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La historia del chico que fue Maradona: “fui tocado por la varita mágica”

Juan Cruz Romero interpretó a Maradona en la serie “Sueño Bendito”. Tiene una historia personal de superación y esfuerzo. “No sé si Diego se metió en mí o yo me metí en él, pero me salía muy natural. Siento que Diego siempre estuvo dentro mío”.

Septiembre de 2018. La vida de Juan Cruz Romero empieza a entrar en un terreno desconocido. Era una tarde más y jugaba al fútbol en el club Acassuso. Cuando termina el entrenamiento, una chica se le acerca para preguntarle si estaba interesado en hacer un casting.

“Yo ni sabía lo que era un casting. Me vieron de espalda jugando al fútbol. Lo primero que se me vino a la mente es que me iban a llevar a otro club”, comenta a A24.com. Pero el destino le tenía preparado otros planes.

“Cuando terminaron las grabaciones me emocioné por todas las cosas lindas que viví”

Juan Cruz Romero tiene hoy 15 años y fue quien interpretó a “Pelusa”, el Diego Maradona de la infancia en la serie Sueño Bendito. Vive en Villa Jardín, San Fernando, partido de Victoria. El día del casting le preguntaron cuáles eran sus sueños, dónde vivía y si tenía hermanos. Respondió con alegría a cada una de las preguntas, como esperando recibir un premio. Cuando le pidieron que hiciera una escena, había muchos nervios en él. Cuando vio que se trataba de ir pedirle la pelota a una vecina, se tranquilizó.

“Sabés las veces que se me iba la pelota al vecino jugando en casa. Yo estaba re acostumbrado a eso”, cuenta sonriendo.

La preparación de Pelusa

“Me midieron, me sacaron una foto de costado, de frente y nada más. Así me presenté al primer casting. En el segundo casting ya tenía un guion y me imaginé que era para la serie de Diego porque me dieron ropa de esa época de Diego. Una remera bien apretada y un pantalón arriba de la cintura. Nunca me confirmaban nada pero yo fui relacionando todo”, recuerda.

Juan Cruz Romero tiene hoy 15 años y fue quien interpretó a

Juan Cruz Romero tiene hoy 15 años y fue quien interpretó a “Pelusa”, el Diego Maradona de la infancia en la serie Sueño Bendito.

La actuación le dio un acceso inmediato a un mundo que desconocía. Lejos de asustarlo, lo vio como un desafío para superarse. “Yo lo sentía a Diego y por eso no me pareció difícil. Las cosas me salían natural y todo fluía. El mismo director de la serie me pedía que sea yo, que si quería agregar algo que lo haga. Esa tranquilidad del director me ayudó. Era la primera vez que me maquillaban, que estaba frente a una cámara. Todo era una primera vez”, reconoce.

Lo cotidiano empezó a ser días y días de grabación. “Cuando todo terminó me emocioné por todas las cosas lindas que viví. El último día no me quería ir por el ambiente que había en las grabaciones. Uno nunca se quiere ir de donde te tratan bien. Y más cuando disfrutás lo que hacés. Me llevó un mes aprender el guion. Ahí me metí en el personaje y al guion le dibujé todo lo que quería”, aclara.

“Era como que Diego estaba al lado mío diciéndome lo que tenía que hacer”

—¿Qué aprendiste de la actuación que hoy lo llevás al fútbol?

—Que si haces las cosas con pasión, todo sale como vos querés. Para actuar, la palabra te lo dice, tiene que salir dentro del corazón lo que uno siente. En mi día a día todo lo que hago es con el corazón. Actuar me conectó mucho conmigo, a pensar mucho sobre mí y en lo que voy a hacer el día de mañana, de mi entorno y todo lo que me rodea.

Juan Cruz reconoce que tenía permiso para improvisar. “Yo tiraba frases mías, para mí era como estar en el barrio. Yo metía frases que hacía con mis amigos. Hay una frase que la agregué yo y la dejaron. Por ejemplo, cuando me fui a probar a los Cebollitas, estaba Francis Cornejo (el famoso descubridor de Maradona) y Goyo Carrizo (amigo y vecino de Villa Fiorito de Diego). Francis me dice que yo quedo en Cebollitas y le respondo: “Para vos gil”. Esa frase la agregué yo. En esa escena, el técnico no me creía que tenía 8 años y me cargaba porque pensaba que yo era un extraterrestre por como jugaba”, recuerda.

—¿Llegaste a sentirte Maradona?

—Mientras grababa la serie, yo me sentía que era Maradona. No sé si Diego se metió en mí o yo me metí en él, pero me salía muy natural. Siento que Diego siempre estuvo dentro mío. Estoy conectado con su historia, con el potrero, con la humildad, con la familia…Me salía natural porque algo hay de mi historia en la de Diego.

Los nervios de estar frente a cámara

El primer día de grabación tenía que hacer jueguitos con la pelota y Juan Cruz estaba re nervioso. “Nunca había hecho nada de teatro y mucho menos algo frente a cámara. Estaba super presionado. Pero después le agarré la mano y es algo que no quiero dejar. Miré muchos videos de Diego, de cómo llegó a triunfar. Cada día que iba a grabar lo recordaba y era como que Diego estaba al lado mío diciéndome lo que tenía que hacer”.

Juan Cruz Romero y una foto en la primera casa propia que tuvo Diego Maradona ubicada en la calle Lascano 2257, en La Paternal.

