tener mayoría en las Cámaras, y eso requerirá una base amplia”, remarcó.
Por último, el exministro puso paños fríos a una reunión con la exmandataria, hoy de viaje en Cuba. “Hay que evitar ser arrastrado a un lado de la grieta. Por eso, la propuesta (de Lousteau) no sirve para nada porque Cambiemos es parte de la grieta y Cristina o el Frente para la Victoria es la otra. Acá hay que construir un puente, ubicarse en un centro progresista y no dejarse atraer por los cantos de sirena”, sentenció Lavagna.

