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La confesión del guardaespaldas de Wanda Nara

Agustín Longueira reconoció que le hubiera gustado intimar más con la empresaria, detalló las veces que estuvo a solas con ella y habló de una fiesta sin Mauro Icardi. Mirá el video.

Agustín Longueira, el guardaespaldas de Wanda Nara se prestó a una charla con los Socios del Espectáculo y, si bien se mostró avergonzado, dio a entender que había pasado algo entre ellos.

El empleado de seguridad fue interrogado por el panel del programa, que arrinconó a Longa, tal su apodo en redes.

Agustín comenzó aclarando que dejó de cuidar a Wanda por más que no haya sido despedido: “No me echó Mauro icardi. Se terminó el contrato”.

“No dormí en la casa, pero terminó el evento, la fiesta privada y después la acompañé. Seguimos y yo me fui a otro lado. Se siguió un after en la casa. Yo estuve un ratito y después me fui”, explicó el guardaespaldas de Wanda.

Longueira negó un pacto de silencio con la familia Nara: “No me pidieron que me calle. No me dijeron nada. Estoy nervioso por las cámaras. Hablé con gente del entorno, pero con ella ya no. Estoy nervioso”.

“Me hubiera encantado porque es una hermosa mujer, pero no lo hicimos. Hablamos bien, seguido. Un día, antes de ir al shopping, hablamos y estaba bien. Estaba dolida, pero estaba bien. Estuvimos algunas veces solos. Minutos”, explicó Longa sobre sus deseos con Wanda y el estado emocional de ella.

Karina Iavícoli no dio vueltas y dejó sin palabras al empleado de seguridad con una pregunta concreta: “La besaste”.

“Está colorado”, insistió la panelista tras el prolongado silencio de Agustín, que se tomaba a cabeza para ocultar que se había sonrojado.

“Ustedes se besaron, no hubo tiempo para algo más profundo, pero le robaste un beso. Y ella le dijo pará”, especuló Karina.

Agustín negó la versión, pero admitió que “en el after había alcohol, pero nunca estuvimos solos ahí. Estuvimos solos dos veces en el ascensor de la casa los 12 o 13 pisos. Después estaba Kenny”.

“No hubo beso. No entré a la habitación ni la vi en bata. Senti una conexión, una buena, de trabajo”, cerró lleno de dudas el guardaespaldas de Wanda.