Fue aprobada tras un extenso debate. Su objetivo es regular el impacto de la tecnología en el aprendizaje, limitando el uso de teléfonos y dispositivos de comunicación dentro de las aulas. Comenzará a regir en un plazo de treinta días a partir de su promulgación oficial.
Tras un extenso debate y con el objetivo de regular el impacto de la tecnología en el aprendizaje, la Cámara de Diputados de Chubut aprobó el proyecto de ley que restringe el uso de teléfonos y dispositivos de comunicación dentro de las aulas de los establecimientos educativos provinciales.
Aunque la iniciativa generó planteos y disidencias durante su tratamiento en el recinto, el cuerpo legislativo alcanzó un consenso sobre la necesidad de establecer un control ante la utilización desmedida de las pantallas en el ámbito escolar. Durante la sesión varios diputados expusieron sobre las consecuencias nocivas del mal uso de los teléfonos, haciendo hincapié en el deterioro de la atención, la fragmentación de la concentración en el aula y las implicancias directas sobre el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
El contexto internacional y los datos de la UNESCO
El debate legislativo en Chubut no resulta un hecho aislado y se inscribe en una tendencia global. Durante el tratamiento del proyecto algunos legisladores hicieron referencia a un reciente informe elaborado por la UNESCO y presentado en mayo de 2026 bajo el título “¿Celular en las escuelas? Un tema en la agenda pública de América Latina”.
Este documento revela que el abordaje institucional sobre la tecnología en el aula cambió radicalmente en apenas tres años, detallando que actualmente uno de cada dos países en el mundo ya cuenta con regulaciones vigentes sobre el uso de celulares en sus escuelas.
El estudio comparativo, que analizó la situación en doce naciones de la región, señala que Argentina se encuentra entre los territorios que no poseen una legislación nacional unificada, delegando la regulación a las provincias.
El informe explica que el crecimiento de estas políticas restrictivas responde a preocupaciones transversales en los sistemas educativos, entre las que se destacan el impacto negativo sobre la convivencia escolar, el aumento de los casos de cyberbullying, los efectos sobre la salud mental de los jóvenes y la dificultad práctica de los docentes para competir contra dispositivos que están diseñados para capturar la atención de manera permanente.
Restricción versus prohibición y el desafío digital
La normativa aprobada en Chubut se encolumna dentro del modelo de “restricción” que predomina en América Latina, diferenciándose de la “prohibición” absoluta que aplican algunos países europeos como Francia. Según los especialistas consultados en el informe de la UNESCO, esta distinción radica en las realidades tecnológicas de cada región, ya que en muchas escuelas latinoamericanas el teléfono celular de los alumnos sigue siendo la única herramienta disponible para acceder a recursos y contenidos digitales.
A pesar del avance de estas regulaciones, el documento internacional advierte que hasta el momento no existen evidencias académicas concluyentes o pruebas lineales que demuestren que limitar los dispositivos mejore de manera automática el rendimiento escolar de los alumnos. En este sentido, la UNESCO postula que el gran desafío pendiente para el sistema educativo no se agota en la mera restricción de los aparatos, sino que requiere políticas activas para formar a los estudiantes como ciudadanos digitales.
El objetivo final apunta a enseñarles a utilizar las tecnologías de manera reflexiva y ética, dotándolos de herramientas para distinguir información confiable y proteger su privacidad tanto dentro como fuera del aula.
De acuerdo con el texto aprobado, en el nivel inicial los teléfonos celulares podrán ser utilizados únicamente por docentes y personal auxiliar para fines pedagógicos, administrativos, institucionales o ante situaciones de emergencia.
Cómo se utilizará el celular tras la nueva ley
En el caso del nivel secundario, la utilización de estos dispositivos quedará limitada exclusivamente a propuestas pedagógicas previamente planificadas y autorizadas por el profesor a cargo.
La ley contempla además excepciones para aquellos alumnos que necesiten dispositivos tecnológicos como herramientas de apoyo debido a cuestiones de salud o condiciones especiales de aprendizaje debidamente acreditadas.
Fuente: ADNSUR

