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La Iglesia pidió que la trata sea tipificada como delito de lesa humanidad

El cardenal Mario Poli encabezó una misa en solidaridad con las víctimas de la trata realizada en Plaza Constitución. Llamó a “no ser indiferentes a los dramas humanos a los lamentablemente que nos vamos acostumbrando”.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, encabezó la novena misa en solidaridad con las víctimas de trata en la Plaza Constitución y apuntó con dureza contra quienes promueven ese flagelo en Argentina.

“El dinero que corre detrás de la trata y de todos los maltratos que hay en la Argentina está manchado de sangre, no sirve, circula mal, no construye, no nos va a dar progreso, nos va a dar miseria”, sostuvo.

Asimismo, llamó a “decirle no a la trata” y pidió: “No seamos nunca indiferentes ante el dolor del hermano, nunca más”.

El cardenal también se mostró autocrítico con la Iglesia: “Necesitamos una Iglesia cada vez más samaritana y atenta a los dolores del prójimo, porque lo peor que nos puede pasar es acostumbrarnos y por eso hay que pegar el grito de no a la trata, a la muerte, al ultraje y al sometimiento”.

Del mismo modo, el obispo de Río Gallegos, monseñor Miguel Angel D’Annibale, presidió otra misa con la misma intención en la catedral santacruceña y reclamó que la trata de personas sea declarada crimen de lesa humanidad: “Los traficantes deben ser llevados a juicio en el marco de leyes nacionales e internacionales claras, con el decomiso de aquellas ganancias que sean producto de su actividad ilegal y las víctimas deben ser indemnizadas por todos los daños sufridos”, exigió.

“Es imperioso un cambio de mentalidad para enfrentar este delito y la adopción de políticas públicas comprometidas, contundentes y que convoquen a diversos sectores para crear conciencia de que estas aberrantes prácticas son un problema social, un problema de todos”, sentenció el prelado.

Durante la misa en Plaza Constitución se exhibieron carteles para pedir que se sancionen los proyectos de ley de cierre de prostíbulos y la creación de un polo textil, además de imágenes de jóvenes desaparecidas y posibles víctimas de redes de trata para explotación sexual.

Además, fue precedida por la Feria de la Inclusión, integrada por 30 puestos con material de las cooperativas de trabajadores que salieron de la esclavitud y fábricas gestionadas por sus trabajadores.

La misa, que se efectúa desde el año 2008 y era oficiado por el entonces Arzobispo Jorge Bergoglio, también se realizó en el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, instaurado en el año 1999 en recordación de la llamada “Ley Palacios contra la prostitución infantil”, sancionada en el año 1913 y que fue la primera normativa sobre el tema en el mundo.