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La estrategia de Vidal para ganarle a Massa en la Provincia de Buenos Aires

Son los dos dirigentes con mejor imagen en la provincia de Buenos Aires. Desde el entorno más cercano a María Eugenial Vidal se sumergen en la estrategia electoral en lo que será la madre de todas las batallas el año que viene y una pieza fundamental para el 2019. 

Los operadores de María Eugenia Vidal y en la Casa Rosada ya analizan el 2017 y el proceso electoral. Creen que los logros obtenidos por la gobernadora a nivel parlamentario y sindical les abre un panorama más relajado de acá a fin de año. Por eso ahora quieren seguir con mayor atención de lo habitual el escenario social, sobre todo en el segundo y tercer cordón del Gran Buenos Aires.

Conscientes de lo difícil que es administrar desde la Gobernación bonaerense las demandas de los sectores más vulnerables en pleno ajuste, Vidal armo un gabinete de crisis con funcionarios que la acompañaron en el Ministerio de Desarrollo Social porteña. La gobernadora y su mano derecha, Federico Salvai, ministro de gobierno, trabajaron juntos en esa cartera junto al actual titular del área a nivel bonaerense, Santiago Lopez Medrano. Los tres vienen de una experiencia interesante en materia de vínculos y contactos con todas las organizaciones sociales. Sobre todo con el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico y el Chino Navarro, el de mayor peso territorial en el GBA. Y por las dudas cuentan con el apoyo de emergencia de la ministra del gobierno nacional, Carolina Stanley, esposa de Salvai y amiga de la gobernadora. Este fue el marco para estabilizar los problemas de la provincia.

Pero el objetivo es el 2017. En el Conurbano votan dos terceras partes del electorado bonaerense y fue el motor del peronismo para triunfar en la provincia de Buenos Aires durante 28 años, por eso desde Cambiemos saben que el interior será clave para ganarle a Sergio Massa.

Vidal, cuya imagen en la Provincia sigue en alza pese a los tropiezos de Macri, se cargó la elección al hombro con el lanzamiento de una “mesa bonaerense”, que tiene el monitoreo de Marcos Peña. Espacio que aspira a reflotar la mística de Cambiemos, aunque tiene evidentes ríspideces con el armado más tradicional que encabeza Jorge Macri con su “Foro de Intendentes” y con el propio Emilio Monzó, hoy marginado de la provincia.

Estudioso de las encuestas, Marcos Peña sabe que la gobernadora será clave para que Cambiemos vuelva a imponerse en el interior de Buenos Aires, donde los 3.695.732 electores permitieron su consagración como gobernadora y pintaron de amarillo la mayoría de las intendencias.

El interior de la provincia está cubierta de pueblos rurales favorecidos por la baja de las retenciones y la devaluación, siempre reacios a la marcha peronista.

Ignorados cuando el peronismo definía su triunfo en el Conurbano, la importancia del electorado chacarero explica el coqueteo de Margarita Stolbizer, cuyo capital electoral siempre estuvo lejos del Gran Buenos Aires y sobre todo en las legislativas.

Con ella, Massa puede desperonizarse ante los chacareros y definir la elección. Y para Cambiemos sería el golpe de gracia que le permita ganar por un voto. Hasta marzo o abril, la diputada seguirá escuchando ofertas.