Juan Cruz Romero y una foto en la primera casa propia que tuvo Diego Maradona ubicada en la calle Lascano 2257, en La Paternal.

—¿Dónde está el fútbol hoy en tu vida?

—El fútbol existe en mi vida desde los cuatro años. Me críe con la pelota en los pies. Eso es lo que pasó conmigo. Siempre me dediqué al fútbol. La puerta en la actuación se abrió porque el día que estaba jugando al fútbol alguien me vio un parecido a Maradona.

“Acá en el barrio me conocen como el del pan casero”

—Desde los siete años vendo pan casero. Ese es mi laburo. A las cinco de la tarde salgo a venderlo. Siempre lo hice y lo seguiré haciendo. Terminaba de entrenar y salía a vender. Es una costumbre porque todos mis hermanos lo hicieron. Y ahora es mi turno. Acá en el barrio todos me conocen como el del pan casero, aunque ahora casi todos me dicen “Pelusa”.

Juan Cruz Romero y su familia.

Juan Cruz Romero y su familia. “El éxito es tener a mi viejos vivos y compartir asados. Son los momentos que me voy a llevar. Con la serie también tuve la posibilidad de ayudarlos”, reconoce.

—¿Qué te dicen tus amigos del barrio?

—Acá en el barrio todos me preguntan cómo terminé en esa serie. Mi día a día era vender pan casero y jugar al fútbol. Y fui tocado por la varita mágica. Yo soy el mismo de siempre. Respondiendo de la misma forma. Soy yo y eso es lo importante. El sacrificio siempre saca sus frutos, de nunca rendirse. De muy chico supe lo que era la responsabilidad.

—¿Y cómo definís la responsabilidad?

—Ufff, la responsabilidad está armada de muchas cosas. De nunca rendirse, de levantarse muy temprano, de tener un orden en tu vida. Hoy ayudo a mi viejo, a mi vieja. La responsabilidad está basada en eso. Mis viejos me dicen que la llave que me va a abrir el futuro es el colegio. Obvio que después tengo mis sueños que son el fútbol y el teatro. Todo el tiempo voy cambiando las voces. Acá en mi casa ya no me bancan. Empiezo a relatar partidos de fútbol.

—¿Cómo fue ese proceso de jugador a actor?

—La serie se trataba de jugar al fútbol y a la vez estaba actuando. Las dos cosas que me gustan las estaba haciendo al mismo tiempo. Estaba en mi mundo. Pero si existe otra posibilidad de actuar y no está el fútbol, se me complicaría. Lo tendría que laburar más. Si me toca hacer otro personaje que no sea basada en el fútbol lo tendría que laburar desde otro punto de vista.

—¿En qué te inspiraste para ser Maradona?

Acá en mi casa todos son fanáticos de Maradona y siempre estaba presente. Hacer de él me entusiasmó mucho. Tenía ambición de hacer más jueguitos, de encarar siempre con la pelota. Quería hacer todo. Yo siento que Maradona siempre estuvo conmigo.

Juan Cruz Romero confiesa que el personaje de

Juan Cruz Romero confiesa que el personaje de “Pelusa” le salió natural: “Hay algo de mi historia en la de Diego”.

—¿Qué significa el éxito para vos?

—El éxito es tener a mi viejos vivos, compartir asados con la familia. Son los momentos que me voy a llevar. Sé que hay chicos que no comparten ni un desayuno con los padres. Yo todo eso lo disfruto.

“No tuve que caretear nada de mi forma de ser”

Cuando Juan Cruz vio el primer capítulo de Sueño Bendito, no lo pudo creer. Hasta llegó a escucharse en otro idioma y se emocionaba. “Hace tres años tenía otra visión de la vida. Era más rebelde, todo el día quería jugar, era atrevido. La serie me agarró en la edad justa. Me resultó fácil ser el Diego porque fui yo como fui siempre. No tuve que caretear nada de mi forma de ser. Yo acá en el barrio soy igual. Con las mismas formas de hablar y con los mismos gestos. Lo que te quiero decir es que no fue tan actuado lo mío. Simplemente fui yo”, agrega.

—¿Qué enseñanzas te dejó Maradona para la vida?

—Que si tenés un sueño, nunca te tenés que dar por vencido. Si tenés mil obstáculos, no hay nada imposible. Aunque tengas el peor camino, siempre hay que seguir. Lo importante es que cuando Maradona quiso cumplir su sueño, la familia lo acompañó. La familia es lo que te da fuerza.

La actuación lo ayudó mucho en lo laboral. “Hasta me abrió una puerta muy grande para construir mi habitación, de poder tener mi tele propia, mi cama. Antes dormíamos tres en una habitación. El espacio era reducido. En una pieza había tres camas. Con todo esto también tuve la posibilidad de ayudar a mi familia”, dice con tranquilidad.

—¿Hoy también salís a vender pan?

—Yo solo me encargo de la venta. Mi vieja no me quiere enseñar a hacer pan porque quiere que estudie. Mi hermana aprendió por Youtube y ahora también vende. Pero mi mamá se enoja porque quiere que estudiemos. Somos cuatro hermanos.

—¿Hoy tenés más ganas de actuar o de jugar al fútbol?

—Si me llaman para jugar en las inferiores de un club, voy corriendo. El fútbol siempre está en mi vida. Pero ahora también está el teatro. Después de hacer de Maradona, el teatro despertó algo en mí que también es parte de mi pasión.

Por Marcos Marini Rivera – A24