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La vida de millonario del juez Eduardo Freiler

Durante un informe, se supo que el camarista cuenta con autos de colección, una mansión, un departamento en Pinamar, caballos, vacas y hasta un yate.

Eduardo Freiler nació y se crió en Necochea, su padre trabajó en el Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires y su madre como ama de casa. Freiler cursó la primaria y la secundaria en colegios del Estado, y después de una errática incursión en la Facultad de Ingeniería, se recibió de abogado en la Universidad Católica de La Plata. Freiler se divorció de su primera mujer, con la que debió repartirse los bienes.

En la declaración jurada de 2012, el juez declaró un patrimonio de poco más de $ 820.000, informó la mitad de una propiedad de Olivos, la mitad de un inmueble en Necochea, una camioneta, un yate, 12 caballos y diez lotes por un total de 15 hectáreas en Villa Garibaldi, en las afueras de La Plata.

El juez ha sido protagonista de decisiones muy polémicas durante los últimos años, como ser el apartamiento del juez federal Claudio Bonadíoen su investigación por el presunto lavado de activos en hoteles relacionados con la familia Kirchner.En el fallo, Freiler fue uno de los más enfáticos al considerar que la imparcialidad de Bonadio estaba “seriamente comprometida”.

En sus 11 años en el Ministerio Público, Freiler participó en causas como elatentado a la AMIA, el robo de bebés durante la última dictaduramilitar,las coimas en el Senado, y el recordado enfrentamiento a Norberto Oyarbide por la investigación sobre Sergio Schoklender. El juez también estuvo relacionado con el caso Skanska, donde a pesar de que la empresa sueca había reconocido el pago de sobornos, la Sala I confirmó que no hubo coimas ni sobreprecios en la contratación de obra pública, dejando sin efecto los procesamientos de funcionarios y empresarios.

Durante el fin de semana trascendió que el juez Freiler posee una casa de dos plantas frente a la quinta presidencial de Olivos, la cual se encuentra en remodelación desde hace un año. La propiedad, a su nombre, no pasa desapercibida por varias características: en primer lugar, un muro de tres metros protege la vista hacia la propiedad, el terreno total del terreno supera los 1000 metros cuadrados. Por último, el mismo Freiler consignó haber pagado $ 2.8 millones (aún cuando terrenos de la zona con menor superficie se cotizan en U$ 1.4 millones).

El juez adquirió el inmueble en junio de 2014 y afirma que pudo realizarlo gracias a que hipotecó unos campos. En la escritura se aclara que “los fondos utilizados para la operación provienen de actividades lícitas” y consigna que el magistrado integra la lista de “personas políticamente expuestas” que emitió la unidad antilavado.

casa freiler