Image default

La asistente de Maradona en Dubai apuntó contra Rocío Oliva

Gabriela Camaño convivió con el Diez en sus años en los Emiratos y dio detalles de su relación con la futbolistaMirá el video,

En 2014, Diego Armando Maradona pegó uno de los volantazos propios de su vida y se instaló en Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos. Allí continuó su trabajo de entrenador, mientras su relación con Rocío Oliva transitaba por momentos intensos y extremos. Del amor al odio y del odio al amor, con salidas lujosas y denuncias cruzadas de violencia.

La persona que estuvo siempre cerca de Maradona durante su experiencia en el mundo árabe fue Gabriela Camaño. Cuando respondió un aviso laboral, en el que buscaban asistente para ”trabajar en el exterior con una figura”, nunca pensó en Diego Maradona ni en un destino tan exótico. Por entonces, el ex futbolista se desempeñaba como entrenador de Al Fujairah en Dubai y la mujer fue su escudera durante el tiempo en el que Diego vivió en Medio Oriente.

Creo que la vida que vivió en los Emiratos no la vivió en ningún lado más”, resumió Camaño su experiencia en diálogo con CNN Radio. Allí contó que Maradona era “un rey más” y habló de la casa, donde ella vivió durante un año, recordó: “Era magnífica, un palacio, todo brillaba. A él le gustaba que todo tuviera su orden, su lugar, y tenía sus horarios, jugaba al fútbol, jugaba al tenis de mesa y veía partidos”.Diego Maradona y su asistente en Dubái, Gabriela CamañoDiego Maradona y su asistente en Dubái, Gabriela Camaño

Gabriela convivió con Diego un año y luego vivió en un departamento, aunque sin dejar de cumplir sus múltiples tareas. Y como tal, fue testigo de las idas y vueltas del astro con Rocío Oliva, un tema sobre el que en las últimas horas hizo una fuerte revelación en una entrevista telefónica en A la tarde, el programa de América que conduce Karina Mazzocco. Consultada sobre el vínculo entre Diego y Rocío, fue tajante: “No eran una pareja tranquila, eran muy diferentes”, señaló la mujer, antes de contestar una pregunta sobre uno de los momentos más oscuros de la relación.

“¿Vos viste algún episodio de violencia en la escalera, algún forcejeo?”, indagó la panelista Cora Debarbieri, anticipando que Oliva no había sido clara en su respuesta ante la misma consulta. Gabriela dio su versión, que no es otro que lo que asegura haber escuchado de la boca de Maradona. “No sé mentir y no voy a mentir. Yo no estuve, pero una mañana llego a la casa, Diego baja la escalera, lo saludo y baja agarrándose el brazo. Le pregunté que le había pasado y me dijo: ‘Traeme una bolsa con hielo, necesito que me lo pongas en el hombro. Me duele el brazo’”, le pidió el Diez.

Sin comprender del todo lo que pasaba, la asistente atribuyó los golpes a alguna cuestión con su trabajo y le preguntó si se había lastimado en el entrenamiento, quizás jugando al fútbol. “No, me peleé, me empujó y me caí por la escalera”, fue la respuesta que Gabriela citó de Diego en referencia a Rocío. La asistente quiso saber más detalles de la situación, pero el futbolista en ese momento minimizó el hecho y no quiso revelar los motivos. “Ya está. Discutimos, nos peleamos. Me empujó, me golpeé y me caí por la escalera”, fue lo que según Camaño le confesó Maradona.

Previamente, Vanesa Carnevale, ex esposa del Chino Maradona, uno de los sobrinos de Diego, había dado una versión parecida de esta situación. En diálogo con Los ángeles de la mañana, aseguró que la jugadora de fútbol en más de una oportunidad le pegó al Diez: “Sé que ella lo ha golpeado y le ha hecho un montón de cosas. En medio de una pelea, lo tiró por la escalera”, señaló la mujer, que siempre mantuvo una buena relación con Verónica Ojeda, la madre de Dieguito Fernando, hijo menor del astro.